sábado, 25 de septiembre de 2010

Explicaciones a las plagas de Egipto.

Según la explicación científica, las diez plagas de Egipto no fueron obra ni del cayado de Moisés, ni del dios israelita.  Todo se debió a la explosión volcánica y sus efectos secundarios.

Todos sabemos, si no por la historia sagrada, al menos por las películas, que el pueblo judío padecía la esclavitud en tierras de Egipto. Moisés y Aarón exigieron al faraón que su pueblo esclavizado pudiera salir de Egipto a fin de adorar a Dios libremente en la tierra prometida. Lógicamente, con aquella mano de obra tan barata que tenía, el faraón se negó. Dios envió a Moisés y a Aarón con un nuevo requerimiento, para lo cual le mostraron un milagroso signo de advertencia,- La vara de Aarón se convirtió en una serpiente -. Pero los magos del faraón también pudieron convertir una vara en serpiente. El caso es que la serpiente de Aarón, se trago a la serpiente de los magos, que debieron quedar mosqueados.

En la primera plaga, Dios dijo a Moisés lo que Aaron debía hacer; levantar su báculo sobre el río Nilo convirtiendo todo el agua en sangre. Todos los peces del río murieron y llenaron Egipto de un olor nauseabundo. Pero los hechiceros de Faraón eran buenos, y demostraron que también ellos podían convertir el agua en sangre. El faraón vio que todo era truco y no cedió ante las demandas de Moisés.

Explicación científica: La explosión del volcán de la isla de Santorini, en Grecia, - que se notó hasta en la China- en torno al año 1500 a.C. provocó terremotos que causaron escapes de dióxido de carbono y de hierro. Cuando estos compuestos químicos entraron en contacto con el oxigeno, se formó hidróxido de hierro; tornándose el agua de color rojo. Con la falta de oxigeno, los peces murieron.

Segunda plaga: Las ranas. Nuevamente Dios dio instrucciones a Moisés para que Aarón estirase su vara sobre el agua, y hordas de ranas invadieron Egipto. Pero los hechiceros de Faraón fueron capaces de llamar a las ranas con su magia. Pero si les fue difícil igualar la proeza, les fue imposible el volverla atrás. Con Egipto lleno de ranas, el faraón se vio obligado a ceder, dando permiso para la salida a cambio de que Moisés acabara con la Plaga.
Moisés izo algo más difícil aún; dejó que el faraón eligiera el momento en el que terminaría la plaga. Con ello le convencería de que realmente era un castigo divino. El faraón eligió como fecha el día siguiente, y todas las ranas murieron a la hora señalada. Pero libre Egipto de ranas, el faraón revocó su autorización, y los Israelitas continuaron su cautiverio.

Explicación científica; La primera plaga provocó la segunda: es decir, las ranas, a diferencia de los peces, tienen patatas y pudieron salir de las aguas contaminadas.
Esta explicación es muy posible, lo raro es que se murieran todas a la hora señalada.

La tercera plaga de Egipto fue Kinim; Piojos. Dios instruyó a Moisés: "Dile a Aarón que tome su vara y golpee en el polvo."Tras hacer esto, la arena se convirtió en una masa de piojos de la cual los egipcios no podían deshacerse. Los magos del faraón llamaron a este acto el "Dedo de Dios" y fueron incapaces ni de reproducirlo, ni eliminarlo con su magia. Al parecer la magia no sirve para bichitos tan pequeños.

Explicación científica para la tercera, cuarta y quinta plagas; La carencia de agua limpia condujo a los piojos (3ª), las moscas (4ª) y las epidemias bacterianas entre los seres humanos y los demás animales (5ª).

La cuarta plaga de Egipto fueron los insectos capaces de dañar personas y ganado. La Torá subraya que el arov (enjambre) sólo atacó a los Egipcios, y que no afectó a la Tierra de Gosén donde los Israelitas vivían.

El faraón le pidió a Moisés que eliminase esa plaga y prometió, según su costumbre, la libertad para los israelitas. Más, como de costumbre, después de que la plaga desapareciera, el faraón "endureció su corazón" y se negó nuevamente a mantener su promesa.

La quinta plaga de Egipto fueron unas enfermedades epidémicas que exterminaron a los ganados egipcios. El ganado israelita resultó, una vez más, ileso. De nuevo, el faraón no hizo concesiones.

La sexta plaga de Egipto fue una enfermedad cutánea, un tipo de "Úlcera" o "Sarpullido". Dios les dijo a Moisés y Aarón que cada uno tomase dos puñados de hollín de un horno que Moisés dispersó lanzándolo al cielo en presencia del faraón. El hollín provocó Shkhin (úlceras) en el pueblo y ganado egipcio. Los magos, tan afectados como los demás, fueron incapaces de curarse.

Explicación científica; el dióxido de carbono mezclado con el aire, reduce la circulación sanguínea en la piel causando así sarpullidos.

La séptima plaga de Egipto fue una tormenta de granizo y fuego. Dios le dijo a Moisés que estirase su vara hacia el cielo, punto en el cual la tormenta comenzó. La tormenta dañó los huertos y cultivos egipcios, así como a las personas y al ganado. Una vez más la Tierra de Gosén quedó al margen.

El faraón dijo a Moisés: "este tiempo he pecado; Dios es justo, yo y mi pueblo somos malvados." Pidió entonces a Moisés que eliminara la plaga y prometió a los israelitas que podrían adorar a Dios en el desierto.
Como una demostración de dominio de Dios sobre el mundo, la lluvia se detuvo tan pronto como Moisés comenzó a orar. Sin embargo, después de que la tormenta cesara, el Faraón de nuevo "endureció su corazón" y se negó a mantener su promesa.

Explicación séptima plaga; Las cenizas de Santorini alcanzaron la estratosfera que con la humedad, forma una piedra muy similar al granizo, es lo que los científicos llaman granizo volcánico.

Moisés advirtió al faraón que una plaga de langostas se abatiría sobre Egipto si no dejaba a los israelitas marchar. "Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Y si aún rehúsas dejarlo ir, he aquí que mañana yo traeré sobre tu territorio la langosta". Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo será este hombre un lazo para nosotros? Deja ir aestos hombres, para que sirvan a Jehová su Dios. ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido?
Pero el Faraón se negó. Dios entonces le dijo a Moisés que estirase su vara sobre Egipto y recogió un viento del este. La nube de langostas cubrió el cielo y consumió el resto de los cultivos, los árboles y las plantas. El faraón volvió a pedir a Moisés que eliminase esta plaga, adquiriendo nuevamente el compromiso, que no iba a cumplir.

Explicación científica a la octava plaga: Las bajas temperaturas resultantes del granizo provocaron que nubes de langostas en masa se posaran sobre Egipto.
Es de suponer que los huertos de los israelitas también sufrieron la plaga.

En la novena plaga, Jehová dijo a Moisés: "Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones"
Con esta plaga quedaba demostrado que el Dios de Moisés, era más poderoso que el del faraón incapaz de conseguir levantar las tinieblas.

La explicación que dan los científicos es que la nube de cenizas de 40 km de altura por 200 km de diámetro alcanzó el delta del Nilo provocando la oscuridad. Lo raro es que fuera para unos y no para los otros.

Décima plaga, la muerte de los primogénitos.
Dijo dios a Moisés: "Todavía traeré una plaga más sobre Faraón y sobre Egipto; tras de lo cual os dejará marchar de aquí y cuando, por fin, os deje salir del país, él mismo os expulsará de aquí. Así dice Yahvé: hacia media noche pasaré yo a través de Egipto; y morirá en el país de Egipto todo primogénito, desde el primogénito de faraón que se sienta en su trono hasta el primogénito de la esclava encargada de moler, así como todo primer nacido del ganado. Y se elevará en todo el país de Egipto un alarido tan grande como nunca lo hubo, ni lo habrá. Pero entre los israelitas ni siquiera un perro ladrará ni contra hombre ni contra bestia; para que sepáis cómo Yahvé hace distinción entre Egipto e Israel.

La explicación que los científicos dan es que el gas (dióxido de carbono) que había provocado las primeras plagas, mató por asfixia a la gente que dormía antes de disiparse en la atmósfera. El dióxido de carbono es más pesado que el aire, por lo que queda a ras de suelo. Los primogénitos egipcios gozaban como herederos, de privilegios; dormían en la planta baja, en camas egipcias, casi pegadas al suelo, mientras que los demás miembros de la familia dormían en los segundos pisos. Los israelitas celebraban su primera cena de pascua, por lo que se libraron, pero, ¿no tenían ellos ovejas, terneros o perros?.

1 comentario:

Networking Mundial dijo...
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