jueves, 24 de junio de 2010

Afiladores del mundo.

video

Desde que la raza humana existe en el mundo, ha necesitado afilar sus utensilios o armas; en la prehistoria hachas de piedra, puntas de flechas, lanzas, cuchillas para repelar pieles etc. En la edad de bronce, en la edad de hierro y en todos los tiempos y lugares ha habido algo que afilar. Otra cosa es el oficio; en un principio se supone que cada cual afilaba sus instrumentos según sus necesidades, pero con el tiempo, el herrero, constructor y afilador, pudo dejar esa parcela del afilado en manos de un especialista. O tal vez la necesidad de un buen afilado, movió a alguien a “inventar el oficio”.
Antiguamente en las casas de aldea, solían tener una piedra de agua para afilar y no es raro aun ver alguna. Pero cuando se nombra al afilador, el pensamiento se va hasta Orense /Ourense, “A terra da chispa”, de donde han salido cientos, quizá miles de afiladores que con su chiflo anduvieron todos los pueblos de España.
Cuando copiaba las imágenes para este vídeo, he podido comprobar que en todo el mundo hispano; Méjico, Argentina, Paraguay, Uruguay, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador… y en todo el mundo en general, con artilugios tradicionales, la rueda, en bicicleta, o en moto, la gente ha tratado de ganarse la vida a base de piedra y pierna.
Antes el afilador era además, paragüero, estañador, arreglaba cazuelas, sartenes, cazos… Eran los tiempos en que una pota, tal vez heredada, era un bien caro y salía más barato poner un remache de aluminio que comprar una nueva. Ahora, si el paraguas se rompe, te vas a los chinos y por tres euros sales del paso. ¿Quién puede tener hoy en día, una cazuela con un remache en el fondo?. Nadie sin duda. Por eso ahora el afilador, los que quedan, solo se dedican a los cuchillos y las tijeras.

Gracias a los que colgaron las fotos y a Luar Na Lubre por esta hermosa canción, ellos me han permitido rendir un pequeño homenaje a todos los afiladores.

2 comentarios:

su dijo...

Mi marido aún conserva una de esas ruedas de piedra para afilar antiguas... todo un tesoro. Y yo en mis recuerdos aún veo al afilador por las calles de mi pueblo tocando aquella flautilla para que la gente acudiera.
Besos desde Alicante, ya me queda poco para volver a mi Asturias húmeda y verde, a nuestra Asturias del alma. Lo dicho, muchos besos.

Alfredo dijo...

Gracias por el comentario y perdona, no se llama flautilla, se llama chiflo.
A la vuelta, cuidadin, cuidadin. Besos.