miércoles, 10 de noviembre de 2010

Estulto, ta.



(Del lat. stultus).
1. adj. Necio, tonto.

Una vez más recurrimos a clásicos como Francisco de Quevedo para comentar la palabra, sabedores de que cualquier vocablo insultante, lo podemos hallar en sus escritos. La razón es sencilla; su manejo del idioma - inventor de palabras o, por mejor decir, creador de neologismos- y las rencillas que se traía con Góngora

“Fue más eterno que paga de tramposo

más estulto que mentira de indiano

más sucio que pastel de verano

más necio y presumido que un dichoso”

Poema de Orlando.

3 comentarios:

rubo dijo...

La estulticia es mal que abunda en nuestro día a día.
Por cierto, al pueblo de mi informante en Jaén se puede ir pasando por La Torre de Juan Abad, lugar donde murió Quevedo; muy recomendables los dulces de un obrador que está en la carretera general; quien los pruebe ciertamente no estará cayendo en la estulticia, al menos en esa ocasión.
Saludos.

Alfredo dijo...

rubo.
A ver que te parece esto;
Erasmo de Roterdam. Elogio a la locura.

"Y estas otras sabias palabras del Eclesiastés: "El estulto es variable como la Luna y el sabio permanece como el sol", lo que indica que todos los hombres son estultos y que sólo a Dios está reservado el nombre de sabio, porque la Luna representa la humana naturaleza, y el Sol, manantial de toda luz, a Dios."
Salu2.

rubo dijo...

Alfredo, con esa cita te has superado.