sábado, 6 de noviembre de 2010

Quídam.


(Del lat. quidam, uno, alguno).
1. m. coloq. Sujeto a quien se designa indeterminadamente.
2. m. coloq. Sujeto despreciable y de poco valer, cuyo nombre se ignora o se quiere omitir.

Palabra de poco uso para mi, pero sencilla y de utilidad para Mario Benedetti "Monólogo de un Quídam", o para Francisco de Quevedo en Sueño de la muerte; "En latín me llamo Quídam, y por esos libros me toparás abultando renglones y llenando cláusulas", o para Cervantes en Viaje del Parnaso;

"Un quídam Caporal, italiano,

de patria perusino, a lo que entiendo,

de ingenio griego y de valor romano".

A la vista de lo anterior, habrá que utilizarla más a menudo.

4 comentarios:

rubo dijo...

Bueno, es una forma de llamar a alguien "despreciable" sin que se entere.
Saludos.

Cani dijo...

Cada vez que vengo aprendo algo nuevo o, como hoy, recuerdo cosas que me van quedando en el desvan de la memoria. Me encanta que alguien les quite el polvo; gracias.
Fui a la opera y fue fantastica, aunque es una obra que conozco bien, la tengo por la Callas, en directo, aunque el elenco no sea tan bueno, siempre gana en emocion.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Cani.
Gracias por el comentario, casi me dan ganas de ponerme como seudónimo "el recordador".
Me alegro que te prestara. Posiblemente la Callas no se dejaría caer por ciudades pequeñas.
Salu2.

Alfredo dijo...

rubo.
Entiendo que los autores mencionados, lo emplearon tratando de quitar o, quitarse importancia.
Salu2.