lunes, 10 de enero de 2011

Kemal.



Un día de estos pasados, gracias a Elena descubrí a Manos Hatzidakis y hoy he tratado, sin conseguirlo, de encontrar el video que vi en su blog. Casi con toda seguridad no era el mismo que traigo hoy aquí, y si lo fuera te pido disculpas Elena.


Me ha costado un riñón traducir malamente la letra - ya sabe el personal, que a duras penas trato de dominar mi propio idioma- pero creo que al menos algo se saca en consecuencia. A mi me ha gustado mucho. Ahí va.


Escuchad la historia de Kemal

un joven príncipe del este

descendiente de Simbad el marino

quien pensó que podría cambiar el mundo.

Pero amarga es la voluntad de Alá

y oscuras las almas de los hombres.


En las regiones del este, antiguamente una vez

el monedero estaba vacío y el agua estancada.

En Mosul y Basora, en el viejo palmeral

los niños del desierto lloran lágrimas amargas.


Y un hombre joven de linaje antiguo y real

escucha el lamento de los jefes de esa manera.

Los beduinos lo miran tristemente

y él les hace un juramento en nombre de Alá, que los tiempos cambiarán.


Cuando los señores se enteraron de la valentía del muchacho

se dispusieron, con dientes de lobo y piel del León,

del Tigris al Éufrates, de la tierra a los cielos

para capturarlo vivo o, cazar al desertor.


La Horda desciende sobre él como perros rabiosos

y lo llevan al califa para colocar el nudo [alrededor de su cuello]

miel negra y leche negra bebió la mañana

anterior, dejando, su último suspiro, en la horca.


El profeta espera ante las puertas del cielo

con dos camellos de edad avanzada y un caballo rojo.

Ahora van de la mano y está nublado

pero la estrella de Damasco preservará la compañía.


Antes de un mes y un año ellos verán a Alá

que desde su alto trono dice al inconsciente Simbad:

"mi vencido querubín, los tiempos no cambian,

el mundo se mueve siempre por el fuego y la espada"


Buenas noches Kemal este mundo nunca cambiará

buenas noches.

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