miércoles, 13 de octubre de 2010

El epitafio y la casa de mancebía.

"Juan, Príncipe de las Españas, de virtudes y ciencia lleno, verdadero cristiano, muy amado de sus padres y de su patria, en pocos años realizó muchas obras buenas con prudencia y virtud. Descansa en este túmulo mandado hacer por su óptimo y piadoso padre Fernando, rey invicto y defensor de la Iglesia. Su madre, la Reina Isabel, purísima y depósito de todas las virtudes, mandó por testamento se hiciese tal. Vivió diez y nueve años y murió en 1497".
Este epitafio está escrito en el sepulcro que por encargo de su padre Fernando el Católico, Domenico Fancelli, realizó en 1510 para el Príncipe Don Juan de Aragón y de Castilla, hijo de los Reyes Católicos y ubicado en el Real Monasterio de Santo Tomás de Ávila.

Había nacido Don Juan el 30 de junio de 1478, en Sevilla y murió en Salamanca, a consecuencia de la tuberculosis.

Fue nombrado por sus padres gobernador de Salamanca para que fuera adquiriendo experiencia en las tareas del gobierno, bajo la tutela del obispo Diego de Deza.

Durante su gobierno manda empedrar las calles de la ciudad y crea una casa de Mancebía. Esta casa de mancebía estaba situada cerca de la Vaguada de la Palma y fue el primer burdel con autorización legal de España en julio de 1497.

El padre de la mancebía o "padre putas" estaba obligado a responsabilizarse de la dirección y marcha del negocio, vigilando; que las rameras pasaran revisión medica cada ocho días, que se recogieran de noche, que no trabajaran en cuaresma, cuatro témporas y vigilia. Las meretrices no debían estas casadas, ser mulatas o tener a los padres en la ciudad. Estas ordenanzas se hicieron ya bajo el mandato de Felipe II.

El lunes siguiente al lunes de Pascua, se celebra la fiesta del Lunes de Aguas, en conmemoración de la tradición, por la que los estudiantes cruzaban el río en barcas adornadas con flores, a recoger y traer de vuelta a las prostitutas que durante la cuaresma se veían obligadas a abandonar el recinto de la ciudad.

Ese mismo año, en abril de 1497, se había casado Don Juan en la catedral de Burgos con la archiduquesa Margarita de Habsburgo, hija del emperador Maximiliano I, pero a los seis meses de la boda muere. Según algunos estaba profundamente enamorado y muere de amor; según otros por el apetito sexual de su esposa; en realidad la verdadera causa pudo ser la tuberculosis, aunque también hay quien dice que fueron unas fiebres.

Dos cosas faltan en el túmulo de Don Juan, la verja de plata que lo rodeaba, y lo más importante; los restos mortales. Ambas cosas fueron objeto de la rapiña efectuada por los soldados napoleónicos.

El príncipe está finamente vestido a excepción de los guanteletes, que reposan a su lado sin enfundar. El significado que se da a este detalle, es que no murió en acción de guerra.

2 comentarios:

rubo dijo...

Me hizo mucha gracia lo de "padre putas". Desde luego la casa de mancebía era una buena idea, estaban mucho mejor metidas ahí que tiradas por la calle.
Saludos.

Alfredo dijo...

Haciendo la calle siempre han estado, pero lo más natural en aquellos tiempos era encontrarlas en los figones.
Creo que en Salamanca se celebra el día, pero ahora lo llaman "el padre Lucas". La tradición manda comer el Hornazo - Empanada a base de chorizo, panceta y huevos duros.
Salu2.