domingo, 2 de enero de 2011

Las crónicas de Genarón. La dependienta del Corte Sueco.

Siempre quejándome de que no me comía una rosca con las mujeres, y para una vez que me ocurre algo digno de mención, me entra el pánico. ¡No tengo remedio!

Aquél día me tocaba descanso en el trabajo, así que me fui al Corte Sueco. Había dejado la cerveza de la que trasegaba un par de litronas diarias, y eso se notaba en mi cintura; ¡Había bajado un par de tallas!

Rondando por la zona de los trajes, miraba y miraba sin acabar de decidirme. Una dependienta de muy buen ver y de mi edad más o menos, se acercó solicita...

- ¿Necesita ayuda!

- Bueno, quiero un traje y no acierto...

- ¿Talla 50?

- Posiblemente.

- ¿Para boda?

- No.

- ¿Con chaleco?

- Bueno.

- ¿Verano o invierno?

- Polivalente.

- ¿Color?

- No se.

- Mire usted, yo creo que uno de lana le vendrá muy bien, la lana es caliente en invierno y fresca en verano. En cuanto al color, este azul realzará sin duda su prestancia y además está muy bien de precio. ¿Quiere probárselo?

- Vale.

Me acompañó hasta el probador y me metí en una cabina mientras ella esperaba fuera. Aún no me había puesto la americana, cuando oí su voz al otro lado...

- ¿Le va bien esa talla?

- Parece que si, un poco larga la pernera.

- ¿Permite?

Ni tiempo me dio siquiera, se introdujo dentro, y agachándose colocó unos alfileres ajustando el bajo, se retiró un poco y echando mano a mi entrepierna dijo...

- ¿Utilizas boxer o eslip? Es que para este pantalón le viene mejor un boxer.

Yo estaba petrificado e incapaz de articular palabra mientras ella mantenía allí su mano. - A no ser que cargues mucho hacia un lado... soy Marta y salgo a las cuatro, ¿Quieres que tomemos un café?

Le dije que sí, pero al pasar por la zona de la ropa deportiva, deje el traje y salí huyendo para guardarme del mundo en mi cabina del aparcamiento.

4 comentarios:

rubo dijo...

Decididamente este hombre no destaca por ser muy despabilado. Yo no hubiera esperado ni a las cuatro de la tarde.
Bueno, habría que verme en la situación, a lo mejor mucho ruido y pocas nueces.
Saludos.

Alfredo dijo...

Todo se andará, tranquilo.

oliva dijo...

yo también me habría asustado, pensando en un hombre como Genaro y ,en general, como una gran mayoría de hombres, que en cuanto ven a una mujer decidida se amilanan y incluso, se sienten intimidados.

saludos.

Alfredo dijo...

oliva.
Es que sois ser de armas tomar.