sábado, 22 de enero de 2011

La flor de la… Orquídea.


La historia de las orquídeas comienza en Grecia: en la mitología griega, hijo de una ninfa y un sátiro, Orchis (Testículo), se encuentra con el sequito de Dionisio, ve una esplendida mujer y quiere poseerla. La seducida joven llama a las fieras para que lo maten, pero cuando ve su cadáver, implora a los dioses que lo devuelvan a la vida, ellos conmovidos por su desesperación lo reviven transformándolo en una hermosa orquídea.

Otra versión lo sitúa en una fiesta en honor Dionisio, también conocido como Baco, dios del vino y patrón de la agricultura y el teatro, Orchis, bebió demasiado y en estado ebrio sedujo y violó a una sacerdotisa. Los Dioses le castigaron a morir devorado por las fieras y, por la intervención de sus padres, le devolvieron a la vida transformado en una bella orquídea.

Los griegos creían que comiendo las flores de las orquídeas hacían aflorar el poder erótico y la energía sexual del difunto Orchis.


La orquídea necesita riego una vez por semana y ambiente húmedo. Pulverizar de vez en cuando.

Abonado foliar con NPK 18/18/18. Bastará una vez al mes. Una cucharada en un litro de agua, a poder ser de lluvia.

Temperatura entre 15 y 22º C. con luz de una ventana orientada al sur, sin sol directo.

2 comentarios:

rubo dijo...

Me encantan las explicaciones que empleaban los griegos para el origen de las flores Lo de Jacinto es también un mito, ¿no?
Salu2.

Alfredo dijo...

rubo.
Si, Jacinto era el querido del dios Apolo. Algo sobre esto lo escribí en el cuento aquél del invento maravilloso.