jueves, 12 de mayo de 2011

El ladrón de sueños.

¡Ah que vida tan maravillosa! Aquí sentado sobre las rocas, con los pies en el agua, acariciados por el suave oleaje y alguna que otra aventurera quisquilla. La arena de la playa, aquel cuerpo tan bien torneado que hasta mi se va acercando. Traje de baño negro de una pieza, cabellos al viento. Ahora levanta el brazo y me saluda con la mano, ya está aquí. Sonrisa deslumbrante que deja ver su dentadura como pulpa de coco, ojos castaños que embrujan, labios gordezuelos que se acercan a los míos, busto firme que roza mi pecho… ¡Y entonces vino el maldito! Vi su cara de calabaza de Halloween, con su boca desdentada y su enclenque cuerpo de "Patano". Huyó mirando hacia atrás, hacia la ventana de mi habitación con esa risita maliciosa de los que hurtan ilusiones.

Esta vez te llevas mi sueño, ¡pero será la última! Mañana recomenzaré mi inacabada ventura desde el principio; los veleros al fondo, las voces de los niños a lo lejos, y tú, insinuante, con tu rostro como si el de Catherine Zeta fuera. Unos besos, quizá el amor allá en el agua… quien sabe. Pero lo que si es seguro, es que este sueño no me lo robarás, porque mañana se hará realidad.

5 comentarios:

rubo dijo...

¡Oye! ¡Que la Zetajones me la pedí yo primero! ¡Pedazo de mujer!

Alfredo dijo...

rubo.
Supongo que tendrás algo que acredite la petición, si no es así, tendrás que ponerte de nuevo a la cola.
Salu2.

rubo dijo...

No puedo acreditarlo, pero, después de aguantar tantos años a Michael Douglas, ¿no te parece que estará un poco cansada de maduros y preferirá a un tipo más joven y lozano como un servidor? Jajajajaja.

Alfredo dijo...

rubo.
No creo que te prefiriese a ti. Ya sabes que su marido tenía un "instinto básico".
Salu2.

rubo dijo...

¡Anda, anda, si no ganas, empatas! Oye, ¿Y quién te asegura que yo no tengo el instinto básico ese?