sábado, 4 de septiembre de 2010

Nebulón/Epulón.

Traigo hoy dos palabras que quizá puedan inducir a error por una mala pronunciación: Nebulón y Epulón.

Todos los de antes, los que fuimos educados en la fe cristiana, sabemos quien fue el rico Epulón gracias a aquella parábola de Jesús. Era Epulón un hombre rico que vestía de púrpura y fino lino y que todos los días se daba espléndidos banquetes. A decir verdad no debía de ser malo ya que nada dice Jesús a este respecto, pero condena la omisión de la que hacía gala; "tenía ciego el corazón para ver las necesidades ajenas", pues el pobre Lázaro, a su puerta, mendigaba unas migajas y no era socorrido sino por los perros que lamían sus llagas.

Nebulon sin embargo es alguien, malo, astuto y ruin, que finge para ocultar lo que en verdad siente.

Entiendo yo que, epulones somos muchos; negamos una limosna a un pobre pensando que es un vago que no quiere trabajar, porque lo utilizará para comprar vino o droga, porque han echo de la mendicidad su medio de vida... Así mismo desconfiamos de entidades altruistas por temor a que alguien se enriquezca con nuestro miserable óbolo.

No tenemos el corazón ciego para ver las necesidades ajenas; las vemos, pero omitimos la ayuda. Somos opulones en la medida en que ni siquiera somos capaces de dar las migajas de nuestra mesa. Y esto nos lleva a la segunda palabra; también somos nebulones.

epulón.
(Del lat. epŭlo, -ōnis).
1. m. Hombre que come y se regala mucho.

nebulón.
(Del lat. nebŭlo, -ōnis).
1. m. p. us. Hombre taimado e hipócrita.

2 comentarios:

rubo dijo...

Lo que ocurre es que hay tantas necesidades y siempre (qué casualidad) vienen a pedirnos a los mismos, a los currantes de a pie. ¿Por qué no se meten con las grandes fortunas que se ven por ahí?
Saludos.

Alfredo dijo...

Posiblemente por que somos más accesibles, también somos cantidad y a veces valen más muchos pocos que, pocos muchos. Yo estoy en contra de la mendicidad profesional, otra cosa sería que los comedores auspiciados por entidades religiosas o altruistas, tuvieran lo suficiente para mantener a tantos como lo demandan.
Salu2.