viernes, 29 de octubre de 2010

La memoria de los peces.



He oído decir a los pescadores, que los peces apenas tienen memoria unas décimas de segundo. Ese es el motivo de que a menudo repitan la picada, si el pesquin no ha sido lo suficientemente hábil. Los que pican o enredan con mi anzuelo, deben de ser más inteligentes y con capacidad memorable para el recuerdo; llevo quince días desde las tres a las ocho a la vera de la mar con la caña en ristre, y apenas han caído un par de piezas.

Mi hermano, que es el entendido, dice que hay que tener paciencia, pero a mi se me está empezando a agotar. Un día, que hay mar de fondo, otro aire, al siguiente que hay mucho personal y que no tenemos buen sitio, otros que no pican... si no fuera por la gente maja que encuentras, las aventuras que cuentan y que el tiempo ha acompañado, me dedicaría a lo mío que lo tengo un tanto abandonado.

Después de todo, ya voy aprendiendo a lanzar, encarnar y hacer nudos, aunque esto tampoco es lo mío, quizá haya empezado tarde y tenga los reflejos adormilados. Pero voy a seguir insistiendo hasta que cobre una pieza digna. Entonces le haré una foto y la colocaré aquí para demostrar que nunca es tarde, si la dicha es buena.

3 comentarios:

Marisa dijo...

Paciencia a lo mejor lo tuyo es escribir y no pescar, de todas formas y si te sirve de aliento aplícate el refrán “Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe”.

rubo dijo...

Tú insiste que seguramente al final picará algo. Te aplaudiremos aunque sea un simple "parrochín".
Saludos.

Alfredo dijo...

Marisa y rubo.
Aunque soy novicio, ya he pescado un par de chopas, un pínfano, algún sarriano y bastantes bogas.
Salu2.