sábado, 21 de mayo de 2011

Tramposas/os.

A menudo se habla de Marujas y no tanto de los Marujos. A mí, que me gusta hablar, pero más escuchar, como se suele decir no me cayó en bajo la siguiente conversación de Marujos;

Resulta que con esto de la llegada del verano, la mujer se puso a dieta. Pero como no quería cocinar, por aquello de los olores que abren el apetito, puso también a dieta al marido, que ni falta le hacía. Cansado de comer hojas de lechuga a troche y moche, él se pasaba por el Alimerkado y compraba complejos vitamínicos a base de latas de mejillones, anchoas, queso de oveja bien curado, almendras y avellanas tostadas, sin olvidar el chocolate. Lo guardaba en el maletero del coche, lugar discretísimo, y se lo comía mientras pescaba.

Otra, que hacía régimen más de boquilla, que de otra cosa, picaba entre horas; un buchito de jamón cocido -sin sal que no engorda- un poco de queso de Burgos -que tampoco, y un cafetín por la mañana y otro de tarde para matar la gusa. Lo que no decía era que los cafés iban acompañados de media docena de Campurrianas. Luego se asombraba de que su marido había bajado cinco kilos y ella solo medio. Sin duda era por el metabolismo.

Menos tramposa era aquella otra metódica y que cumplía al cien por cien. Al marido no lo sacrificaba, pero le embutía el doble de lo normal; en vez de una chuleta, dos y con patatas y pimientos fritos, buenas fabadas que tanto le gustaban y plato a repetir; "total voy tiralo". La trampa estaba, en que si la diferencia entre ambos al principio, era de diez kilos, al final eran diez y seis; cuatro que subía él y dos que bajaba ella. ¡Inocente!

Y digo yo, a esas modelos de las dietas, ¿les hace falta perder peso?.

4 comentarios:

Ruben dijo...

Los marujos merodean por los talleres y los chigris, en vez de por las peluquerías.
Dieta necesito yo para coger un poquito de peso, sin abusar de grasas, que me han diagnosticado barro biliar, que no lo había oido nunca, pero que cuando me duele las paso pu...ñeteras. A ver si metiendo comida en el maletero voy cogiendo algo y le recomiendo el sistema a mi mujer que está en los huesos.

Marina-Emer dijo...

Querida….canto al amor a petición
De mucho@s amig@s y me alegra
Que te guste …gracias por estas reflexiones de la dieta y es que para adelgazar hay que no comer ...correr mucho y mucha yoga
Feliz semana
Besos
Marina

Alfredo dijo...

Rubén.
No sé si te equivocaste, por si acaso te diré que son "chigres".
El barro biliar, creo, acaba convirtiéndose en piedra, luego, una laparoscopia y santo remedio. Te lo dice alguien al que le extrajeron unas pepitas, y no de oro precisamente.
Salu2.

Alfredo dijo...

Marina.
Lo mío no es el yoga -quizá dentro de unos años- ahora es la pesca, que también necesita de disciplina para el cuerpo y la mente.
salu2.