viernes, 22 de julio de 2011

Nobles équidos.


Cada vez que saco los perros, veo al pasar las dos yeguas de raza asturcón que tiene un vecino. Todos los animales me llaman poderosamente la atención, pero pienso que los caballos son especiales, tanto que alguien los calificó de nobles brutos.

A una de las yeguas la llaman "Mora", quizá en la creencia de que las mujeres africanas han de ser por naturaleza negras. Al llamarla - debe de ser, o la más obediente, o la dominante- me dio por pensar en esos caballos famosos, renombrados, y que acuden a la mente por distintas razones. Famoso fue el Caballo de Troya, aunque de equino solamente tenía la forma. Ya que estamos en Troya, no podemos dejar de mencionar el regalo que Poseidón hizo a Peleo y Tetis y que su hijo Aquiles llevaría a la batalla. Los inmortales caballos se llamaban Janto y Balio y eran hijos de las Harpías y del dios Céfiro.

El caballo mitológico por excelencia, creo que puede ser el alado Pegaso, nacido de la sangre derramada por Medusa cuando Perseo le cortó la cabeza. Su forma más representativa, aparte de las alas, es el color blanco, aunque también se hace en negro.

Si de caballos blancos hablamos, no se puede omitir el de Santiago Matamoros, reducido el nombre a un simple Santiago a fin de no ofender. Santiago luchó contra la morisma en la batalla de Clavijo, consecuencia de la negación por parte de Ramiro I al pago del tributo de las cien doncellas. También era blanco el de Lady Godiva, aquella que se paseó en porrica para que su marido el conde de Coventry, bajara los impuestos que esclavizaban al pueblo. El conde accedió, pero con la condición de que Lady Godiva recorriese la ciudad a caballo, sin otro vestido que sus largos cabellos. El día elegido, la Godiva, montada en su caballo, se paseó desnuda por el pueblo mientras los vecinos permanecían en sus casas con las ventanas cerradas. Uno más sería el de Juana de Arco, "la Doncella de Orleans", o Juana de Domrémy, su verdadero nombre, también llevaba un caballo blanco al frente del ejército francés. Apresada por los borgoñones, fue entregada a los ingleses. Los clérigos, amañando el juicio y las pruebas, la condenaron por herejía siendo el duque Juan de Bedford el que la quemó viva en Ruán. Reabierta su causa por nuestro papa Alfonso Borja, fue declarada inocente y posteriormente declarada santa. Los nombres de estos equinos lo desconozco.

Una vez metidos en religión, hemos de decir que Buda, al que solemos ver representado sentado o tumbado a la bartola, tuvo un caballo llamado Katanka. Supongo que tendría más, era hijo de rey, y esto con toda probabilidad, antes de cumplir los 29 años, edad en la que se sintió atraído por lo espiritual abandonando riquezas, casa, esposa e hijo.

Mahoma tuvo un caballo llamado Lazlos, regalo del gobernador de Egipto, y con el que hizo su primera peregrinación a La Meca.

Dos religiones importantes, sin embargo, Jesucristo no tuvo nunca un caballo, es más, para hacer su entrada en Jerusalén, hubieron de pedir prestado un pollino; "Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él"
La religión cristiana dobla en número de seguidores a la musulmana y son cuatro veces superiores a la budista.

Los nombres de los caballos de los grandes batalladores, son los que quizá se vengan a nuestra memoria con más prontitud. Quien no ha oído hablar de Babieca, aquel caballo del Cid Campeador al que fue atado después de muerto, para que sus enemigos, que así lo creían, huyeran despavoridos. Leed algo más sobre esta bonita historia de un caballo legendario.

Otro caballo famoso, tanto por su dueño como por si mismo, fue el de Alejandro Magno, y es que no se puede concebir un gran batallador sin un gran caballo. Bucéfalo es el nombre de uno de los caballos más famoso de la Antigüedad. Comenzó a montarlo cuando contaba 9 años de edad- ya sabéis que fue precoz para todo- y según narra la leyenda, el caballo comenzó a mostrarse bronco y salvaje, relinchando y lanzando coces sin que nadie lograra apaciguarlo. Alejandro giró la cabeza del caballo hacia el sol, cegándole, para subir a continuación de un salto. Se dice que desde entonces Bucéfalo sólo se dejaba montar por Alejandro, si bien permitía ser cuidado por sus sirvientes. Bucéfalo murió a la edad de treinta años.

¿Quien no ha oído hablar del caballo de Atila, rey de los Unos y que ha decir de la leyenda donde el pisaba no crecía la hierba? Othar, que así se llamaba, acompañó a Atila hasta su muerte, era un tarpán de las estepas, de color gris ceniciento, de crin corta y erizada, una línea negra a lo largo del lomo. Medían alrededor de 1,30 metros a la altura de la cruz y se extinguió durante la segunda mitad del siglo XIX, entre 1851 y 1866.

Gengis Kan tuvo un caballo, el más querido, causante de su muerte por una caída, se llamaba: Dug (Tormenta).

Aníbal, el general cartaginés que atravesó los Alpes con 37 elefantes de guerra para ir sobre Roma, iba a lomos de su caballo Strategos, y que por admiración hacia Alejandro, hizo traer de Grecia.

Supongo que dada la actividad a que se sometían los caballos y la longevidad de estos, los batalladores habrán tenido más de una montura. A Hernán Cortés se le conocen al menos dos caballos; Molinero y Morcillo. El primero fue con el que se presentó ante Moctezuma y el segundo, "El Morcillo" sufrió una herida en un casco durante su expedición a Las Hibueras (Honduras) en 1525. Fue puesto al cuidado de una población indígena en el Petén (en la actual Guatemala) y tratado como un dios vivo, pero murió. Los indígenas, temiendo represalias, hicieron una estatua de él y lo adoraron como al dios Tziminchac (dios del trueno y de los rayos) hasta que en 1618, la escultura fue descubierta por misioneros franciscanos, siendo destruida y dando fin al culto.

De los caballos que los españoles llevaron al nuevo mundo, puede que procedieran el "Siete leguas" y "Grano de oro" de Pancho Villa, el "As de Oros" de Emiliano Zapata, el "Palomo" de Simón Bolivar, o el "Zahareño" del general Sanmartín.

Los ingleses también llevaron caballos y puede que sus descendientes fueran "Comanche" el único caballo vivo de la matanza de Little Big Horn donde el general Custer y su caballo Vic murieron. El de Toro sentado se llamaba Blackie, el del general Lee "El Viajero" y el del forajido Jesse James "Red Fox".

Otro caballo muy conocido por sus atributos, que no por su nombre, fue el de Espartero, general y regente de España que desde lo más bajo del ejercito, llegó a ser propuesto como rey - no aceptó- tras el destronamiento de Isabel II. Los dichos sobre el caballo son de todos conocidos; "Tiene los cojones como el caballo de Espartero", "Tienes más huevos que el caballo de Espartero" o "le ha echado más huevos que el caballo de Espartero" en referencia al tamaño de los testículos del caballo de la estatua. También desconozco el nombre de tan testicular caballo.

También hay caballos famosos en los cuentos - no me gusta decir comic, lo sabéis- como el caballo del Zorro; "Tornado", el del Llanero solitario; Silver, para los hispanos "Plata", o el de Lucky Luke; Jolly Jumper. Y aunque no sea caballo, que era mula, a mi me gustaba mucho "La mula Francis".

Siempre me ha llamado la atención, y con esto termino, ese caballo que se supone era del policía americano, con antecedentes irlandeses casi todos, que habiendo muerto en acción, presentan en el funeral.

Lo que no cabe duda, es que el nombre del caballo que más se ha repetido en el mundo, es el de aquel hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor;

Soy Rocinante el famo-,
Biznieto del gran Babie-;
Por pecados de flaque-
Fui a poder de un don Quijo-,
Parejas corrí a lo flo-;
Mas por uña de caba-;
Que esto saque a Lazari-
Cuando, para hurtar el vi-
Al ciego le di la pa-

4 comentarios:

OZNA-OZNA dijo...

infinitas gracias por regalarnos tanta sabiduría y belleza, un besin de esta amiga admiradora

rubo dijo...

¿Y qué me cuentas del noble burro, asno o pollino?

Alfredo dijo...

OZNA-OZNA.
Gracias a ti por tener la paciencia de leerme.
Salu2.

Alfredo dijo...

rubo.
Sufrido animal; el que jamás tropieza en la misma piedra, el portador de escuderos por antonomasia, acarreadores de personas de toda condición, y materiales varios, burros flautistas y burros platerescos, burros taxi que dan fama a un pueblo, burros de noria, burros amigos de ogros que ligan con dragonas, burros en peligro de extinción…
Salu2.