martes, 20 de julio de 2010

¿Arreglado…? Tal vez. (8)

En las cercanías del bar, las meretrices procuraban continuar su trabajo con disimulo. El municipal de turno en la casa de socorro, podía muy bien dar parte de lo que sucedía… y otra vez para el cuartón. La suerte que tenían ellas, es que el guardia siempre estaba dentro charlando con el médico y el enfermero. Además, si no había jaleo y nadie se quejaba, hacía la vista gorda.

La pequeña regordeta nos vio y se acercó para preguntar a Andrea si abriría. Andrea, aun con lagrimas en los ojos, le dio las llaves y le pidió que por aquella noche se hiciera ella cargo. Aquello me sonaba a música celestial; significaba que no iba a acabar todo allí y en aquél momento.

- ¿Quieres que me vaya ahora, Andrea? O tal vez me darás la oportunidad de decir algo…

- Por favor Roberto, no lo hagamos más complicado. Es lo mejor para ti.

- Deja que me preocupe yo de mí mismo, soy joven, pero no un crío. Necesitamos hablar en un sitio tranquilo, no en mitad de la calle.

- Está bien. Iremos en la vespa a mi casa, estaremos allí media hora y luego te llevaré de vuelta, ¿vale?

- De acuerdo.

Yo había ganado la apuesta con migo mismo… porque ella… quería que la ganara.

Una vez más hice de paquete, me cogí a ella como el náufrago se coge al salvavidas. Al ser más alto, mi cabeza sobresalía sobre la suya, pero me encorvé lo suficiente para poner mis labios en su cuello, besarla en la oreja, aspirar el perfume que emanaba de toda ella. Sentí como su cuerpo me buscaba echándose hacia atrás, como se abandonaba a mis caricias. Creo que en algún momento llegó a cerrar los ojos porque dio un par de tumbos que casi nos hacen ir al suelo. Llegamos. Dejo la moto junto a la acera, en la misma puerta, y antes de abrir la cancela, estabamos fundidos en un abrazo, besándonos. Entramos. Yo hablé sin palabras; con besos, con caricias y mimos. Ella parecía querer absorverme, fundirse conmigo para que nadie pudiera separarnos jamas, quería que solamente fuéramos uno… y lo fuimos.

Continuará... tal vez.

No hay comentarios: