lunes, 28 de junio de 2010

Los sueños repetitivos.

No sé si ya he comentado que yo no creo en eso de la mala suerte que puedan dar los gatos negros, la rotura de espejos, el derramar sal… La superstición no va conmigo, lo siento por aquellos que creen a pies juntillas en brujas y magos. Lo que sí que me causa algo de inquietud, son los sueños repetitivos, es decir; aquellos que con cierta frecuencia se vienen a la mente, llegando a dudar si es que lo soñaste o lo viviste. De esos tengo tres o cuatro y ninguno bueno. Puede ser casualidad, pero cuando sueño que me muerde o quiere morder un perro, en los días siguientes tengo una mala experiencia. Me sucede lo mismo cuando el toro me quiere pillar y si sueño con caca, mierda pura y maloliente, –mi mujer siempre dice que es para ganar dinero- yo tengo que hacer un gasto extra.

Esta noche soñé con uno que ya hacía mucho tiempo no soñaba; voy en mi coche, sé que tengo que acelerar a fondo, pues viene una cuesta tan empinada que casi se pone vertical. Tiemblo al pensar que el auto no de la suficiente potencia y se caiga al abismo que voy dejando atrás. Siempre en este sueño he logrado llegar arriba y nada ha sucedido en la vida real. Lo malo es que en la versión de este último día, cuando voy a mitad de la cuesta, veo adelante a otro vehículo que camina más despacio que yo. No puedo parar; Me iría al fondo, la carretera es estrecha y no puedo adelantar, no sé que hacer. El sueño se acaba aquí, lo peor es que hasta la fecha nunca me había preocupado, ni había sabido, de que marca era el coche que llevaba. Esta vez sí; era de la misma marca que el mío. Era el mío.

Esta es la mujer de Visnú; Laksmi. Es la diosa de la riqueza y de la buena suerte. En dos de sus cuatro brazos lleva una flor de loto (símbolo del alma) y una moneda ( que simboliza bendiciones y riqueza).
Por si acaso.

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