viernes, 3 de septiembre de 2010

Mi amigo Carlos.



Tenía yo un amigo, que le dio por dejarse la barba. Era una barba que nunca recortó, por lo cual creció de forma que parecía un mendigo de aquellos de antes. Sin embargo, a él le vino de perillas - valga la redundancia por asociación- pues le sacaron parecido con Karl Marx.

Alguien juzgó que esta asociación de imagen, les venía de perlas, de modo que en todas las reuniones, lo subían al estrado para que simplemente se hiciera notar su presencia. El jamás había leído ese tostonazo de El Capital y, a lo sumo leía el periódico de vez en cuando. Pensionista de las minas en Bélgica, aceptó la oferta con tal de pasar el rato y tomar algo de gorra al finalizar los actos.

Llegó a ser imprescindible en todos los debates y no por abrir la boca, que no lo hacía. Cuando tenían que efectuar una votación, a mano alzada por supuesto, todas las miradas confluían en él, que a una seña del secretario, levantaba ligeramente el lápiz con el que garrapateaba, para dar su aprobación. Entonces todos los delegados mostraban sus tarjetas de conformidad, con lo que se cumplía el trámite. El que suponían era el ideólogo, no sabía ni papa de cualquier asunto a tratar... más o menos, como muchos de los sentados enfrente.

Llegaron a ponerle un despacho en la sede del partido, donde acudía todos los días para cumplir con su trabajo; revisar la prensa y recortar cualquier artículo que hiciera mención al partido. En el rótulo de la puerta acristalada se leía:

Carlos Miranda, Secretario de figuración.

(No pase sin cita previa)

Lo cierto es que jamás tuvo una cita, y el teléfono que había sobre la mesa, rojo por más señas, nunca sonó; estaba desconectado. Pero todo este misterio, le dio una fama que no merecía, aunque el partido subió en la afiliación un 20%, posiblemente por su causa.

Lo malo llegó cuando el golpe de Tejero, sin comerlo ni beberlo, le metieron en un coche y a toda mecha lo sacaron de España. La diarrea le duró un par de días y la cara le quedó como culito de recién nacido de tanto afeitarse. ¡Y menos mal que todo se vino abajo!

Aviso. Esto es un cuento, ni yo he tenido un amigo con barba, ni sé de ningún partido o asociación que hiciera lo que aquí se dice. (Aunque pudiera haber existido, quien sabe)

4 comentarios:

rubo dijo...

Jajaja muy bueno, Alfredo. Retratas a la perfección a ciertos individuos de los que se han aprovechado determinados partidos para crecer y "facer ruido" como diríamos aquí.
Salvando las distancias, me recuerda un poco a Marcelino Camacho, cuando asistía a las reuniones de su sindicato vestido con el jersey (bastante pasado de moda, por cierto) que llevó en la cárcel; no pintaba nada entre los jóvenes y fieros "tiburones" del sindicalismo actual, la prueba es que poco después se "jubiló" definitivamente.
Esto lo digo a título de ejemplo, sin ánimo de traer asuntos políticos a los blogs, maldita la falta que nos hacen.
Saludos.

Alfredo dijo...

Mira por donde no me acordaba yo del fresador don Marcelino.

lemaki dijo...

Sí, es cierto. Eres casi único escribiendo historias. Por un momento, llegué a pensar que este hombre existió, porque no existió, verdad??

Mi padre lleva toda su vida con barba, se la dejó sobre finales de los setenta y hasta hoy, 2010. No lo conozco sin ella. Tal vez, es lo que escribes: representaba una imagen, como la famosa chaqueta de pana transgresora o desobediente de Felipe González.

Agradable lectura. Muchas gracias por tu amable comentario que has dejado a lo que he escrito. Mi problema es el mismo, no repasar y revisar.

saludos.

Alfredo dijo...

lemaki.
No existió. Todo es producto de mi fantasía, aunque para ser verdaderamente correcto, he de decir lo siguiente:
Los datos, fechas y personajes de algunos de los cuentos, están documentados. Ejemplo; "El Españolito" o "El recordar de Jacinto" También las máximas de "El loco" y quien las dijo, están en la historia. Las referencias a los "Pueblos" también suelen ser verdaderas. Yo se que el lector es lo suficientemente avispado para saber cuando fantaseo. Y tu no te hagas la inocente con tu pregunta, se que me estas dando coba. Agradecido de corazón con el comentario
Salu2.
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