jueves, 11 de noviembre de 2010

Gila.



A miguel Gila lo recuerdo de películas como Mi tío Jacinto, con Pablito Calvo, el de Marcelino pan y vino y, El hombre que viajaba despacito. Posiblemente lo viera trabajar en alguna otra con anterioridad, pero no lo recuerdo.

Durante mucho tiempo leí sus chistes en aquella revista que era "la más audaz para el lector más inteligente" y que tuvo sus más y sus menos con la censura.

Luego, sus actuaciones en televisión, nos enseñaron como se hacía la guerra con cañones sin agujero y espías disfrazados de lagarterana. Durante muchos años repitió sus monólogos telefónicos sin apenas variar una coma de los textos, pero causando siempre la hilaridad del respetable. De él aprendieron muchos catetos, algunos con acierto.

2 comentarios:

rubo dijo...

Tenía su gracia, cosa que muchos que se llaman a sí mismos humoristas no tienen. Es algo innato.
Saludos.

Alfredo dijo...

rubo.
El video aunque no es de lo más modernos, lo puse precisamente para que se pudiera comparar con los de los últimos años.
Salu2.