martes, 24 de agosto de 2010

Reciprocidad.

Este día oí algo a una señora que hablaba por televisión, no me hagáis mucho caso, pues entraba y salía para hacer cualquier cosa y no presté demasiada atención. Creo entender que se refería al pueblo inca, desconocedor de la moneda por lo que el comercio se basaba en el trueque, en el intercambio, en la reciprocidad.

Bonita palabra ésta, de moda nuevamente desde que en Argentina, por culpa del corralito, la gente se vio en la necesidad de prestar servicios sin cobrar, esperando de aquellos a los que se les prestaban, reciprocidad. También ahora en España, época de vacas flacas, se ha puesto de moda. Se crean bancos de horas, donde unos dan su trabajo, a cambio de que otro que nada tenía que ver en el asunto, le resuelva cualquier cosa que necesite. Es una cadena y parece que hemos vuelto a los tiempos antiguos.

También es un método para conocer gente y hacer amistades, posiblemente duraderas por el vinculo que se establece entre estas personas.

Los blogueros, no dejan, no dejamos, de ser como nuestros antepasados; practicamos la reciprocidad desde el momento en que entramos en una página y escribimos un comentario acerca de lo que hemos visto o leído. Si nos gusta, nos hacemos seguidores y esperamos que aquellos a los que seguimos, actúen de forma similar. Comprendo que esto no es fácil; requiere tiempo, sobre todo si el "seguido/a" es tan bueno, gracioso, simpático... en una palabra, si tiene don de gentes y lleva tras de si legión de admiradores.

Ha de ser tarea ardua contestar uno por uno, tener agilidad mental para responder algo distinto, leer lo que ellos publican y hacer comentarios, pensar lo que mañana darás de entrada... sí, no es fácil.

Termino. ¿ A que viene este cuento de hoy? Muy simple; por mi blog pasan alrededor de 30/40 personas diarias, viendo lo que hay en el mundo, menos que una gota de agua en todos los mares. Estoy muy satisfecho, no de los que "pasan", que sin duda lo hacen equivocados. Estoy satisfecho por que al menos alguno me lee, que ya es bastante y por ello les doy las gracias de todo corazón.

Recuerdo que no hace mucho, leí una página de un muchacho que hablaba de los antiguos egipcios. El tema era de sobra conocido, pero él se molestó, buscó información, fotos... seguramente inició aquello con ilusión y quizá tenía más que decir que lo que dijo en su primera entrada.Tuvo solamente un comentario y el tipo que lo escribió dijo... "Vaya mierda tío". Cuando yo lo leí hacía más de un año que no publicaba, era su primer trabajo. Eso no era reciprocidad, era, fue, una cabronada.

3 comentarios:

rubo dijo...

Dices bien, la "reciprocidad" es fundamental en este mundo de los blogs. No deja de ser una forma de cortesía, de manifestar interés por las creaciones de la otra parte. Llegué a tu blog por mediación de otro que visito a menudo, al principio hacía un comentario de vez en cuando, luego vas cogiendo algo de confianza, te encuentras a gusto, disfrutas leyendo los textos y las réplicas a lo que comentas... No sé, es algo que da mucha "vidilla" y se aprende mucho.
Un saludo.

Alfredo dijo...

Gracias rubo por estar en la misma sintonía. En casa me tienen prohibidos los comentarios a sus blogs. Al parecer soy demasiado "directo"
Salu2.

rubo dijo...

Es complicado comentar los textos de alguien cercano, a mi me pasa un poco lo mismo con algún blog, a veces es dificil ver las cosas con objetividad.