jueves, 10 de febrero de 2011

EL ABUELO (6ª parte)

Mis días de estudiante pasaban monótonamente. Mi mayor ilusión eran las cartas que recibía de mi madre y donde el abuelo siempre ponía unas líneas. A pesar de todo, el tiempo transcurría veloz. El progreso avanzaba a pasos agigantados y de día en día se hacía más patente. Al estar en la capital, no me daba cuenta de ello, pero se hacía notorio cada vez que volvía al pueblo, donde todo permanecía casi igual.

Según me hacía mayor, según pasaban los años, miraba hacia atrás y pensaba que no era un año lo que ganaba, sino uno que perdía.

El pueblo caminaba lentamente. Antón el cantor seguía, aunque con menos voz, exaltando los valores de los famosos del lugar en sus canciones. Cantaba a la sencillez y el orgullo, a la honradez, al trabajo, a los bosques y a la montaña. Cantaba a su tierra hermosa y al valor de sus paisanos. Continuó la tradición, no como cabía de esperar su hijo, sino su nieto. Aquél que fue conmigo a cordobeyos. El hijo de Antón se dedicó a los poemas y a los monólogos y algunos fueron famosos en la capital. De sus primeros tiempos fue aquél verso que dedicó a Paco y al abuelo y de él recuerdo aquella parte que dice…

Allegaronse un día de nieva
y creyéndose bien llistos
quixeron atacar la vacá.
Pero ellí esperaba, primero Xoaquín
denpués, Paco'l de Fermín.
Yeren más d'una docena,
quieren ellí entamar la cena.
Más-yos salió'l tiru furau
cuatro dexaron la pelleja con Xoaquín
y otru con Paco y el so mastín.
Yá casi venti años que pasó
dende entós, nengún pequí volvió.
Y ye que la panaera foi soberana,
por eso dicen pel valle y la montaña
que nesti pueblu, de llobos, fáense ¡sobrecamas!

Continuará.


Lógicamente el cobertor, o manta de la imagen es pura imitación a piel. Defensor a ultranza de los animales, no iba a colocar una verdadera.

6 comentarios:

Esilleviana dijo...

vaya D. Alfredo, me quito el pañuelo (jajaja), mejor el sombrero. Ahora mismo me pilla leyendo algo sobre el Marqués de Sade y la relación homosexual de Luis XVI... (pero, por favor, no pienses nada extraño... de veras).

ahora te leo.

Esilleviana dijo...

He leido el poema en asturiano varias veces, creo haber entendido casi todo. Estar lejos del lugar donde crecimos (debe) proporcionar algo de nostalgia en determinados momentos. Yo continuo en la misma zona y población donde crecí (de ahí mi conformismo...). Bonitos recuerdos, son muy entrañables.

un abrazo (gracias por tu amable visita y excelente comentario).

Alfredo dijo...

Esilleviana.
Gracias por los cumplidos. Yo, como el alcalde de de Bienvenido mister Marshal, te recuerdo que me debes una explicación. Te deje otro comentario a raíz de este tuyo primero.
El poema nació como consecuencia del tema tratado en la primera parte del cuento.
Salu2.

Esilleviana dijo...

Alfredo, al pensar en un pañuelo de seda negro, pensé en mi corozón (algo tan simple y sencillo como éso, nada más...). Para que veas, las interpretaciones son las reinas de nuestra vida.

gracias por todo.
siempre un placer pasar por aquí.

Esilleviana dijo...

sisisisi...sisi: corozón jajaja...

Alfredo dijo...

Esilleviana.
Muy cierto; puede haber interpretaciones como colores tiene el arco iris... o más.
Esas risitas supongo que serán para el del Barón Dandy. ¡Pequeña enredadora!
Salu2.