jueves, 13 de enero de 2011

El criminal siempre pierde. (Parte 1ª)

Cuento macabro en cinco partes. (Para que abulte menos) Introito, maquinación, coartada, pesquisas y caso resuelto.

Introito (a mi modo)

"Estoy firmemente decidido a acabar con la existencia de ésta que amarga mi vida; mi mujer. La eximente, si la buscara, podía ser locura, pero no transitoria, puesto que en realidad yo estoy loco de veras. Loco de aguantar sus vejaciones y humillaciones, sus malos tratos, sus menosprecios, todo en fin."

"Puedo abandonarla, marcharme a otra parte y rehacer mi vida en algún lugar donde nunca vuelva a oír siquiera su nombre. No me importaría dejar toda mi hacienda en sus manos, aún a sabiendas de que con prontitud otro ocuparía mi lugar y se adueñaría de lo que desde tantos años mi familia ha venido poseyendo y trabajando. Pero ya digo que estoy loco. Quiero, y en ello estoy, que sufra y pague todo cuanto ha abusado de mi nobleza, o de mi falta de carácter, todo hay que decirlo. Cierto es que yo me casé sumamente enamorado y que no quise ver cosas que odiaba; la falta de pureza sobre todo, el genio airado que de cuando en cuando pugnaba por salir aún tratando de ocultarlo, el egoísmo sin limites, tantas cosas... cosas que como temía y no quería reconocer, comenzaron a aflorar poco tiempo después de casados."

"Si, yo ya sabía que había tenido varios novios y que los mozos tenían el descaro de hacerle guiños aún estando yo presente... eso me ponía enfermo y en más de una ocasión me fui a las manos con alguno de ellos. Pero no supuse que este capítulo de su vida lo iba a tener permanentemente en mi pensamiento. Y encima no me dio los hijos que yo esperaba, no porque no pudiera; porque no los quiso.”

"Ya digo que estoy en el planteamiento de su sufrimiento y de su muerte, con pleno conocimiento de que me han de descubrir, juzgar y condenar. Sé que aquello de que "el criminal nunca gana" es cierto, que lo de "no hay crimen perfecto" es verdad también, y sin embargo, en ello estoy. Trataré de asesinarla del modo más perfecto que pueda imaginar, sin dejar fleco alguno por el que me puedan coger, buscando la coartada que me libere de pagar por algo que sabiendo está mal, deseo hacer con todas mis ansias. ¡Hasta este extremo he llegado!"

"No me he asesorado ni en libros, novelas o películas. Pienso que si lo hiciera copiando tal o cual cosa, me atraparían primero. Seguro que dejaría algún cabo suelto ya resuelto con anterioridad por la policía en ese caso imitado. Prefiero ser autodidacta aún con el convencimiento de que algo de lo que ya he leído, visto o escuchado, se me pegará. Pero trataré de evitarlo lo más posible.”

"A la víctima no hace falta estudiarla; de sobra sé sus costumbres, sus manías y sus defectos. Cualidades, no posee ninguna. ¡Merece morir!”

"El ambiente donde se desarrollarán los hechos, ha de ser nuestro propio entorno. Es donde mejor me desenvolveré, donde menos pistas puedo dejar y donde ella me ha hecho sufrir. ¡Que pague con la misma moneda!"

"La forma ha de ser lenta, angustiosa, que sepa lo que le va a venir y que se encuentre impotente para remediarlo. Que pida perdón arrepentida, y no halle el consuelo ni de la ayuda, ni siquiera de una palabra de misericordia. ¡Que llegue a desear sea rápido el transito!"

"El después, si no me pillan, será de tranquilidad y paz. Podré fumar hasta llenar los ceniceros mientras veo la televisión. Podré tomar una copa a deshora y traer a los amigos a ver el partido o jugar a las cartas. Comeré lo que quiera y cuando tenga ganas, iré a bailar con alguna chica, aunque sea de mala nota y tenga que pagar. Ya sé que no soy un Adonis, y además con muchos años. Pero lo más importante es que podré ir a pescar; me pasaré horas y horas con la caña en la mano y nadie se atreverá a reñirme a la vuelta. Tengo que comprar aparejos."

"Estoy escribiendo todo esto, y no sé si es para que cuando me pillen digan... ¡Qué cabrito, sabía que lo íbamos a coger y ha firmado su sentencia en estos papeles! O, para que me sirva de coartada y por contra aleguen... ¿Será de veras tan loco como presume? Sea tal como fuere, en mi fuero interno, y a pesar de querer pasar como inocente, pienso que no lo lograré. Ello no es obstáculo para seguir adelante con mi plan, quizá esa incertidumbre de si saldrá bien o mal, quizá ése ansia de los preparativos, sea lo que me anima en el empeño. Tal vez logre despistar a la policía y el triunfo sea pleno pero... ¿cómo va a ser pleno si nadie se entera? Ahí esta uno de los porqués de esta carta; para que cuando alguien la descubra, si es posible después de mi muerte, vea que tanto en este como en el otro mundo me he reído de todos. En primer lugar de mi esposa, luego de mis pocos amigos, de sus muchos amantes, y por último, de los sabuesos que tras de mi se lanzarán."

3 comentarios:

rubo dijo...

Lo tardío de la hora me obliga a relegar la lectura, pero prometo ojearlo con atención, pinta bastante bien. Un saludo.

oliva dijo...

Tampoco existe el crimen perfecto, por tanto, aunque llegue a estudiar todas las posibilidades, no deje ningún recoveco, artimaña o detalle minucioso se le escapará de las manos y entonces... chas! le pillarán. Has escuchado el caso de una mujer brasileña, que vivía en Alemania con su pareja, decide matar a su hija (supongo que recien nacida), la entierra en el jardín; más tarde regresan a España, a una finca de mi CCAA, lejos de toda civilización, viviendo entre sierras y encinas y allí, quema el cadaver de su hija. Pues bien, la Interpol ha dado con ella, a pesar de su buen escondite y creen que el padre encubridor del bebé asesinado, está en Portugal... al final, le pillaron.

Un saludo.

Alfredo dijo...

oliva.
Tu eres joven oliva, cuando yo era un niño y no había tele, escuchábamos la radio. Entonces había un programa titulado "El criminal nunca gana" de ahí el remedo de mi título. Creo recordar eran capítulos de crímenes que jamás salían bien. Servían, supongo, para moralizar, para hacer ver a la gente que el ser malo no sale a cuenta. Desgraciadamente hay quien piensa que puede hacer el mal y que no será pillado.
Salu2.