martes, 3 de agosto de 2010

Infatuar.

(Del lat. infatuāre).
1. tr. Volver a alguien fatuo. U. t. c. prnl.

A mí, casi me da un ifatuo, digo infarto al leer la definición de esta palabra. Lo digo a cuento de que…
fatuo, tua.
(Del lat. fatŭus).
1. adj. Falto de razón o de entendimiento. U. t. c. s.
2. adj. Lleno de presunción o vanidad infundada y ridícula. U. t. c. s.

¿Cómo puedo yo, volver a alguien (fatuo) falto de razón o entendimiento? ¿Cómo puedo llenarlo de presunción o vanidad infundada y ridícula?.

“Me lo expliquen, por favor”.

2 comentarios:

vazquez74 dijo...

Quizá se podría entender en un sentido "educativo". Si alguien se relaciona, se educa, se cría, con otra persona fatua, vanidosa, probablemente ese carácter se contagie, de ahí lo de "llenar de presunción" o "vanidad" al otro individuo.
Eso es algo parecido a cuando dicen de un chaval "ese ha salido tan pijo como su padre";
obviamente de alguien tienes que aprender la fatuidad.
Por ejemplo, los hijos de Julio Iglesias son fatuos porque han sido "infatuados" por su progenitor (puse ese ejemplo porque la familia Iglesias siempre me ha parecido el paradigma de los "tontos de remate", pero cada cual puede utilizar el nombre que estime más oportuno).
Y en cuanto a la falta de razón o entendimiento, también se puede dar el mismo supuesto, que a fuerza de convivir con alguien sin raciocinio te acabes volviendo como él (o peor).
No se si me he explicado bien o, al contrario, lo único que voy a conseguir es tu total desacuerdo; sea lo que sea, ahí te dejo el guante.
Saludos.

Alfredo dijo...

Me da algo de rabia tener que indultar esta palabra tan fea, pero la defensa que has hecho de ella lo va a conseguir. He tenido que releer varias veces la definición y he llegado a la conclusión de que tienes razón.
Yo tenía un jefe de esos que se cuelgan las medallas que a sus subordinados les debieran de corresponder. Este hombre consiguió que tres de estos subordinados, acabáramos por retirarnos con problemas de corazón. ¿Casualidad?. Tal vez fuera el estrés, pero creo que él era el que lo generaba. Aunque no nos “enfatuó”, el fatuo era él, podríamos decir que el caso es similar.
Salu2.