miércoles, 3 de agosto de 2011

El mago Lim Pao Cu.

Tenía yo un conocido, que quiso dedicarse al espectáculo. Hacía juegos malabares y algo de magia, y de vez en cuando lo contrataban para actos de menor relevancia. Un día, consiguió una actuación ante un numeroso grupo, lo que podía significar su salto al estrellato.

El evento se daría en un amplio local con motivo de la fiesta que celebraba la Policía Armada, para que nos entendamos; los grises, esos de los que la mayoría de los españoles dicen, en plan progre, haber corrido delante, con motivo de su patrón.

El número fuerte era el de magia y estuvo ensayando más de lo habitual para que todo resultase perfecto. Se anunciaba como Lim Pao Cu (cuando se lo puso no cayó en la cuenta de que en portugués viene a ser Limpia el Culo) y como todo buen chino,  tenía su disfraz con coleta hasta la cintura y uñas larguísimas.

Del truco del bastón que se convierte en ramo de flores, las anillas y las palomas etc. sacó bastantes aplausos, que esperaba rematar espectacularmente como tragafuegos.

Se apagaron las luces de la sala, y solamente unas candelas quedaron en el escenario. Redobles de tambor, chupito de gasolina y llamarada que te va. Aplausos que corta con un ademán. Ahora va a ser el doble de grande y a más distancia. Efectivamente, así sucede, pero el fuego en su retroceso llega a la boca mal secada por Lim Pao y se propaga al tratar de limpiarse con la manga. El ayudante le tapa con una manta y de allí para el hospital.

Cuando ya podía hablar, fui a verlo.

-¡Hay Fredin, que putas las estoy pasando! Esa maldita llama me quemó hasta el ojete, y no pienses que te hablo literalmente. Ahí están los calzoncillos que lo demuestran.

A los calzoncillos les hizo un marco, en realidad no sé el motivo, a mi me parecía una palomita de tomo y lomo, y dicho sea de paso, juró que jamás volvería a representar ese número. No creo que triunfara como mago, aunque hace cuarenta años que lo perdí de vista. Lo cierto es que yo, que admiraba a Houdini, dejé de interesarme por la magia... cuando apareció Jarri Podre.

Y ahora sintiéndolo mucho, por no poder leer vuestros escritos, me voy a los chipirones. Mañana será otro día.

2 comentarios:

Esilleviana dijo...

Alfredo
Gracias por tu lectura atenta y detallada, descubriendo mis faltas de escritura, que eran muchas (...); quizá debería pedirte perdón por haber escrito algo que ha hecho que te moleste especialmente y de ahí el comentario que ayer leí en mi blog. Te aseguro que no pretendía ofenderte ni hacer que te sintieras mal, eso segurísimo. Las ideas se escriben en un comentario, pero la comunicación en este medio resulta más distante que en el contacto directo, por tanto, si hice algo que te disgustó e incomodó, lo siento, no era mi intención.

un saludo

Esilleviana dijo...

:))
y mi correo para qué lo tienes?
me podrías haber recordado que te hice una pregunta y me habías contestado :))
Alfredo soy una despistada, eso deberías de saberlo ya.

no pretedía molestarte, eso seguro.
estaré más atenta a partir de ahora, de veras.

un abrazo