lunes, 13 de diciembre de 2010

La reina de Sabá y sus pies de cabra.

Hace un par de años, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Hamburgo, anunciaron el hallazgo de los restos del palacio de la legendaria reina de Sabá en la localidad etíope de Axum-Dungur, cerca de la frontera con Eritrea. Esta noticia, que no he seguido, fue puesta en duda por otros arqueólogos y no se en que terminó. Lo cierto es que de Salomón y la reina de Sabá, Bilkis para los árabes, se ha escrito a raudales e incluso se han hecho varias películas.

Hoy os contaré un cuento que nació en la Arabia del sur.

El sabio rey Salomón y la hermosa reina de Sabá se admiraban mutuamente. Bilkis llegó a Jerusalén para admirar la sabiduría de Salomón y de paso a probarle por medio de enigmas. De aquellos enigmas se sabe hoy muy poco, pero antiguamente eran comprendidos hasta por los niños aunque no supieran leer ni escribir.

Salomón se entera de algo terrible; la reina tiene pies de cabra. Como no quería ponerla en un aprieto y no podía pedirle que se levantara la falda para mostrarle los pies, ideó algo especial. El sabio mandó construir un suelo de cristal imitando el reflejo del agua, lo mismo que si fuera un océano. Un día, Salomón se hallaba de pie junto a ese magnifico suelo de cristal y la reina de Sabá en el otro extremo. Salomón pidió cortésmente a la reina que se acercara a él, entonces Bilkis, creyendo que debía atravesar una extensión de agua, se levantó las faldas y pisó el suelo de cristal. Con gran alivio el rey comprobó que la reina tenía los pies completamente normales.

2 comentarios:

oliva dijo...

"durante su estancia de 6 meses en Israel, Salomón hizo gala de sus artes de seducción hacia Makeda, la reina de Saba, por las que era tan conocido (este distinguido caballero tuvo más de 700 mujeres y concubinas)".

Siempre había oido ·"esta se cree la reina de Saba"· pero no conocía el origen de su leyenda y de sus virtudes...

saludos.

Alfredo dijo...

oliva.
Sabía que era sabio, pero no que fuera un superdotado de ese calibre; tantas mujeres son muchas mujeres.
Salu2.