lunes, 23 de agosto de 2010

La leyenda del Zaratan.

Lo prometido es deuda, aquí está la leyenda que prometí el otro día.
Creo recordar, aunque no sé si leído, o en aquella obra de Orlando furioso que vi por TV hace muchos años, se narraba el mito o leyenda de una ballena o tortuga que no parecía tal. Se hablaba de una isla grande, donde a veces los marineros se detenían para descansar. Todos coinciden en que al hacer fuego para cocinar sus alimentos, la isla cobraba vida, se hundía en lo profundo y aquellos desgraciados perecían ahogados.

Uno de los primeros escritos sobre esta leyenda es de un árabe del s.IX que se llamaba Al-Yahiz y que la relata en su " Libro de los animales". Miguel Asín Palacios, erudito arabista, centrado en encontrar las relaciones que ligaron la cultura cristiana y la islámica y en exhumar textos apenas conocidos, transcribe acerca de esta leyenda lo siguiente;

"En cuanto al Zaratán, jamás vi a nadie que asegurase haberlo visto con sus ojos. Algunos marineros pretenden que a veces se han aproximado a ciertas islas marítimas; y en ellas había bosques y valles y grietas; y han encendido un gran fuego; y cuando el fuego ha llegado al dorso del Zaratán, ha comenzado éste a deslizarse (sobre las aguas) con ellos (encima) y con todas las plantas que sobre él había; hasta tal punto, que sólo el que consiguió huir pudo salvarse. Este cuento colma todos los relatos más fabulosos y atrevidos".

AI-Qazwiní cosmógrafo del siglo XIII escribió el texto siguiente procedente de la obra titulada Maravillas de la creación.

"En cuanto a la tortuga marina, es de tan desaforada grandeza que la gente del barco la toma por una isla. Uno de los mercaderes ha referido:
"Descubrimos en el mar una isla que se elevaba sobre el agua, con verdes plantas, y desembarcamos y en la tierra cavamos hoyos para cocinar, y la isla se movió, y los marineros dijeron: "Volved, porque es una tortuga, y el calor del fuego la ha despertado, y puede perdernos".

Brandán el Navegante (Irlanda, c. 484 – Enachduin, c. 578), también llamado Brandano, Barandán o Borondón, fue uno de los grandes monjes evangelizadores irlandeses del siglo VI. Abad del monasterio de Clonfert (Galway, Irlanda) que fundó en el 558 ó 564, fue protagonista de uno de los relatos de viajes medievales más famosos de la cultura celta medieval, relatado en la "Navigatio Sancti Brandani", una obra que fue redactada en los siglos X o XI y de la cual es este extracto;

"...y entonces navegaron, y arribaron a aquella tierra, pero como en algunos lugares había escasa profundidad, y en otros, grandes rocas, fueron a una isla, que creyeron segura, e hicieron fuego para cocinar la cena; pero San Brandán no se movió del buque. Y cuando el fuego estaba caliente y la carne a punto de asarse, esta isla empezó a moverse, y los monjes se asustaron y huyeron al buque dejando el fuego y la carne, maravillándose del movimiento.
Y San Brandán los reconfortó y les dijo que era un gran pez llamado Jasconye, que día y noche trata de morderse la cola, pero es tan largo que no puede".

En el bestiario anglosajón del Códice de Exeter, la peligrosa isla es una ballena, "astuta en el mal", que engaña a los hombres. Estos acampan en su lomo y buscan descanso de los trabajos de los mares; de pronto, se sumerge y los marineros se ahogan.

Este/a es el Zaratán, tortuga, ballena, pueblo de España...

4 comentarios:

rubo dijo...

Recuerdo vagamente haber leído en algún sitio que en la ría de Avilés existe un islote, o una playa, llamada de "San Balandrán", supongo que bautizada así por los marineros en recuerdo del antiguo mito.
Interesante exposición.

Alfredo dijo...

Es la playa de San Balandrán, pero no sé si el santo anduvo por aquí.

lemaki dijo...

He encontrado que En el bestiario griego, la ballena quiere significar la ramera de los Proverbios ("sus pies descienden a la muerte; sus pasos sustentan el sepulcro"); en el bestiario anglosajón, simboliza el Diablo y el Mal. Guardará ese valor simbólico en Moby Dick, que se escribirá diez siglos después.

No había escuchado ninguna leyenda sobre animales marinos (tortuga, ballena o serpiente gigantesca). Mientras te leía pensé en la leyenda del Lago Ness.

Interesante y curiosa. Me agradó la lectura.

(eres el único que me ha leido la mente, gracias...).

saludos.

Alfredo dijo...

La serpiente del lago Ness, Nessy, parece un ser querido por mucha gente, tal vez sea por la timidez con que la describen. En cuanto a la ballena de Moby Dick a mi siempre me cayó mejor que ese capitán Accab poseído de manía persecutoria. Quizá es que uno siempre se coloca del lado de los que nos parecen débiles.

En cuanto a lo del comentario que te hice a tu entrada, no hay de qué. No pienses que soy brujo, simplemente trato de ver algo detrás de las palabras y muchas veces me equivoco. Por otra parte, no soy de los que dan coba, ya lo sabes.