lunes, 31 de mayo de 2010

Por que se llama... viernes.


Viernes (dies Veneris), día de Venus, dedicado a la diosa del amor.


El viernes es el quinto día de la semana (en algunos países el sexto).

La Venus romana se asociaba con la diosa griega Afrodita y la etrusca Turan, tomando aspectos y mitología de ambas.

El viernes es día de lentejas, a decir de Cervantes: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos consumían las tres partes de su hacienda”.

Intonso.

Esto de las palabras es la leche. Lo digo por que leyendo el otro día, me encontré con la palabra del título, y que yo relacionaba con lo contrario de tonsura por llevar la partícula negativa “in”. Tonsura creía que era aquella coronilla que antiguamente se les hacía a los curas. Pero resulta que…
Intonso Del lat. intonsus).
1. adj. Que no tiene cortado el pelo.
2. adj. Ignorante, inculto, rústico. U. t. c. s.
3. adj. Dicho de un ejemplar de una edición o de un libro: Que se encuaderna sin cortar los pliegos de que se compone.

Luego yo estaba equivocado, un intoso es simplemente un melenudo.
tonsura.
(Del lat. tonsūra, de tonsum, supino de tondēre, trasquilar, cortar el pelo).
1. f. Acción y efecto de tonsurar.
2. f. Rel. Porción tonsurada de la cabeza, ordinariamente de forma circular.
3. f. Rel. Rito preparatorio que precedía a la recepción de las antiguas órdenes menores.

Luego la tonsura no es la coronilla de los curas, es simplemente el hecho de cortarse el pelo. Es decir; cuando voy al barbero, puedo ir a cortarme el pelo o, a tonsurarme.
tonsurar.
(Del lat. tonsurāre).
1. tr. Rel. Adscribir a alguien a la clerecía, lo que se realizaba mediante el corte ritual de cierta porción de cabello.
2. tr. p. us. Cortar el pelo a alguien.

Y por tanto, el que tonsura es el barbero, ya que es el que realiza la acción.
Demasiado lío. No voy a ir al barbero y decirle; tosurame por favor. Seguro que no me entendería. por ello
condeno a la pena de purgatorio de las palabras fuera de uso, a las palabras: Intonso, Tonsura y Tonsurar.

Capuchina.

Capuchina. Casi todos al oír este nombre pensamos en esa planta que tenemos en el jardín y que es originaria del Perú, o que puede pertenece a la orden de los capuchinos. Nos puede oler a café, o si eres oriundo de cuba, pensarás en un dulce, si eres puertorriqueño o dominicano pensarás en una cometa. Lo que no es normal es lo que dice la RAE;

5. f. Impr. Conjunto de dos o más chibaletes unidos por su parte posterior.

Como quiera que yo no sabía lo que eran “chilbaletes” acudí al diccionario, y me encontré con lo siguiente:

La palabra chibaletes no está en el Diccionario.
Como dice mi vecino: Me lo expliquen.
Por eso yo condeno al purgatorio de las palabras fuera de uso, a la palabra “chibaletes”.

domingo, 30 de mayo de 2010

El doblaje.

Dado que la gran mayoría de películas que se proyectan son extranjeras, en este país tenemos la necesidad de doblarlas. Se viene haciendo desde siempre y solo algunas salas, no sé si aún las hay, llamadas de arte y ensayo, exhibían cintas en versión original, subtituladas o no.
El doblador tiene a mi entender, mucho de artista, de hecho muchos de ellos lo son. Hay que tener una voz que vaya con el personaje, ser de edad similar, (no siempre, sobre todo en niños), vocalizar bien y acompasado, saber poner el énfasis y el deje y, aunque no se le vea nunca, gesticular para ayudarse en la interpretación.
Ya he dicho algunas veces que yo no voy al cine, pero veo bastantes películas en la televisión. Me fastidia que el mismo doblador, sin duda muy bueno, ya que sino no lo reclamarían, le ponga voz a varios actores de renombre. Me sucede, por asociación, que cuando estoy viendo a fulano, me parece estar viendo a mengano o a zutano. Tampoco es que sea durante mucho tiempo, luego te acostumbras sobre todo si la peli es buena.
Un actor de doblaje, puede arruinar una película y puede arruinar al actor que la protagoniza en el país donde ha sido mal doblado. A mí particularmente y con perdón, no me gusta Nicolas Cage, lo encuentro muy fingido, le noto actuar, cosa no admisible. Tampoco me llena mucho el doblador, con perdón, aunque como digo siempre, doctores tiene, digo, directores de doblaje tiene el cine que saben elegir.

Groucho me comenta: No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.

Por que se llama... jueves.

Jueves (dies Jovis), día de Júpiter.
En la mitología romana, Iupiter ostentaba el mismo papel que Zeus en la mitología griega como principal deidad del panteón. Júpiter era un dios sabio, justo, y de gran temperamento. Reinaba sobre la tierra y el cielo y sus atributos eran el águila, el rayo, y el cetro. Júpiter era un promiscuo que para realizar sus conquistas amorosas, se transformaba en animales como cisnes, toros o pájaros, pues él no podía ser visto en toda su gloria.

Tres jueves hay en al año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.

¿Porqué tiene ojos la cola del pavo?


Cierto día en que Zeus perseguía a Io, hija de Inaco, se quiso metamorfosear en toro, pero algo le falló y la pobre joven quedó convertida en una ternera. Hera celosona ella, aparentó cariño por la ternerita, hasta conseguir que su esposo se la regalara. Confió Hera, la custodia de la ternera a Argos, el guardián de cien ojos quién no perdía un instante la vigilancia. Zeus como jefe del Olimpo, ordena a Hermes que dé muerte a Argos, lo que logra contando historias al guardián e interpretando música hasta dejarlo dormido.

Enterada Hera y llena de cólera, mandó un tábano para que picara continuamente a la ternera. Io en forma de ternera llena de picaduras y ensangrentada se da a la fuga, recorriendo Grecia, Asia Menor. Atraviesa a nado el Mar Mediterráneo, llegando a Egipto. Agotada, cansada de tanto sufrimiento invoca a Zeus suplicándole que le devuelva su antigua forma humana. Tiempo después, y tras las caricias de Zeus, Io convertida en humana, da a luz a Epafo.

El fiel servidor de Hera, Argos, había muerto y la dama lo extrañaba. Por ello, tomó sus cien ojos y los diseminó sobre la cola del pavo, su ave favorita.

sábado, 29 de mayo de 2010

Bizet, Georges.

Nacido en 1838 y fallecido en 1875. Compositor francés conocido sobre todo por su ópera Carmen.
Ingresó en el Conservatorio de París con tan sólo nueve años. En 1857 consiguió el Gran Premio de Roma de composición, lo que le permitió proseguir su formación en Italia durante dos años. Su ópera Don Procopio es de aquella época.
A su regreso a Francia, compuso las óperas Los pescadores de perlas en 1863 y La hermosa muchacha de Perth de 1867, ambas fueron acogidas con frialdad por el público. No corrieron mejor suerte las dos obras que más han contribuido a la fama pos mortem del compositor: la música de escena para el drama La arlesiana de 1872 y sobre todo la obra maestra del teatro lírico galo, Carmen en 1875.

Por que se llama... miercoles


El miércoles era el cuarto día de la semana, proviene del latín Mercurii díes, o "día de Mercurio".
Mercurio es el planeta más pequeño del Sistema Solar y el   más próximo al Sol .
El equivalente en la mitología griega era Hermes, hijo de Zeus y de Maia. Dios del comercio, de la fecundidad y de los muertos. Protector de comerciantes y pastores. Mensajero de los dioses, sus templos se edificaban a la entrada de los pueblos.

¿Porqué canta el gallo?

Una noche, mientras mantenía relaciones sexuales con Afrodita, Ares puso a un joven llamado Alectrión a su puerta para que los guardase. Éste se quedó dormido y Helios, el sol, sorprendió a la pareja. Ares transformó a Alectrión en un gallo, que nunca se olvida de anunciar la llegada del sol por la mañana.

viernes, 28 de mayo de 2010

Por qué se llama... martes.

Martes (dies martis), Tercer día de la semana tras los dies lunae. Es el día de Marte dios de la guerra.

En la mitología griega, Ares era el dios de la guerra. Era, sin hache, hijo de Zeus y Hera, con hache. Fue llamado Marte por los romanos. Aunque inmortal, era muy sensible al dolor y acudía a su padre, Zeus, cada vez que era herido. Ares se acompañaba de un séquito de lo mejor: Dolor, Pánico, Hambruna y Olvido. Cuando Ares mató a Halirrotio por violar a su hija Alcipe, fue llevado a juicio y absuelto.

En martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.

jueves, 27 de mayo de 2010

Más p… que las gallinas.

Durante un tiempo mi mujer tuvo un montón de gallinas. Como a ella no le gustaban los huevos “gallados”, las mantuvo a palo seco toda su vida. Al final casi todas murieron por la avaricia de la perra husky de un vecino que, cual raposa rompió los alambres del corral y se metió dentro. Las pobres se fueron a peor vida seguramente con el ansia de pasar al corral de los pollos.
O tal vez no, quién sabe. Pues si habéis observado alguna vez, esta expresión que cito en el título, no es cierta. La gallina nunca busca al gallo y siempre corre de él. Solo él, abusa de su carácter y su poder doblegando a la humilde gallina.
A menudo se ha dicho: “Yes un gallu”, con razón o sin ella, pero haciendo notar quien es cada cual. Pero lo de la gallina ¿de donde viene?

Beata.

Cualquiera que lea lo que escribo, se dará cuenta de que muchas cosas son en plan de broma, o por mejor decir, no son tan serias que se pueda hacer una apuesta y ganar. Por ello no hay que tomar a pies juntillas todo lo que se lee.

No es el caso de esta palabra, de la cual todo en mundo sabe su significado. Supongo que sabe el más generalizado y familiar: Persona muy devota que frecuenta mucho los templos.

Pero, ¿sabíais que también puede ser “peseta”?. Si lo sabíais mucho mejor, lo que no cabe duda es que ni las pesetas se emplean ya, ni la palabra  mucho para mentarla. Por eso yo la condeno al purgatorio de las palabras fuera de uso.

Trucos y chismes.

Revolviendo en el desván encontré esta foto de cuando se rodó Orgullo y Pasión. Esto me da pie para comentar algunos de los trucos utilizados y que pude apreciar.
Por ejemplo: El cañón que tanto esfuerzo costaba mover, lo llevaba enganchado una camioneta en los desplazamientos por la carretera sin gran trabajo.
El mismo camión era el encargado de producir el retroceso cuando disparaba. Amarrado por la cureña con una cuerda, no tenía más que meter la primera y dar un tirón.
Las balas que disparaba, esas grandes bolas, eran de cartón pintado de negro y yo mismo podía levantar un par de ellas sin esfuerzo.
Se excavaron unos pozos en la ladera que sube hasta la muralla, como de un metro de diámetro por medio de profundidad, se colocaba un petardo gordo en el fondo y se cubría con corcho de distinto calibre. Luego se tapaban con ramas y hierba. Los de efectos especiales colocados en sitios estratégicos- una imitación de piedras huecas donde se escondían- detonaban los petardos de los pozos por medio de un teclado. En el montaje de la cinta, se ve disparar los cañones de los franceses desde las almenas y acto seguido el impacto en el suelo. Este impacto deja un cráter al saltar por los aires el corcho y las ramas.
Los americanos querían volar la muralla y reconstruirla después, cosa que no consintieron las autoridades. Entonces se cerró el ángulo que forma la muralla delante de la puerta de la cárcel, con un trozo de muralla postiza de corcho que sería la que el cañón derribaba. Este trozo, de unos treinta metros, era de gran realismo y “daba el pego”.
El asalto se rodó dos veces, ya que en la primera fallaron los petardos colocados por dentro, quedando las piedras en su sitio, los asaltantes que corríamos, un par de miles, los mirones, otro par de miles, los actores y el equipo técnico, con la boca abierta una vez disipado el humo. La segunda toma quedó perfecta en cuanto al derrumbe, no así el asalto en sí, que sabiendo ya lo de los pozos, todos procurábamos esquivarlos corriendo por los laterales en vez de por el centro como en la primera toma. Fácil para el montaje, se corta, se empalma y a otra cosa mariposa.
Sobre los actores hubo distintos chismes, casi lógicos en una ciudad de provincias y además pequeña. Yo oí que a la Sofía no la dejaban dormir en la ciudad por que estaba a punto de ser excomulgada al tener un amante casado. Se referían a Ponti.
De Sinatra se comentaba que andaba taciturno y melancólico por que su ex mujer Ava, andaba por Madrid.
A Gary Grant lo ponían a parir por engreído. Al parecer, decían, que miraba a todo el mundo por encima del hombro, creyéndose superior a aquella chusma.
Ni la mitad de  la mitad me creo yo. Yo solo sé que me pasé unos días bárbaros y eso que estaba en compañía de mi padre. Se cogió las vacaciones para acompañarme por imperativo de mi madre, no fuera a pasarme algo. Además ganamos una pasta.
En la foto nos acompaña una amiga.

Berstein, Leonard.


Nacido en 1918 y fallecido en 1990. Director de orquesta, compositor y pianista americano. Compuso la música de la película West Side Story.

Fue el director de orquesta más famoso en los Estados Unidos durante muchos años, dada su larga permanencia como director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
 Compuso tres sinfonías, dos óperas, una misa, cinco musicales y muchas otras piezas.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Por qué se llama...lunes.

Se llama lunes porque proviene del latín: Lunes "dies lunae", día de la luna en honor de la diosa Selena. Segundo día tras los "dies Solis" conmemorando la persecución del Sol y la Luna.
En el calendario gregoriano el lunes es el primer día de la semana.
Los hebreos y también los árabes numeraban los días de la semana contando desde el domingo; lunes 2º. Para los portugueses; segunda feira ya que también comienzan la semana en el domingo.

Pavana.

Delante de mi casa hay una finca con dos yeguas que estos días han parido potrillos. Cuando saqué a los perros por la mañana, uno de los potros estaba “tirado a la pavana”, como decía mi madre. Ella, que era bastante dada a los refranes, aplicaba la frase cuando alguien holgazaneaba. Nunca explicó el significado de la expresión, dándola por sentado. Hoy al recordarla, quise saber a ciencia cierta cual era la definición. Me fui al RAE y encontré:

(Del it. pavana, forma vulg. de padovana, de Padua).
1. f. Danza española, grave y seria y de movimientos pausados.
2. f. Tañido de esta danza.
3. f. Especie de esclavina que usaron las mujeres.

Me sonaba lo de la danza, y esperaba algo relacionado con hacer el vago o similar. Por lo que se ve, mi vieja desconocía el significado exacto, a no ser que interpretase lo de los movimientos pausados de la danza, como laxitud, holgazanería, relajación…

Beetoven, Ludwig van

Nacido en 1770 y muerto en 1827. Compositor alemán cuyo genio musical, notable en sus nueve sinfonías, nunca ha sido igualado. Escribió una ópera (Fidelio), dos misas, treinta y dos sonatas para piano, diecisiete cuartetos, cinco conciertos para piano y uno para violín. A pesar del progreso de su sordera, sus últimas obras encierran algunas de sus ideas más avanzadas.
La familia Beethoven, era de condicione modesta; su abuelo paterno, llamado también Ludwig era descendiente de una familia de campesinos y granjeros originarios de Brabante en la región de Flandes (Bélgica) que se trasladaron a Bonn en el siglo XVIII donde trabajó como director y maestro de capilla de la orquesta del príncipe elector de Colonia. Su hijo y padre de Beethoven, Johann van Beethoven era músico y tenor de la corte electoral

Cuando Beethoven tenía 7 años, realizó su primera actuación en público en Colonia, afirmando su padreque la edad de Ludwig era de 6 años, para que el músico pareciera más joven y destacar su precocidad. Con 11 años de edad, Beethoven publicó su primera composición titulada 9 Variaciones sobre una Marcha de Erns Christoph Dressler. Un año después, Ludwig es contratado como músico en la corte del príncipe elector de Colonia Maximilian Franz
Con 24 años publicó su primera obra importante: tres tríos para piano, violín y violonchelo (Opus 1) y el año siguiente, en 1795, realizó su primer concierto público en Viena como compositor profesional, en el que interpretó sus propias obras.
En 1800, Beethoven organizó un nuevo concierto en Viena en el que realizó la presentación de su Primera Sinfonía. Su actividad musical iba en aumento y también impartió clases de piano entre las jóvenes aristócratas,

Su Tercera Sinfonía, llamada la Eroica, estaba escrita en un principio en memoria de Bonaparte, cuando este se declaró a sí mismo Emperador, Beethoven se enfureció y borró violentamente el nombre de Napoleón de la primera página de la partitura. La Eroica se estrenó en abril de 1805. De esta época son la Sonata para piano n.º 8, (La Patética), y Sonata para piano n.º 14 (Claro de luna).
En 1814 acabó las Séptima y Octava Sinfonías y reformó la ópera Fidelio. En 1816 realizó el primer esbozo de la Novena Sinfonía y dos años más tarde, comenzó a componer la Misa en re para su antiguo alumno y benefactor el archiduque Rudolf que había sido nombrado cardenal. Su último gran éxito fue la Novena Sinfonía, terminada en 1823

martes, 25 de mayo de 2010

El Cómic.

Hoy tengo gana de polémica. Hace tres días que segué y ya está la hierba crecida, además estuve "albañileando" y se pone a llover; seguro que se me cae todo abajo. Por eso estoy de mala uva.

Dice la RAE
(Del ingl. comic).
1 Serie o secuencia de viñetas con desarrollo narrativo.
2. m. Libro o revista que contiene estas viñetas.

Doctores tiene la ley, ¿y quién soy yo pobre iluso e iletrado, para decir algo en contra? Sin embargo lo voy a decir. Desde antes de tener uso de razón, a los cuadernillos bien de viñetas, con un par de dibujos, fueran a color, en blanco y negro, apaisados, media cuartilla u holandesa, de espadachines, de indios, de humor, para niñas o niños, jóvenes, de Calleja o de quien fueran, siempre se llamaron CUENTOS y TEBEOS.

Nunca digo cómic, palabra extranjera que para mí significa cómico. Y muchos de estos cuentos, no tienen nada de cómicos.

Que conste que el idioma de Shakespeare, como todos los demás, no me ofende, aunque no llegue a comprender como es posible escribir uno y decir otro. Hay veces incluso, cuando en la televisión veo y oigo hablar en algún idioma, pienso para mí ¿y estos se entienden?. Hay por contra idiomas que resultan muy gratos al oído y de los que no te cansas. A buen seguro son de los que escriben igual que hablan.

En fin, un suspenso para los que trocaron nuestras bonitas palabras y otro para los que lo admitieron.

Por qué se llama... Semana

Etimológicamente el término "semana" proviene de "siete" (septem en latín).
Para las antiguas culturas las semanas no tenían la misma duración variando de un lugar a otro. En Centroamérica, y en honor a los cuatro puntos cardinales, usaban semanas de cuatro días. De seis días eran para los asirios, mientras que los egipcios de la misma época, dividieron sus meses en tres partes de 10 días cada uno. El calendario romano incluía ciclos repetitivos para representar su semana de 8 días.
Los babilonios dividían el mes lunar en cuatro períodos de siete días. Con el tiempo, esos períodos se separaron del mes lunar y constituyeron las semanas.
No se sabe muy bien cuando se generalizó el uso de semanas de siete días, pero Los Sabeos, en la antigua Arabia y Siria llamaron a los días de la semana con los mismos nombres del sistema solar que los egipcios y persas. Al igual que los hebreos y muchos otros pueblos, consideraban que el séptimo día era el correspondiente a Saturno, por lo que comenzaban la semana con el día dedicado al Sol.
Siete son los cuerpos celestes visibles a simple vista: el Sol, la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno. Se puede apreciar que sus nombres guardan relación con los de los días de la semana y tienen una raíz latina. Los romanos, con deidades equivalentes a las de los griegos -que llamaban a los días de la semana "los días de los dioses"- fueron los que finalmente nos legaron los nombres que hoy reciben tanto los planetas como nuestros días de la semana. Los mismos objetos del sistema solar y exactamente en la misma secuencia eran utilizados para dar nombres a los días en la antigua India, Tibet y Burma.
Los soldados romanos que habían ocupado Egipto, introdujeron la semana de siete días en su propia tierra, en reemplazo de la de ocho. Augusto y sus sucesores romanos permitieron esta práctica, pero fue el emperador Constantino en el año 321 después de Cristo, el que la hizo oficial.

Bernin, Gian Lorenzo Bernini.

Nació en 1598 y murió en 1680. Escultor, pintor y arquitecto barroco italiano que trabajó sobre todo en el Vaticano. Entre sus obras destacan La Fontana de Trevi y las esculturas de Apolo y Dafne y David.
En sus obras más tempranas; Eneas, Anquises y Ascanio, El rapto de Proserpina, resulta evidente una concepción distinta de la escultura; el intenso dramatismo, la grandiosidad y la búsqueda de efectos escenográficos están ya presentes en estas primeras creaciones.

En 1629, Bernini fue nombrado arquitecto de la basílica de San Pedro por el papa Urbano VIII. Desde entonces hasta su muerte trabajó ininterrumpidamente para los sumos pontífices.
Su mejor aportación a la basílica de San Pedro fue la columnata, justo delante del templo que rodea la plaza, que representó una gran novedad, no sólo por sus dimensiones, sino sobre todo por su disposición elíptica.

lunes, 24 de mayo de 2010

Caracas Vieja.

En el recuerdo de mi tío Juan y de su hijo Roberto en esa tierra enterrados, de mi tía Adelina, de mis primos Juan y Enrique que por allí siguen. Que las imagenes de este vídeo os vuelvan a la memoria de cuando llegasteis como emigrantes.

Caracas a grandes rasgos.

Santiago de León de Caracas, es la ciudad capital de la República Bolivariana de Venezuela, así como el centro administrativo, financiero, comercial y cultural más importante de la nación
Caracas es el nombre uno de los valles costeros y de la tribu que lo habitaba. Esta tribu era conocida por los españoles asentados en la isla de Cubagua, por lo cual se hizo palabra usual como topónimo de referencia para toda la zona, generalizándose y con ello el nombre a las tierras del área de Caracas.
En 1567 llegó al valle una expedición proveniente del El Tocuyo precedida por el capitán Diego de Losada, que logró la fundación de un pueblo con el nombre de Santiago de León de Caracas.
Poco tiempo después de su fundación, la ciudad se convertiría en cabeza de la provincia, debido principalmente a su clima y a su efectiva defensa montañosa contra corsarios y piratas.
En 1577 Pimentel había dibujado el primer plano urbano de la ciudad, diseñado de acuerdo con las Ordenanzas de Felipe II que establecían minuciosamente las dimensiones de las calles, plazas, cuadras o manzanas y la disposición en cuadrículas. El plano de Pimentel de 1578, único que se conserva de la traza de la ciudad hasta 1760, muestra una pequeña ciudad castellana ordenada por cuadras en cuadrícula con 4 calles y 25 cuadras alrededor de una Plaza Mayor, como era norma en las ciudades hispanas de Indias.
En 1595 se produjo en Caracas por única vez un intento fallido de invasión por parte del corsario inglés Amías Preston, quién al mando de 500 hombres logra asaltar y posteriormente quemar la ciudad.
En 1641 la ciudad es sacudida por el destructivo terremoto de San Bernabé, que acabó con todo lo construido.
En 1678 se comienza a fabricar una muralla defensiva, circundando la ciudad por el temor a los corsarios franceses que más de una vez han intentado tomarla.
A inicios del siglo XVIII un barrio de isleños canarios, La Candelaria, alberga gran parte de los inmigrantes que hacían las labores que despreciaban los Mantuanos (blancos hijos de los descendientes de los conquistadores.)
El 24 de julio de 1783 nació en Caracas, el Libertador de Venezuela, Simón Bolívar. Actualmente la casa natal de Bolívar es considerada patrimonio histórico de la ciudad y monumento nacional, y es usada como museo, conserva muchas piezas originales de la casa y algunas prendas del Libertador.
A inicios del siglo XIX la ciudad contaba con alrededor de 30 mil habitantes
El 5 de julio de 1811 se procede a firmar en la capital el Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela, lo que genera el inicio de la Guerra de Independencia de Venezuela.
En 1812 la ciudad fue destruida casi en su totalidad por un nuevo terremoto, el tercero en menos de dos siglos, se dice que murieron más de 10 mil personas
En 1821 Caracas pierde la capitalidad de la República, al crearse la Gran Colombia, que unía a las actuales repúblicas de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela. Sin embargo, la república Colombiana se disuelve y se deroga la Constitución de Cúcuta, por lo que en 1830 la ciudad de Caracas vuelve a ser la capital federal de Venezuela.


Antonio Guzmán Blanco, dio a la ciudad el aire neoclásico actual en sus más antiguas edificaciones supervivientes. Entre las más destacadas están el Capitolio, el Panteón Nacional, el Palacio de las Academias, el Teatro Municipal, el Arco de la Federación, El Calvario, la Santa Capilla, la Basílica de Santa Teresa, el Templo Masónico y con motivo del centenario del nacimiento del Libertador, la estatua ecuestre en la Plaza Bolívar.
A comienzos del siglo XX Caracas todavía era una pequeña ciudad agrícola en cuyo centro se desarrollaba el comercio, con edificaciones de tamaño bajo y de techos rojos.
En 1908 el presidente Castro padece una enfermedad, por lo que se ve obligado a viajar a Europa, mientras tanto en Caracas, el General Juan Vicente Gómez, mano derecha de Castro, da un golpe de estado contra el gobierno, instaurando la más férrea dictadura que haya vivido el país en toda su historia. Al morir Gómez en 1935 la ciudad apenas contaba con 136 mil habitantes y es a partir de 1936 cuando comienza el proceso de modernización de Caracas.
A comienzos de la década de 1940 el presidente Isaías Medina Angarita ordenó el inicio de la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas, hoy declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Durante los siguientes años de auge económico e inicio de la democracia, comienza el éxodo de campesinos a la ciudad y la llegada de un importante número de inmigrantes europeos, en su mayoría españoles, italianos y portugueses a Caracas.
En 1951 el gobierno de Germán Suárez Flamerich vuelve a contratar a Maurice Rotival, para producir un nuevo plan de reordenamiento urbano en la capital. La llegada al poder del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1952 y su modelo desarrollista consolidó los cambios iniciados en la ciudad a partir de 1936 y trajo un importantísimo aporte a la modernización de la infraestructura.
El 29 de julio de 1967 durante la celebración del cuatricentenario de la ciudad, un terremoto de 6,5 grados en la escala de Richter con epicentro en el litoral al norte de Caracas, sacudió a la ciudad durante aproximadamente 35 segundos, minutos más tarde ocurrió un nuevo seismo de menor intensidad y duración El Terremoto Cuatricentenario como es conocido, dejó más de 236 ciudadanos muertos, otros cientos desaparecidos, dos mil heridos y daños materiales millonarios.
Durante los días 27 y 28 de febrero de 1989 una serie de fuertes protestas, saqueos, motines y disturbios se dieron lugar en Caracas, este movimiento popular fue llamado como el Caracazo y se produjo por el rechazo de la población de las medidas socio-económicas dictadas por el presidente Carlos Andrés
En junio de 1989 es decretada la Ley Orgánica de Régimen Municipal, por lo que los antiguos Distritos pasan a ser Municipios autónomos, con alcaldes electos.
En 1992 fueron creados los municipios El Hatillo, que hasta entonces pertenecía a la jurisdicción de Baruta, y Chacao, dependiente hasta el momento de Sucre.
En 1999 es aprobada la nueva Constitución que legaliza la creación del Distrito Metropolitano de Caracas, y que reúne a los cinco municipios capitalinos en una unidad descentralizada bajo una primera autoridad conocida como el Alcalde Mayor.
En el año 2000 se elige por primera vez bajo elecciones directas y secretas al alcalde Mayor, resultando electo Alfredo Peña.
Desde el año 2008 Antonio Ledezma es el alcalde Mayor de Caracas.

Becquerel, Henri


Nacido en 1852 y fallecido en 1908. Físico francés que compartió con los Curie el premio Nobel de 1903 por el descubrimiento de la radiación natural.

A partir de la observación de una placa fotográfica llegó a la conclusión de que la falta de luz en combinación con el uranio daba lugar a radiaciones. Es considerado uno de los padres de la física moderna, proponiendo la radioterapia para la curación de tumores cancerígenos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Bernhardt, Sarah.

Nacida en 1844 y fallecida en 1923. Actriz francesa que gracias a los papeles dramáticos y en particular a Fedra, le valieron el título de Divina. Continuó actuando en los escenarios a pesar de que en 1915 le fuera amputada una pierna.
Su nombre real era Rosine Bernardt. Su madre era una mujer de origen holandés y llamada Julie Bernardt, que se ganaba la vida como prostituta de lujo.
En 1867 debutó en el Teatro del Odéon con "Las sabihondas" de Molière. Le llegó la fama en 1869 con "Le Passant" de François Coppée, una obra en verso de un solo acto. Sarah, además, hizo por primera vez en esta obra un papel masculino, el del trovador Zanetto. Hizo de hombre en varias obras más: Lorenzaccio, Hamlet y L´Aiglon.
El escritor Víctor Hugo la eligió para protagonizar el reestreno de su obra Ruy Blas con la que cosechó un gran éxito. Se especializó en representar las obras en verso de Jean Racine, tales como "Iphigénie", "Phédre" o "Andromaque". Destacó especialmente, entre muchas otras, en "La Dame aux Camélies", de Dumas hijo, "Théodora", de Sardou, "L´Aiglon", de Edmond Rostand, "Izéïl", de Silvestre y Morand, "Macbeth", de Shakespeare, "Jeanne D´Arc" de Jules Barbier...
A parte de su profesión de actriz, se interesó por la escultura y la pintura, expuso en el Salón de París varias veces y recibió premios y menciones honoríficas en ambas disciplinas, escribió también tres libros: su autobiografía titulada "Ma double vie", "Petite Idole" y "L´art du Théâtre: la voix, la geste, la pronontiation".
Sarah Bernhardt fue también la primera actriz-empresaria del mundo del espectáculo.
En 1914 le fue concedida la Legión de Honor.

Bergman, Ingmar


  • Nacido en 1918 y muerto en 2007. Cineasta sueco destacado analista de la psicología femenina, de los conflictos de la pareja y de la angustia del envejecimiento y de la muerte. El séptimo sello, Las fresas salvajes, Escenas de la vida conyugal.
Cursó estudios en la Universidad de Estocolmo y obtuvo la licenciatura en literatura e historia del arte. Hasta 1942 dirigió el teatro universitario y, posteriormente, fue ayudante de dirección del Gran Teatro Dramático de Estocolmo. En 1943, la productora Svensk Filmindustri lo contrató para el departamento de guiones.

Cursó estudios en la Universidad de Estocolmo y obtuvo la licenciatura en literatura e historia del arte. Hasta 1942 dirigió el teatro universitario y, posteriormente, fue ayudante de dirección del Gran Teatro Dramático de Estocolmo. Entre 1944 y 1955 fue responsable artístico del teatro municipal de Helsingborg, etapa en la que también dirigiría su primera película, Crisis (1946)
Hasta la aparición de la comedia Sonrisas de una noche de verano el nombre de Bergman no empezó a ser conocido internacionalmente, alcanzando el éxito con esta película en el Festival de Cannes de 1956 y que lo convirtió en el autor de moda del cine europeo.
Ha escrito, producido y dirigido películas que abarcan desde la comedia ligera al drama psicológico o filosófico más profundo. La película emblemática dentro de su filmografía por su gran repercusión entre el público y la crítica fue El séptimo sello de 1956, alegoría que de la relación del hombre con Dios y la muerte. Su técnica se hace evidente en Fresas salvajes de 1957 donde recrea su infancia.

Sirle.

Sirle.

Excremento del ganado lanar y cabrío

Tal vez para los que andan con este tipo de ganado, sea una palabra de lo más corriente. Yo siempre he dicho cagarruta, y da lo mismo que sea de oveja, o de cabra. Lo que hay que tener muy en cuenta es la palabra “sirlero”, que contra lo que pudiera parecer por afinidad, no es el que maneja el sirle. En el argot de la delincuencia significa navajero, que amenaza a sus víctimas con un arma blanca.

Hay una cinta, “los que tocan el piano”, en la que José Bódalo hace de inspector de policía donde se habla ese en argot, interesante por cierto. En el reparto; Tony Leblanc, Alfredo Landa, Concha Velasco, José Sazatornil, José Bódalo, Tomás Blanco, Manolo Gómez Bur, Margot Cottens.

sábado, 22 de mayo de 2010

Dutil o el alma de un tonto.

En el centro de la empedrada plaza, había un pilón dividido en dos por su parte central, o si se quiere, dos pilones adosados. Cada uno de aquellos receptáculos, que tiempo atrás mitigaron muchas sedes de los que acudían a la feria, poseía una fuente; La del lado sur, agua sosa de manantial, de esa que dicen es tan buena para lavar los ojos. La del lado norte, agua normalita, de la "traída" con su cloro añadido para matar los bichitos.

Cinco callejuelas confluían en aquella plaza; La de la Cruz, denominada así por tener en su justo centro una de granito sobre base y tres escalones del mismo material y que estaba frente por frente a la iglesia de San Antón, la de orgulloso campanario festoneado por colosal nido de cigüeñas.
Mirándose a uno de los laterales de la iglesia, estaba la calle del Comercio. Rimbombante nombre para media docena de casas. Bien es verdad que allí se encontraba el almacén de coloniales, regentado por el señor Damián y sus hijos y que de las antiguas colonias, solo tenía azúcar de la bella Cuba, café de Colombia, cacao de la Guinea y garbanzos mejicanos. Había frente a la entrada, un largo mostrador con su bomba para el aceite a granel, el voluminoso molino manual de café, la balanza de amplios platillos con su papel de estraza al lado, y la cuchilla para los bacalaos. Era el mostrador de los artículos a más zafios. El de las patatas, las zapatillas de esparto, el atún en escabeche y las sardinas arenques. El otro mostrador, más pequeño y que formaba ángulo recto con el anterior, era el de los artículos más finos; Bellos tarros de cristal con frutas en almíbar, latitas de conserva, galletas de coco, botones, puntillas, hilos, cintas, betunes, licores, perfumes...
En esta calle estaban asentados los negocios de Anselmo, dueño de una de las dos tabernas, aquella que con sus dos futbolines a la entrada era el lugar de encuentro de los mozos, y el garaje de bicicletas del señor Aníbal. Este tenía que hacer de zapatero remendón ya que el alquiler de la media docena de " bicis " y los cuatro parches que colocaba, no le daban para vivir. Tenía además la calle, una afamada casa de bordados y zurcidos, cuyas dueñas, en tiempos aprendizas de las monjas, eran dos hermanas solteronas; Dorotea y Amalia.
La calle por bajo de la iglesia, era la de los Carrizos. En ella se encontraba la farmacia con su bascula pintada de un blanco ya amarillento y sus anaqueles completos de tarros de loza, con los dibujos de su contenido y nombres tan sugestivos a veces como... "Oreganun Vulgare", "Myrtus", o "Eugenia Caryophillata" y que daban fama de sabio al viejo cascarrabias de don Tomás.
Justo al lado de la farmacia, se encontraba la otra taberna. La menos moderna, la que tenía una amplia bodega llena de toneles vacíos y que antaño debieron contener buen vino. Hoy telarañas y cuatro o cinco pellejos. Arriba, ocho o diez botellas de licores y, eso si, un tonel de aceitunas negras que siempre estaban buenísimas.
De las otras dos calles, una se perdía en el soto, donde antiguamente se celebraba una gran feria de ganado. La otra, enlazaba con el barrio de los telares.
¡Mi barrio! Barrio de ciudad provinciana que parecía un pequeño pueblo. Teníamos de todo allí y solo los domingos de tarde íbamos al centro, al cine. Por tener, mi barrio tenía hasta tonto. Dutil, lo llamábamos, y no sé si en verdad era nombre, apellido o mote. Su altura era considerable a pesar de que caminaba encorvado. Pies hacia adentro, rodillas semiflexionadas. Sus manos grandes, poderosa la izquierda, muerta y colgante la derecha de un brazo siempre doblado, como en cabestrillo. Las orejas de soplillo, la nariz y el mentón prominentes. Todo demasiado grande, contrastando con aquella pequeñísima cabeza siempre rapada al "dos". Los dientes de caballo con alguna separación en aquella boca casi de continuo babeante e incapaz de pronunciar palabra. Alguna risotada deforme de vez en cuando, sin saber por que, o un umm, umm, umm cuando deseaba transmitir algo.
Esta fisonomía más o menos simiesca, tal vez sea la del clásico idiota, la del tonto de pueblo. La del retrasado mental, o como ahora se dice, disminuido físico y psíquico. Más yo nunca me atreví a llamarlo más que por su nombre. Aquellos ojos pequeños, de un azul clarísimo, me lo impidieron.
Tendría Dutil, ¿quién sabe?, veintidós, veinticinco, tal vez treinta años. A mí que era un crío de ocho o diez me parecía bastante mayor. Su cerrada barba, que solo le afeitaban los domingos, era suficiente credencial de esa mayoría. A pesar de esa edad, de esa mayoría, su pequeño cerebro no le permitía sino imitar burdamente algunas de las cosas que los chiquillos, tras los que andaba continuamente, hacíamos. Más yo creo que algo dentro de aquella cabeza funcionaba bien a veces. Era especialista de olfato, pues bastaba que alguien comiese por la calle cualquier cosa, para en pocos segundos tener a su lado a Dutil con su hambre sempiterna.
 Una tarde de Domingo, en que se celebraba bautizo, a un padrino gracioso se le ocurrió colocar una moneda en la pilastra bajo el chorro de la fuente. El que quisiera la moneda, tendría que cogerla con la boca y las manos sujetas a la espalda. Toda la chiquillería que habíamos estado esperando la salida de la iglesia para coger los caramelos y confites que se solían lanzar a la rebatiña, hicimos cola para intentar lo que juzgábamos cosa fácil.
El chorro de la fuente era grueso y caudaloso, cayendo sobre la pilastra desde casi un metro de altura. La piedra estaba cóncava ya por el desgaste del agua, y además, sumergida un par de dedos por el contenido del pilón. A estas dificultades, había que añadir el estorbo que significaba la fuente en si y el brocal, que hacía que nos tuviésemos que colocar de lado. El primero de la fila, se quitó la camisa que entregó al que le seguía. Juntó sus manos atrás y se metió bajo el chorro. Después de beber unos cuantos tragos sin querer, con un atragantón y una ducha superlativa, se retiró. La moneda continuaba brillando tentadora bajo el agua.
Durante un buen rato se continuó con el juego con más o menos fortuna, hasta que el padrino comprobó que uno de los chicos, el "Coty" sacaba los dineros entre sus dientes con gran facilidad. Ya no tenía gracia. Se retiró del pilón, lanzó los caramelos que traía en una bolsa de papel y algunas perras chicas, y se fue con el cortejo a disfrutar de la merienda que seguro tenían preparada. Nosotros les obsequiamos con la canción de rigor;
Echen, echen, echen
No se lo gaste en leche
Eche usté padrino
No se lo gaste en vino
Fue en vano, el padrino no soltaba más y por eso arreciamos con aquello de..
La madrina una sardina
y el padrino un chicharrón
La madrina una sardina
y el padrino un chicharrón, rón, rón

Dutil había estado mirando, seguro que sin saber a ciencia cierta en que consistía el juego, pero sin duda tenía que ser divertido por la gran algazara que se armaba.
Los chicos nos reunimos con las ganancias. El Coty tenía la mayor parte de las perras, pero las repartió con los que le habían cedido el puesto en la cola de la fuente. Nos fuimos a comprar pipas, aceitunas, regaliz para hacer vino y con lo que nos sobró, cerillas y petardos para pasar una tarde bárbara.
Al salir del bar, para ir bajo los soportales de la iglesia, a disfrutar de lo comprado, vimos un gran revuelo junto al pilón. Corrimos hacia allí. Al pobre Dutil lo sacaban en esos momentos del agua, chorreando, con un susto gordísimo y una herida sangrante en la mejilla derecha. Él también quiso probar, se resbaló, y casi se ahoga.
Anisio, el "botones" comenzó a reírse a mandíbula batiente, pero el Coty lo calló rápidamente.
¿De que te ríes?, ¿Ya no te acuerdas que él te libró del troski?
El Troski era un perro chucho, un perro villano hijo de siete padres como su dueño decía, pero al cual tenía en gran estima. Blanco, con manchas negras y cabeza de color anormalmente rojiza, no era un mal perro. Pero el botones, que lo era de un hotel, le hizo de rabiar y le mordió. Anisio tenía catorce años y era el mayor de la panda, aunque debido a su trabajo, pocas veces estaba con nosotros. Presumía de saber idiomas, y el día del mordisco había aparecido por los soportales con un paquete de "Chester"
-¡Mirar lo que les he sacao a unas franchutas!, ¡Y algo más que no cuento por que hay ropa tendida!
- Llegaron ayer por la mañana al hotel, y en cuantis que las vi, les cojo las maletas y les digo... ¿Cómo tale bu?, Que quiere decir que como están. Luego, cuando llegamos a la habitación les suelto... "Si bubule monte al cható y a la tur, ye se lo montre" Y ellas me dijeron que "güi" ¿Sabéis que les dije? Que si querían subir al castillo y la torre, que yo se lo enseñaba. Fui con ellas y allí, ¡No veáis!. Me dieron el chester y cinco francos, y como dije antes, algo más. ¡De tres erre!
Se marchó todo engolado, sacando el pecho, con su traje verde de botones de metal. Al pasar frente al Troski, que estaba atado a la reja de la ventana de Manolo el guardia, comenzó a meterse con él. El perro reculó ladrando hasta la pared, pero luego que Anisio se acercó, dio una corta carrera, se colocó tras él y le enganchó por una pantorrilla. Entonces comenzó a gritar y a llorar. Menos mal que Dutil pasaba por allí y que los perros le tienen miedo cuando los mira a los ojos y lo soltó... que si no... ¡Y luego decía que lloraba por el traje que era del hotel!
Yo lo vi, decía el Coty, y por eso os lo cuento. Hay que defender a quién te defiende, o por lo menos, estar agradecido y no reírse de él aunque sea tonto.
Yo sé por que el Coty lo defendía. Quizá es que tuviese buen corazón, pero lo primero que vino a mi mente, fue aquel viernes de feria. Al atardecer, estaba yo en el balcón de casa viendo como ya iba el ganado poco a poco de vuelta. Algunos de los conductores se paraban para abrevar en el pilón a sus ovejas o vacas y continuaban su camino. El Coty estaba en mitad de la calle. Miraba una piara de rojizos cerdos que se alejaba entre una nube de polvo, cuando por detrás apareció un numeroso grupo de toros y vacas. Uno de los toros, bien fuera por que le pico el tábano, o por oler el agua que de seguro no había catado en todo el día, se arrancó a todo correr. El Coty, al sentir los esquilones de los cabestros, dio media vuelta. Sus ojos se abrieron desmesuradamente por el estupor al contemplar como aquella negra masa de largos cuernos se le venía encima. Quedo petrificado. El toro estaba ya a menos de cinco metros y aunque los hombres que venían flanqueando la vacada, se habían dado cuenta, nada podían hacer por venir un trecho atrás. Dos de ellos corrieron con sus varas en alto por ver si podían frenar al animal. El Coty se sintió levantar en el aire. Dutil lo sujetaba por la camisa con su manaza de forma que los pies no llegaban a rozar el suelo. El toro ya embestía al bulto que tenía ante sí. Cual banderillero que ejecuta la suerte al quiebro, así actuó Dutil. Amagó un paso hacia la derecha para volver a su sitio una vez burlado el animal. Fue visto y no visto. El toro siguió su trote camino de la fuente y Dutil soltó al Coty unos pasos más allá, en el quicio de un portal donde ambos se resguardaron de lo que venía detrás. El ensordecedor ruido de los cencerros no me dejó oír, pero los ademanes del hombre vara en ristre, decían bien a las claras de la regañina que le estaba cayendo al Coty. Solo cuando miro a lo que creyó un adulto, no sé si para agradecer o continuar su perorata, bajo la vara, y con la boca abierta siguió su camino mirando atrás varias veces incrédulo.
Tres o cuatro domingos después, hubo nuevo bautizo y el padrino de turno, quiso realizar el número de la fuente y las monedas. Pero allí estaba Dutil que en cuanto se apercibió, no dejó acercarse a ninguno de los críos al pilón. Temía sin duda que nos sucediese lo que a él le había ocurrido.
Otro tanto sucedió con las avispas. Con los calores del verano acudían al pilón gran cantidad de estos insectos. Nosotros las cazábamos con un puñado de ovas. Luego, con sumo cuidado, les quitábamos el aguijón y las alas y con palitos les hacíamos cucañas. Dutil nos debió imitar sin duda, y sin duda le picaron. En cuanto nos veía a la caza, corría a alejarnos de allí con empujones y su farfulleo babeante... um... umm... umm.
Alpargatas negras de esparto, pantalón de peto mahón y camisa era su atuendo habitual en verano. En invierno, zapatos escalcañados, pantalón de pana de color indefinido por el uso, y la misma camisa. En los días más crudos, una raída y vieja chaqueta llena de lamparones era lo que le defendía de los elementos. Se le notaba el frío en los sabañones de las orejas y en la roja y húmeda nariz.
Vivía con su madre, viuda y vieja, a la cual sin duda costaba gran esfuerzo mantenerlo, y aunque creo que fue para ella un gran alivio, a pesar del dolor, su trágica muerte, a mí me causó un hondo pesar.
Aún recuerdo aquella mirada triste, compasiva y cariñosa a la vez, conque me obsequió el día en que me rompí el brazo. Él fue quién me recogió del suelo cuando fuimos a robar peras a los huertos que hay tras la iglesia y me caí de la tapia. Los otros chicos, asustados, corrieron todos a dar aviso dejándome allí tirado. Sentado en el suelo lloraba yo asustado y desconsolado viendo la mano retorcida y un quiebro feísimo en el antebrazo. El apareció y, levantándome por la cintura cual si fuera una pluma, no me dejó hasta que los brazos de mi madre sustituyeron al suyo.
Mientras mi brazo estuvo escayolado, fueron numerosas las veces que sentí posarse su manaza en mi hombro. Cuando me volvía para ver quién era, la sonrisa de los azules ojos de Dutil me envolvía. Él levantaba su seco brazo derecho y decía... umm... umm... umm. Éramos cómplices de algo... Algo teníamos en común... Éramos casi iguales.
Fue a últimos de Noviembre cuando el señor Vicente, como todos los años, estimó que estaba lo bastante frío para comenzar la matanza. Sus cerdos eran los primeros de la vecindad en pasar a colgar en forma de chorizos, morcillas y jamones en el amplio zaguán de la casa. En días sucesivos, él iría dando cuenta, pues era el matarife, de los de sus vecinos. Aquél año tenía dos para el San Martín. La hembra grande y rolliza que apenas se podía mover. El macho, no muy grande, pero que se notaba prieto y con poco tocino. Era rojizo y de genio fuerte. Cuando vio varias personas a la puerta de su pocilga, intuyó lo peor. Se aculó contra la pared y comenzó a gruñir desaforadamente a la par que comenzaba a lanzar mordiscos a troche y moche. Pero el señor Vicente estaba curtido en estas lides. Se acercó al murete hablándole suavemente y sin hacer aspavientos.
Chino, chino, chino. Tranquilo, que te va a dar lo mismo. Chino, chino.
- Mira - dijo a su vecino Paco - cuando yo lo agarre por una oreja, tu abres la portilla, lo arrastraré, y vosotros lo cogéis por las patas.
- Vale. Cuando quieras. Pero ten cuidado que se defiende bien.
El matarife hizo lo que decía. Con rapidez inusitada, alargó la mano, le cogió una oreja a la primera y se la retorció tanto hacia atrás, que el animal arreció en sus chillidos a la vez que levantó la cabeza. La otra mano del señor Vicente actuó tan rápido como la primera. Se aferró a la otra oreja y tiró del cerdo hacia adelante sacándolo del cubil por la puerta que ya Paco tenía abierta. Cuando la mitad del cuerpo rebasó esta, Paco introdujo un lazo en el hocico dándole varias vueltas. Consiguió evitar alguna dentellada y amortiguar los dichosos chillidos. Fue un instante, después lo agarró por las patas delanteras y con el concurso de otros dos vecinos, lo llevaron a la mesa.
El animal empleaba toda su fuerza para librarse de aquellas manos que deseaban su mal. Sus ojos, antes casi ranuras, casi se desorbitaban diciendo bien a las claras, de su miedo, de su pavor.
Una de las mujeres colocó un barreño de zinc junto a la mesa. Instantes después, el cuchillo certero hirió y cortó en le sitio adecuado, La rojiza, espesa y pegajosa cálida sangre, caía a borbotones en el recipiente.
La hembra dio menos trabajo, pero costó más esfuerzo debido a su peso. Se dejó morir casi sin un gruñido. Como si de antemano hubiera comprendido lo inevitable.
A pocos metros estaban preparados dos montones de seca y amarilla paja. Se dejaron sobre uno de ellos los exánimes cuerpos, y se prendió fuego. Luego, cuando ya casi consumida, se les dio vuelta. Arrimaron la paja que había quedado en reserva, y en pocos minutos desapareció junto con las cerdas de los bichos. Entraron entonces en acción las cuchillas que raparon concienzudamente toda la piel. Se le quitaron las pezuñas que lanzaron a la rebatiña entre los mirones que éramos toda la pandilla y luego los limpiaron bien con trapos y agua caliente.
A nosotros este acontecimiento anual, nos causaba impresión. La sangre nos daba miedo, por lo menos a los más pequeños, aunque después comiéramos de muy buena gana las sabrosas morcillas de arroz. A veces teníamos que taparnos los oídos para no oír aquellos lastimeros, desaforados e impotentes quejidos. Más duro era para mi ver como poco a poco el animal se debilitaba. Sus gruñidos se hacían más suaves, más pausados. De cuando en vez un rebrote de genio. Por fin, la última convulsión que ponía término a la parte primera del drama.
Entraban los cerdos en la casa y los colgaban de una de las vigas del portalón. Colocaban bajo ellos una artesa y entraba el cuchillo a cortar y rajar. Un olor característico se esparcía por la estancia. El tajo de rabo a garganta, luego tirar con fuerza de las patas para que la abertura se ensanchase y dejase caer el mondongo en el recipiente. La blanca capa de tocino daba paso a los colores de las entrañas aún humeantes. Las tripas se lavarían y en ellas se embutirían los chorizos y las morcillas, quizás también el lomo. Hígado y lengua se reservaban siempre para el veterinario que habría de decir si el cerdo estaba bueno.
Estas escenas que nosotros contemplábamos varias veces por aquellas fechas, tenían un espectador aquel año, muy para su desgracia; Dutil. Su afán de imitar lo llevó a la muerte.
Aquél día Dutil, estaba solo en casa. Se sentó en la vieja mecedora y se dio un gran corte en la barriga.
Nadie se pudo explicar como con una sola mano, por aquella herida, llegara a sacarse varios centímetros de intestinos
. ¿Es que acaso no sintió dolor?
Lo encontró su madre. Estaba lleno de sangre en aquella mecedora, con un trozo de tripa en la mano. Casi exangüe, sin un quejido. La miró con aquellos ojos que querían decir...
 ¡Mira que bien lo he hecho! ¡Igual que el señor Vicente!
Estupor primero. Gritos y carreras después en demanda de auxilio. Ya era tarde. Para cuando la ambulancia llegó, Dutil estaba en otra parte. En el limbo de los niños posiblemente.
Yo no vería más aquella boca babeante de risotadas sinceras. Aquellos firmes andares vacilantes que te ayudaban en el momento oportuno. Ya no diríamos aquello de... ¡A correr, a correr que viene Dutil!, para alejarnos de él, o para verlo perseguirnos queriendo participar de nuestros juegos y travesuras.
Ya no tendríamos quién nos protegiera de las avispas, de los padrinos guasones y roñicas, de los perros con malas intenciones o de los toros aviesos. Las mujeres no guardarían más el trozo de chorizo, la onza de chocolate o el torrezno para un pobre hambriento que en todos los portales esperaba algo.
Yo ya no vería aquellos ojos azules clarísimos que en ocasiones podían ser tan dulces. Que en ocasiones dejaban ver su alma pura y limpia.

FIN

De Vírgenes y Santos.

Es costumbre asturiana bastante extendida, colocar una azulejo con la imagen de la patrona bien sea a la entrada, en el porche o similar. Cuando hicimos nuestra casa, quisimos poner un azulejo con la Virgen de Sonsoles, muy “milagrera” ella y de gran devoción para los abulenses.
No es que en esta casa seamos muy religiosos, ni tan siquiera lo justo. Yo me declaro ateo en muchas ocasiones y soy de la opinión, de que después de muerto, la cebada al rabo. Sin embargo, no es lo mismo hablar de un dios intangible, que de una Virgen, incluso de un Santo. Las Vírgenes existen y los Santos también.
A lo que vamos, como no fuimos capaces de encontrar lo que buscábamos, nos trajimos una imagen de las que vendían en el mismo santuario, sin mucho parecido con el original a decir verdad.
Mi mujer le tiene gran devoción a esta virgen y yo también. Bajo su manto he pasado a mis hijos, a mis nietas, a mi cuñada y con amigos. A unos para que los proteja y a otros para que los sane. Hasta ahora ha dado resultado y nos ha librado de cosas muy gordas.
A lo que vamos, digo otra vez y a ver si de esta cuento lo quiero contar, en vez de irme por las ramas. Poco después de terminada la casa, la presidenta de la Casa de Méjico en Gijón, llamó a mi mujer para comunicarle que tenía algo para ella y que le habían traído de allá. Era una estampa de la Guadalupana y que tenemos en un cuadro en la escalera. Está rodeada de las fotos de toda la familia.
Al morir mi madre, me traje para casa una Inmaculada que era de mi abuela y que tenía olvidada sobre un armario por que no se atrevía a tirarla. También me traje la Milagrosa que compró a raíz de que la parroquia dejara de repartir aquellas capillas, que iban por un par de días de casa en casa. Me traje al santo de su devoción, San Antonio. De la imagen de este santo, tuvo varias, todas de barro o escayola. Recuerdo que la más antigua, rota en varios pedazos, sin pintura y desgastada hasta lo indecible, la traía siempre con ella en el bolso. También una lámina del Sagrado corazón que tenía tras la puerta de la primera casa donde vivimos.
Por último, con el fallecimiento de mi padre, me traje para casa una imagen de la Virgen del Carmen a la que él tenía gran aprecio.
Tenemos como manda la tradición un san Pancracio regalado, un azulejillo de la Virgen del Rocío que nos trajo Jandro y a Santa Marta que era de mi suegra.
Esto parece la casa de las Vírgenes, y para ser católicos no practicantes, parece una iglesia. Pero estamos muy conformes y mi mujer no piensa desprenderse de ninguna.
Ayer me deje una en el tintero y me he dado cuenta hoy al sacar a los perros. Es la Vigen de Covadonga cuya imagen está en un benditero a la puerta de casa.







viernes, 21 de mayo de 2010

Sinople.

Según los diccionarios sencillos, sinople significa color verde.
La RAE, lógicamente, va más allá y dice: Color heráldico que en pintura se representa por el verde y en el grabado por líneas oblicuas y paralelas a una que va desde el cantón diestro del jefe al siniestro de la punta.


El sinople en la heráldica.

El sinople es el nombre que en heráldica recibe el color verde. Se deriva este nombre de una clase de tierra conocida en Asia Menor, que al diluirse en el agua la teñía de color verde. Simboliza entre los planetas a Mercurio; del Zodíaco a Géminis y Virgo; de los elementos el Agua; de los días de la semana el miércoles; de los meses, mayo y agosto; de las piedras preciosas la esmeralda; también simboliza el azogue y el laurel. Las características heráldicas que le corresponden son: Esperanza, Fe, Amistad, Servicio y Respeto. Los que lleven este color en su escudo deben servir a su Soberano en el comercio y socorrer a los labradores.
Como se puede apreciar, esta palabra esta fuera de uso del común de los mortales.

El cuartillo.


El cuartillo era una medida de capacidad para líquidos, como el vino, leche, aceite y equivalente a la cuarta parte de un litro.

Hasta hace relativamente poco tiempo, cuando aún las lecheras repartían de casa en casa, el cuartillo era una de las medidas que solían llevar.

Recuerdo que en un chigre donde paraba a tomar el vermú, entraba todas las mañanas un vejete a leer el periódico y siempre pedía una cuartillo de vino. La chigrera, le hacía la medida con una botella de 300 ml, y no con el clásico tanque de las lecheras que seguro no tenía.

Según la RAE el cuartillo puede ser una medida de capacidad para áridos, cuarta parte de un celemín, equivalente a 1156 ml aproximadamente.
Para líquidos; cuarta parte de una azumbre, equivalente a 504 ml.
Monetaria; cuarta parte de un real.

jueves, 20 de mayo de 2010

Los Mártires de Valdecuna.


Hoy traigo una fiesta de pueblo que me es muy querida. Es la fiesta del pueblo de mi bisabuelo Juan.
Yo no conocí a Juan, ni siquiera en foto, que no la hay. Pero él tuvo aquí sus fincas que dejó a mi abuelo y que en alguna ocasión fui a ver con él. Juan se fue vivir a la casa de Santullano y a su muerte, mi abuelo Amador, mi abuela Pilar y sus hijos, se fueron a vivir con la bisabuela Felisa.
Mi abuelo Amador, que tenía un bar en el bajo de la casa, montó en alguna ocasión la barraca de la fiesta de los mártires, pero lo dejó. Seguramente era mucho trabajo y poca ganancia, ya que yo no lo recuerdo.
Mi madre era de Copían, y allí pasábamos parte del verano. Desde este pueblo bajábamos andando a la romería con bastantes vecinos como se puede ver por las fotos.

La tradición.
La tradición oral relata que ambos hermanos, mártires y hoy patrones de los cirujanos, ejercieron siempre su profesión sin cobrar a los enfermos (anargiros o enemigos del dinero). Naturales de Arabia, uno de sus milagros más conocidos fue el trasplante de la pierna de un criado negro muerto poco antes a un enfermo. Los hermanos, gemelos según algunas fuentes, vivían en Aegeae, en la costa de la bahía de Alejandreta de Cilicia. Fueron encarcelados por Lisias, el gobernador de Cilicia y tras su decapitación quedaron sepultados en Cirrhus, Siria, ciudad ésta que llegó a ser el centro principal de su culto.

Se cuentan muchos prodigios milagrosos sobre sus vidas pero poco se sabe con seguridad. Se dice por ejemplo que, antes de ser decapitados, salieron con bien de varios tipos de ejecuciones, como ser arrojados al agua atados a pesadas piedras, ser quemados en hogueras y ser crucificados. Cuando se hallaban clavados en las cruces, la multitud los apedreó, pero los proyectiles, sin tocar el cuerpo de los santos, rebotaron para golpear a los mismos que los arrojaban. Lo mismo sucedió con las flechas disparadas por los arqueros que torcieron su trayectoria e hicieron huir a los tiradores (se cuenta que el mismo caso ocurrió con San Cristóbal y otros mártires). Asimismo dice la leyenda que los tres hermanos de Cosme y Damián, llamados Antimo, Leoncio y Euprepio, sufrieron el martirio al mismo tiempo que los gemelos y sus nombres se mencionan en el Martiriologio Romano. Se habla de innumerables milagros, sobre todo curaciones maravillosas, obrados por los mártires después de su muerte y, a veces, los propios santos se aparecieron, en sueños, a los que les imploraban en sus sufrimientos, a fin de curarles inmediatamente.

El santuario de Valdecuna. (Mieres del Camino- Insierto
Este santuario es un ejemplo arquitectónico de gran relevancia, pero posee igualmente el valor de la devoción popular por los santos Cosme y Damián, de gran arraigo en el concejo, y el de su fiesta y romería  —que tiene lugar el 27 de septiembre— con numerosa asistencia de público.
Se enclava en una suave ladera que domina una hermosa panorámica, y se rodea de prados y arbolado que configuran un ameno entorno favorecedor para el inmueble.
Del estudio realizado por Silverio Cerra (1992) se desprende que la capilla original databa de época altomedieval y se dedicaba a San Esteban; el ara primigenia se halló bajo el presbiterio en 1960 y constaba de columna, mesa y un relicario.
La fábrica que hoy contemplamos data de la primera mitad del siglo XVIII y ha sido atribuida por J. González Santos al arquitecto asturiano Pedro Muñiz Somonte, autor de la parroquial de Luanco.
El santuario obedece a un barroco sobrio: es de planta de cruz latina, con muro testero recto al que se adosan sendos contrafuertes que absorben los empujes de la cubierta abovedada, y torre sobre los pies que enlaza con los pórticos laterales; adosada al muro derecho se presenta una sacristía.
Se decoran las cubiertas con pinturas muy deterioradas; las bóvedas más próximas a la cabecera obedecen a un esquema conservado en el palacio del Valleto firmado por Francisco Javier González (A. Montero Prieto, 1995); datadas en el siglo XVIII, fingen nervios y claves, motivos vegetales, rocalla, alusiones simbólicas al martirio como son la palma, la corona y la espada, y otros referidos a la farmacopea y medicina, profesión de los santos titulares.
Hay que lamentar la destrucción durante la guerra civil, de los retablos originales barrocos de las capillas, que habían sido pintados y dorados en 1740,
El retablo mayor, de piedra, data de 1960 y se adorna con símbolos alusivos a los santos mártires; se conserva otro menor de estilo neoclásico (C. Burgos, 1997:289).
Las tallas de factura popular y época barroca de San Cosme y San Damián y el cepo limosnero del siglo XVIII decorado con sus efigies y utilizado antaño por los necesitados de la parroquia de Valdecuna completan el patrimonio de este santuario.

FUENTE: Área de Turismo del Ayuntamiento de Mieres
Bibliografía:
Butler, Alban. Vidas de los Santos.
Sálesman, Eliécer- Vidas de Santos # 3
Sgarbossa, Mario; Luigi Giovannini - Un Santo Para Cada Día.

La procesión y la romería.