sábado, 26 de junio de 2010

Los Jenízaros.

Los jenízaros constituían la elite del Ejército otomano, formando unidades de infantería adiestradas, bajo una disciplina estricta, duros entrenamientos físicos, manejo de las armas y tácticas militares. Aprendían diversos idiomas, literatura, contabilidad, así como una impecable educación.

Entre sus misiones destacaba la de ser los encargados de la custodia y salvaguarda del Sultán Otomano, siendo considerados su guardia pretoriana. Se cuenta que un día Amurates I, admirado por la educación de los jenízaros, el desprecio de todo riesgo y su sangre fría, cortó con su cimitarra una manga de su túnica y la ciñó por la cabeza a uno de los jenízaros, lo que dio origen al uso de un pedazo de muselina en el turbante como distintivo.
Se formaban en condiciones prácticamente monásticas en las escuelas de instrucción Acemi Oğlanı, esperándose que permanecieran célibes y se convirtieran al Islam (la mayoría eran esclavos cristianos, asesinos, ladrones y uno de cada cinco hijos de las familias cristianas). Se les inculcó que consideraran al Cuerpo de Jenízaros como su casa y familia y al sultán como su padre real, de facto. Sólo los que demostraron ser lo suficientemente fuertes durante el periodo de instrucción alcanzaron el rango de jenízaro verdadero, normalmente a la edad de veinticuatro a veinticinco años. El regimiento heredaba las propiedades de los jenízaros fallecidos que tenían derecho a un quinto del botín de guerra de los territorios conquistados o sometidos y a un quinto de los cautivos.

Seguían los dictados del derviche Hacı Bektaş-ı Veli que había bendecido las primeras tropas, convirtiéndose la orden sufí Bektaşı y sus derviches en una especie de capellanes para la Guardia jenízara. Los jenízaros se asemejan a las órdenes monásticas cristianas de guerreros monjes, como la de los Caballeros de San Juan o la Orden del Temple.

Su origen data del S. XIV (1330) y fueron abolidos quinientos años después por el Sultán Mahmud II en 1826 con el auxilio del pueblo que logró lo que varios sultanes intentaron y no consiguieron. Tan importantes fueron que; Depusieron a Bayaceto II en 1512, asesinaron a Amurates II en 1595, aprisionaron a Osmán II y luego lo estrangularon, destronaron a Mustafa en 1622, quitaron la vida a Ibrahim en 1649, etc.

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