sábado, 27 de noviembre de 2010

El corruptor.

Tenía por costumbre tomarme un café en aquel pequeño bar de la playa. Solamente iba en invierno, cuando menos gente había, pues siempre me gustó la soledad.

Aquel día, tras faltar a la cita durante el verano, hallé una grata sorpresa; en lugar de encontrar al dueño, una linda jovencita me atendió.

- Nunca te vi por aquí, ¿hace mucho que llevas el bar?

- Desde que comenzó la temporada, señor.

Prolongue mi café solamente por admirar su pequeño y bonito cuerpo, su cara que bien a las claras decía ser del oeste, pasado el charco. Volví al día siguiente... y al otro, y al otro... Hasta que no pude aguantar más y se lo dije; ¿Cuanto ganas limpiando mesas y sirviendo cafés?

- Depende, me contestó.

- ¿De que?

- Voy a porcentaje, cuanto más se vende, mas gano.

- Traduce a dinero, por favor.

- Ahorita, como doscientos al mes.

- Y, ¿no te gustaría cobrarlos en una sola noche?

- Si, pero solamente con mi trabajo, señor.

- ¿Estas segura? Yo te puedo pasear, llevarte a cenar, comprarte ropa... lencería, perfumes... ¿cuantos años tienes?

- Tengo... diez y nueve. ¿Solo por pasearme me daría el dinero?

- Y por dejarte acariciar...

- ¿Quiere que sea su moza, su tiniebla?

- Si lo he entendido bien, si.

- ¿Todos los días?

- Si.

- Y... ¿cuanto me daría todos los días?

- ¿Cuanto quieres?

-¿Solo suya y de nadie más? ¿Y viviría en su casa? ¿Me trataría bien?... ¿Dos mil al mes?

Fin.

4 comentarios:

rubo dijo...

Me llamó la atención el término, "tiniebla", aunque suena más bien a oscuridad, a algo tétrico; realmente me parece una transacción repugnante pero bastante frecuente en los tiempos que corren. De todas formas no entiendo lo que puede encontrar un tipo adulto en una chica de 19 años que prácticamente aún es una niña; si al menos se liara con una de treinta y muchos aún lo podría entender (dejando aparte mi disconformidad absoluta con este trato). En fin, una buena descripción de una miseria corriente.
Saludos.

Alfredo dijo...

rubo.
Corruptor, tu bien lo sabes, es el que corrompe y no tendría demasiado sentido en estos tiempos decir eso de una mujer de 30 años. Por esa razón puse 19, tratando con los puntos suspensivos, sembrar una pequeña duda sobre la edad verdadera de la chica (tal vez menor aún).
En cuanto a la palabra Tinieblo/a, es un sustitutivo de Amante y que se usa en algún país centro americano.
Los corruptores, de todo tipo, más de los menores, han de ser denunciados y castigados
severamente. La sociedad no se puede permitir individuos, que fuera de la ley, consiguen lo que quieren en función del dinero o el poder que ostentan.
Salu2.

lemaki dijo...

Es un relato duro, despiadado, intolerante e incluso, inhumano, pero habrá tantos casos como este. Sobre todo chicas extranjeras, tanto del oeste, sobre todo de Rumanía, Ucrania, como latinoamericanas.

Al terminar de leer el relato he pensado: eso es lo que le costaría a cualquier hombre mantener a una mujer? de ahí que muchos se crean dueños, amos de las mujeres, puesto que solo sirven para hacerles gastar su dinero, son una derrochadoras -pensamientos de un maltratador- y cuando ellas se rebelan les castigan, abusando física y sicológicamente de ellas.

Buen mensaje y con palabras oportunas.

Un saludo.

Alfredo dijo...

lemaki.
Algunas veces el presunto corrompido tiene tanta culpa como el que trata de corromper. Aquella persona que lo necesita de manera imperiosa, puede ceder - parece disculpable-, pero en muchas ocasiones la avaricia de poseer, lleva al individuo a corromperse. Este no tiene disculpa.
Salu2.