jueves, 15 de abril de 2010

La Virgen de las Vacas.

El segundo domingo de mayo en Ávila, celebra su fiesta patronal el barrio de las Vacas. Seguramente nada extraordinario, diréis vosotros, en todos los rincones de España en los meses de primavera y verano se celebran festejos a troche y moche, bien para festejar a los patronos/as o simplemente por afán turístico.

La fiesta que nos ocupa hoy, se viene celebrando desde hace mucho tiempo (el año 2008 se celebró el 750 aniversario de la aparición de la Virgen) siempre con el mismo ritual; novena, fuegos de artificio, verbena, procesión etc.

Extramuros y no lejos de la Puerta del Alcázar, se halla la ermita rodeada de casas antiguas. Otras más modernas han venido a construirse donde antes había fincas con ganado y huertas. El agua para los regadíos, se sacaba de los pozos por medio de norias que el burro movía. Los bancales de hortalizas y los animales domésticos eran en muchos casos el complemento a los salarios de un barrio de trabajadores. Años ha, que frente a la iglesia había un pilón donde las vacas abrevaban al atardecer, procedentes de las vaquerías cercanas. Y dicen, que fue a estos vaqueros allá por el s. XIII a quienes se apareció la Virgen.

A las nueve de la mañana del domingo se inicia la procesión. Las campanas tocan a más no poder y su tañer se mezcla con las explosiones y el humo de los voladores. Las cigüeñas abandonan el nido asustadas pero volverán.

La comitiva sale de la ermita pasando bajo el arco levantado por los mozos la noche anterior y bajando hacia la calle Jesús del Gran Poder. Las gaitillas abren la marcha, monaguillos, pendones, cofrades, la Virgen, banda de música y por todos lados, el pueblo con sus mejores galas.

En momentos indeterminados, la Virgen se para, gira hacia una casa, hacia una persona... una ofrenda, un necesitado de consuelo, una enfermedad... Luego hace distintas paradas programadas desde siempre; Antiguo hospital, Santo Tomas, Las Madres... Va entrando en monasterios y ermitas y en cada uno de ellos, se la recibirá con repique de campanas, mientras, la banda tocará el Himno Nacional.

Ya se lleva más de tres horas de paseo por la ciudad, la procesión a ido recogiendo gente por las calles que pasaba y llega al monasterio de La Encarnación. Aquí se descansará un rato; la Virgen en la iglesia, la gente dando cuenta del "almuerzo", bocadillo, empanada -que aquí le llaman hornazo- vino de bota... Luego se bailan unas jotas y se reemprende el camino.

Al salir a la avenida de Madrid se toma aliento, los mozos casaderos de el año en curso, se aferran nerviosos a las andas. La banda da comienzo al pasodoble el Gato Montés que tocará sin cesar hasta llegar al arco del puente Adaja. Los mozos hacen bailar a la Virgen al ritmo de la música, mientras la gente enfervorizada, le da gritos de !guapa! ¡guapa ! y olés sin cesar.

El marco es incomparable. A un lado, todo el espléndido lienzo norte de la muralla y al otro, el río y los Cuatro Postes. Luego la subida por la cuesta de Vallespin y a la iglesia de San Juan. aquí se hace una parada larga para comer y de tarde se reemprenderá el camino hacia la ermita. Puja del ramo, comida de hermandad de los cofrades, algún juego para la chiquillería y hasta el año que viene.








El vídeo es de youtube del año 2008. Yo los tengo desde el 2006 al 2009, pero no tienen audio y por eso no los he puesto. Ese año llovía y estaba desapacible pero a la hora del baile el sol salió timidamente.

1 comentario:

su dijo...

Recuerdo con gusto el año pasado cuando por fin ví lo que tantas veces me habías contado, y tengo que reconocer que es una fiesta muy hermosa, aún se me eriza la piel al recordar la emotiva salida de la virgen de la ermita. Los momentos en que se para debajo de las casas de aquellos que como dices necesitan de consuelo, sin duda provocan que a cualquiera le salten las lágrimas... y ya con el baile, qué decir, ver atodos esos mozos con ese fervor hace que a uno mismo le salga de la boca ¡OLÉ!...Aunque lo mejor para mi fué ver la cara ilusionada de aquél que sin duda por unos momentos volvió a ser un niño en la fiesta de su barrio. Un beso