jueves, 27 de mayo de 2010

Más p… que las gallinas.

Durante un tiempo mi mujer tuvo un montón de gallinas. Como a ella no le gustaban los huevos “gallados”, las mantuvo a palo seco toda su vida. Al final casi todas murieron por la avaricia de la perra husky de un vecino que, cual raposa rompió los alambres del corral y se metió dentro. Las pobres se fueron a peor vida seguramente con el ansia de pasar al corral de los pollos.
O tal vez no, quién sabe. Pues si habéis observado alguna vez, esta expresión que cito en el título, no es cierta. La gallina nunca busca al gallo y siempre corre de él. Solo él, abusa de su carácter y su poder doblegando a la humilde gallina.
A menudo se ha dicho: “Yes un gallu”, con razón o sin ella, pero haciendo notar quien es cada cual. Pero lo de la gallina ¿de donde viene?

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