lunes, 30 de mayo de 2011

La flor de la... Escalonia.





Nombre científico o latino: Escallonia rubra. Nombre común o vulgar: Escalonia, Siete camisas.

Arbusto perenne de 2 metros de altura de hojas simples, alternas, con márgenes dentados, de color verde oscuro, más claras en la cara posterior.
Sus flores tienen forma de campanilla reunidas en panojas terminales, muy perfumadas, de color blanco, rosa o carmesí, hermafroditas.

Se suele utilizar para setos o en macizos, yo le doy forma de arbolillo. La poda después de la floración.

Se da bien en casi todo tipo de suelos, exceptuando los calcáreos, se multiplican bien por esqueje en verano, mejor con hormonas de enraizamiento. Como de costumbre, y gracias a nuestro buen clima, algún riego en verano y abono granulado de muy tarde en tarde.

Antonio Machín.



He buscado un video de una película que cuando era niño vi con mi madre. Se trata de Angelitos Negros y en ella participaba Antonio Machín. Pero la única que encuentro está protagonizada por Pedro Infante y no es la misma.

También estuve tentado de poner el tema "Esperanza" que este cubano universal y tan querido en España interpretaba en mis años juveniles, por la similitud que pudiera tener con la Nadíe de mi cuentin El espejo del alma, pero me pudo más el lejano y difuso recuerdo. No cabe duda de que junto con "El manisero" fueron de los vinilos más escuchados durante mucho tiempo.
Me encanta Machín. Espero que familiares y amigos, continúen cantando sus canciones al pie de su tumba y tomando ron en su honor.

viernes, 27 de mayo de 2011

El espejo del alma.

Dicen que la cara es el espejo del alma. Yo lo niego. Bueno, no seré tan rotundo; quizá estaría mejor que hubiera dicho… yo soy incapaz de ver el alma en la cara de Nadíe.
Y es que Nadíe era tan hermosa, sus ojos tan arrobadores, sus maneras tan suaves, que parecía imposible que aquellas facciones escondieran un alma tan perversa.
Nos hicimos novios por casualidad; ¿bailas?- Si. Me llamo Jorge. Yo Nadíe. ¿Nadie?- No, Nadíe. ¡Ah! ¿Te quedas otra pieza? - Bueno. Y al final, con las palmeras, nos arrimamos. Muy juntitos, mejilla con mejilla. Había nacido algo.
Pocas palabras, manos unidas, algo parecido al escalofrío recorriendo mi espalda, y en el portal de su casa, el primer beso. ¡Oh gozo inconmensurable!

Quedamos para el siguiente y el siguiente y el siguiente del siguiente. Yo estaba hasta las cachas, enamorado, se entiende. Hasta que un día, en que me esperaba en cierto lugar céntrico en el que unos obreros trataban de abrir una zanja, oí como la decían cosas impropias; ¡oye nena, yo me meto a torero si con esos dos pitones lidiamos en el ruedo de tu cama! Animados por la superioridad, cuatro contra una, se sentían valientes y descarados; ¡y yo como el otro, quisiera ser tu tampón para estar todo el día dentro de ti! Y ella ni se inmutaba, ni se marchaba. Me encaré con ellos y casi llego a las manos; ¡Tu mejor lidias al cabestro de tu padre, so mierda! ¡Y tú, que tanto aceite pierdes, te metes el tampón en el culo, so maricón!

Lo recuerdo bien. Fuimos a celebrar la noche vieja a una sala de fiestas. A una mesa estaban dos matrimonios. Uno de los hombres, gordo y calvo, con traje de buen corte no hacía más que, a escondidas de su mujer, guiñarle el ojo a mi novia. Cansado ya me levanté y me fui hasta ellos; ¡oye, gordo seboso, pudiera ser que el guiño que continuamente le haces a mi novia fuera un tic, pero la lengüita se la metes en el coño a tu...
El gordo quiso protestar; ¿Sabe quién soy yo? Pero su mujer comprendió que quien antepone su estatus social a cualquier otra disculpa, es culpable. Lo agarró por el cuello de la chaqueta y tratando de izarle le dijo; ¡Hala, para casa, que me tienes que explicar un par de cosas!

También nosotros nos marchamos, revuelta la bilis de mi cuerpo, agriado el estomago y con una pena infinita. Pero aquella noche ella supo resarcirme. Hacerme olvidar los fantasmas que por mi cabeza rondaban. ¡Quiero ser tuya! Pero yo lo fui de ella. Solamente al otro día me di cuenta. Iluso de mí. Pensé que su flor sería mía, más pude comprobar que de ella ya había libado algún zángano.

No me molestaba. Bueno, sí, me molestaba, pero podía soportarlo. Lo que no soportaba eran los engaños, las medias verdades, la duda siempre omnipotente.

Deberíamos irnos a un lugar lejos, donde solamente estuviéramos nosotros dos, sin familia, sin ataduras. Yo hice lo posible porque aquello que deseaba, se materializara.

Mis compañeros de trabajo quisieron darme una despedida. De esas de buena cena, bastante vino, camaradería, chistes picantes y final de traca. Acabamos en un Top-lees para tomar unas copas. Pero yo no dí cuatro pasos más allá de la puerta. Mi rostro se tornó lívido, las piernas me flaquearon y de no ser por alguien, casi me vengo al suelo. Me sacaron a la calle. La cena sin duda. El aire fresco me vendría bien. ¡Que poco sabían ellos! Aquella conejita de altos tacones, medias con costura, faldita corta, muy corta, y busto al aire, era Nadíe. ¡Y ella que me decía; los pechos no, que serán los cántaros de miel donde se alimentarán nuestros hijos!

Me miré al espejo. Verdaderamente mi cara tampoco reflejaba mi alma. Esa alma, celosa, egoísta, que prejuzgaba, que veía maldad en lo que bien pudiera ser solamente un trabajo.

martes, 24 de mayo de 2011

Bardaje.

Este vocablo creo que era desconocido para mí. Lógicamente, el desconocimiento me llevó a buscar el significado - aunque el texto leído ya me indicaba por donde iban los tiros- y encontré esa reticencia que me parece intuir en la RAE, tratándose de sexo. Veamos:

Bardaje;

(Del pelvi *bardag, cautivo, y este del ár. bardaǧ).
1. m. Sodomita paciente.

Pero supongamos que yo no sé lo que es un sodomita. Lo busco;

Sodomita.

(Del lat. bíblico Sodomīta, este del gr. Σοδομῖτις, y este del hebr. sĕdōm, Sodoma).
1. adj. Natural de Sodoma.
2. adj. Perteneciente o relativo a esta antigua ciudad de Palestina.
3. adj. Que comete sodomía.

Seguimos dándole vueltas al asunto; no sé lo que es sodomía. Lo busco;

Sodomía.
(De Sodoma, antigua ciudad de Palestina, donde se practicaba todo género de actos deshonestos).
1. f. Práctica del coito anal.

Por fin hemos llegado. Y digo yo; ¿no se podía haber ahorrado algún paso, siendo más explicito en el primero?
Otro si; ¿y no les parecerá mal a los homosexuales en general, que se les tilde de deshonestos?

He mirado los significados del DRAE para una palabra, por favor, buscad AJO y ved si no tengo razón.

La flor del... Limonero.


El limonero es un árbol frutal perenne que puede llegar a medir unos seis metros de altura.
Existe una variedad bastante amplia de limoneros. El riego deberá ser abundante y regular, como de costumbre, aquí no hace falta.

La poda se llevará a cabo cada primavera, eliminando ramas muertas, débiles o enfermas. Proporcionándole los cuidados mínimos, un limonero puede llegar a vivir hasta 70 años.

Remedios caseros.
El que más y el que menos ha recurrido al limón como remedio casero contra:
Los trastornos digestivos, es aconsejable tomar una taza de té de hojas del limonero después del almuerzo y la cena.
Si tiene anginas; inflamadas, enrojecidas y con fiebre alta, haciendo gárgaras con el jugo varias veces al día.
Si se tiene gripe, se recomienda hervir 20 gramos de corteza de limón en 1/2 litro de agua con una cucharada de miel. Se toma una taza al acostarse. También el jugo puro de dos limones con la miel.
Si se tienen úlceras, erupciones de la piel, o llagas, se puede aplicar jugo de limón sobre las partes afectadas, aunque a mi me gusta más la celedonia o cirigüeña para heridas, verrugas y llagas.
Nos hace falta un botánico para que nos diga en que se diferencia esta flor de la del naranjo. A ambas se las nombra como azahar, palabra que proviene del árabe para denominar a una flor pequeña y blanca. Pero alguna diferencia ha de haber para que una de limones y otra naranjas. Yo lo desconozco.


sábado, 21 de mayo de 2011

Tramposas/os.

A menudo se habla de Marujas y no tanto de los Marujos. A mí, que me gusta hablar, pero más escuchar, como se suele decir no me cayó en bajo la siguiente conversación de Marujos;

Resulta que con esto de la llegada del verano, la mujer se puso a dieta. Pero como no quería cocinar, por aquello de los olores que abren el apetito, puso también a dieta al marido, que ni falta le hacía. Cansado de comer hojas de lechuga a troche y moche, él se pasaba por el Alimerkado y compraba complejos vitamínicos a base de latas de mejillones, anchoas, queso de oveja bien curado, almendras y avellanas tostadas, sin olvidar el chocolate. Lo guardaba en el maletero del coche, lugar discretísimo, y se lo comía mientras pescaba.

Otra, que hacía régimen más de boquilla, que de otra cosa, picaba entre horas; un buchito de jamón cocido -sin sal que no engorda- un poco de queso de Burgos -que tampoco, y un cafetín por la mañana y otro de tarde para matar la gusa. Lo que no decía era que los cafés iban acompañados de media docena de Campurrianas. Luego se asombraba de que su marido había bajado cinco kilos y ella solo medio. Sin duda era por el metabolismo.

Menos tramposa era aquella otra metódica y que cumplía al cien por cien. Al marido no lo sacrificaba, pero le embutía el doble de lo normal; en vez de una chuleta, dos y con patatas y pimientos fritos, buenas fabadas que tanto le gustaban y plato a repetir; "total voy tiralo". La trampa estaba, en que si la diferencia entre ambos al principio, era de diez kilos, al final eran diez y seis; cuatro que subía él y dos que bajaba ella. ¡Inocente!

Y digo yo, a esas modelos de las dietas, ¿les hace falta perder peso?.

viernes, 20 de mayo de 2011

Jícara.

Del nahua xicalli, vaso hecho de la corteza del fruto de la güira).
1. f. Vasija pequeña, generalmente de loza, que suele emplearse para tomar chocolate.
2. f. Am. Vasija pequeña de madera, ordinariamente hecha de la corteza del fruto de la güira, y usada como la de loza del mismo nombre en España.
3. f. Am. Cen. y Méx. Fruto del jícaro.
4. f. El Salv. y Nic. Cabeza de una persona.

Supongo que alguien recuerda aquellos palos del tendido eléctrico que ya casi no se ven. Los hilos se sujetaban por medio de Jícaras de loza o cristal. No sé si en realidad se llamaban así, pero por este nombre las conocía yo, y desde luego, no servían para tomar chocolate.

Un día de estos veremos con detalle el árbol de la calabaza, jícaro, morro o güira, nombres todos de la Crescentia alata.

jueves, 19 de mayo de 2011

Olga Guillot.



He querido traer hoy a quien se llamó "la reina del bolero" y que falleció ahora va a hacer un año. Esta cubana, de voz inconfundible, fue ganadora de numerosos premios, discos de oro, platino y diamante, actuó con las grandes figuras y durante más de setena años dio recitales, actuando en cine y televisión…

Aunque esta canción, no es una de mis preferidas, la traigo porque me ha gustado lo que no sé si es una colaboración, o un arreglo de la persona que hizo el video. Quiero hacer notar que Olga, había rechazado una grabación con Los Sabandeños por que en la misma iba a participar el también cubano Silvio Rodríguez, con el cual estaba en desacuerdo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

La flor de la... Feijoa.



Perdón por la tardanza, dije mañana y no cumplí. La culpa es de la pesca.

Este arbolillo lo compramos para que, con sus raíces diera consistencia al terreno y disimulara un talud. A ninguno de casa nos gusta el fruto, e irremediablemente se pierde. Es jugoso, algo dulce y lo cierto es que ya no recuerdo su sabor.

Nombre común: Feijoa, o guayabo del Brasil. También se la conoce por Sellowiana. Feijoa, en honor de Silva Feijoa, botánico brasileño del siglo XIX y Sellowiana, en memoria de Friedrich Sellow (1789-1831), naturalista y viajero alemán que recolectó plantas en Brasil y Uruguay.

Es un árbol de hasta 6 m de alto - yo las tengo como arbusto- corteza de color grisáceo y áspera. Las hojas son coriáceas, opuestas, enteras, pecioladas, elípticas, de 4-6 cm de longitud, de color verde oscuro en el haz y blanco en el envés.

Las flores de unos 3,5 cm de diámetro, solitarias o en grupos de 2-4 en las ramillas terminales. Cáliz con 4 sépalos blancos y corola con 4 pétalos céreos, curvados, de color blanco en el exterior y rosados por el interior. Estambres numerosos de color rojo muy salientes

Se cultiva por su fruto comestible, de aroma fragante, ideal para jaleas y mermeladas.

domingo, 15 de mayo de 2011

La flor de la... ???






Medio eruro de premio para el/la que me diga a que fruta pertenece esta flor. La solución, mañana.
Puedo decir a modo de orientación, que es un fruto un tanto rarillo, no suele verse en los super, pero yo tengo dos plantas.

Vilorto/a.


Ya que el otro día, comentando la palabra vilordo, no se habló de otra cosa que de los vilortos, veremos hoy vilorto y vilorta.

Vilorto.
(Del lat. bis, dos veces, y rotŭlus, cilindro).
1. m. Especie de clemátide que difiere de la común en tener las hojas más anchas y las flores inodoras.
2. m. Vara de madera flexible que sirve para hacer aros y vencejos.
3. m. Palo grueso que termina por una de sus puntas en forma de aro, y, encordelado a modo de raqueta, se usa para jugar a la vilorta.

Vilorta.
(Del lat. bis, dos veces, y rotŭla, rueda).
1. f. Vara de madera flexible que sirve para hacer aros y vencejos.
2. f. Cada una de las abrazaderas de hierro, dos por lo común, que sujetan al timón la cama del arado.
3. f. arandela (para evitar el roce entre dos piezas).
4. f. Juego que consiste en lanzar por el aire, con ayuda del vilorto, una bola de madera que ha de pasar a través de la fila de pinas o estacas colocada entre los dos bandos de jugadores.
5. f. Especie de clemátide de anchas hojas.

Como se puede apreciar, aunque poco, en algo difieren las descripciones del DRAE. Me ha llamado la atención eso de hacer vencejos. Yo siempre he llamado vencejos a esos pájaros tan comunes en Castilla, de los que dicen casi nunca se posan por tener las patas muy cortas, duermen en el cielo y allí hacen el amor. Hay quien los confunde con las golondrinas.

Otra cosa que me llamó la atención, es el juego de la vilorta, al que no recuerdo haber visto jugar en la vida. Supongo que será muy minoritario en España.

jueves, 12 de mayo de 2011

Catalepsia.

(Del lat. catalepsis, y este del gr. κατάληψις, acción de coger, sorprender).

1. f. Med. Accidente nervioso repentino, de índole histérica, que suspende las sensaciones e inmoviliza el cuerpo en cualquier postura en que se le coloque.

En realidad aún no sé como etiquetar esta palabra, si como fuera de uso, o como un cuentin más; de ambos hay algo y veréis el motivo.
Desde que era niño, oí a mi padre la siguiente recomendación: "Cuando alguien diga que estoy muerto, aseguraos bien, no vaya a ocurrir que me entierren vivo". Y es que estando en Coruña, ya lo daban por muerto a resultas de una infección. Lo llevaron a la sala de donde solamente se salía para la fosa, donde permaneció varios días. Comentaba que allí vio la famosa luz y que gracias a una enfermera que se percató de que aún vivía, no lo enterraron. Estaba entonces haciendo la mili y llegó a los 92.
Alguien le dijo que como consecuencia de la enfermedad, había sufrido un estado cataléptico y que anduviera con ojo.

La segunda parte de esta pequeña historieta, tiene lugar en el rastro. En ese rastro de Madrid que comienza a los pies de Cascorro y en los años cincuenta llegaba hasta Lavapiés. Si alguno recuerda aquella secuencia de la película de Isbert, Ozores y compañía en este mismo lugar, entenderá de forma más clara lo que yo trato de explicar.
Un hombre abre una mesa de tijera, patas de madera y base de tela caki. Sobre ella coloca una maleta de aquellas de cartón, asa metálica, color marrón claro con unas estrechas bandas a los lados; rojas y marrón oscuro. La abre. En su interior pueden apreciarse cajas de bombillas "Osram". La gente se va arremolinando y defraudados por lo que creen es un vendedor de cosa tan simple, empiezan a dar media vuelta. Entonces y a voz en cuello grita que no se vayan, que él no vende aquello. Los mirones se detienen, él aprovecha para colocarse un micrófono conectado a una batería y altavoz. Pero algo no marcha bien, aunque no se da cuenta y comienza su discurso;

- Ñoras, ñores, yo .oy una ..pecie de mago de lo. que no han vi.to ..tedes po. aquí. Van a pode. apreciar el es.ómago ma. fu.ete que jamás han vi.to. Voy a procede. a la inge.ta de e.tas bon.illa. sin truco del almen..uco…

Y mientras hablaba, abrió una de las cajas, sacó la bombilla, la envolvió en un pañuelo y con un golpe la hizo añicos. Cogiendo un pedacito lo mete en la boca, lo mastica y lo traga, luego otro y otro.

Aplausos, pasada de gorra y el más difícil todavía…

- Seño.as y s..ores, van a pod.. ap.ecia. algo aun má. difícil…

Entonces, uno de los espectadores, situado en la parte posterior del corro, grita…

- "Cambia el micro, que tie catalesis"

Las dos anécdotas son ciertas, el tragaldabas comió bombillas a bocados y de postre unos clavos, pero no fue capaz de reparar el aparato con "catalesis".

El ladrón de sueños.

¡Ah que vida tan maravillosa! Aquí sentado sobre las rocas, con los pies en el agua, acariciados por el suave oleaje y alguna que otra aventurera quisquilla. La arena de la playa, aquel cuerpo tan bien torneado que hasta mi se va acercando. Traje de baño negro de una pieza, cabellos al viento. Ahora levanta el brazo y me saluda con la mano, ya está aquí. Sonrisa deslumbrante que deja ver su dentadura como pulpa de coco, ojos castaños que embrujan, labios gordezuelos que se acercan a los míos, busto firme que roza mi pecho… ¡Y entonces vino el maldito! Vi su cara de calabaza de Halloween, con su boca desdentada y su enclenque cuerpo de "Patano". Huyó mirando hacia atrás, hacia la ventana de mi habitación con esa risita maliciosa de los que hurtan ilusiones.

Esta vez te llevas mi sueño, ¡pero será la última! Mañana recomenzaré mi inacabada ventura desde el principio; los veleros al fondo, las voces de los niños a lo lejos, y tú, insinuante, con tu rostro como si el de Catherine Zeta fuera. Unos besos, quizá el amor allá en el agua… quien sabe. Pero lo que si es seguro, es que este sueño no me lo robarás, porque mañana se hará realidad.

domingo, 8 de mayo de 2011

Gracita Morales.




Hace unos días vimos un video de Tino Casal, y mira por donde, hoy viene de nuevo. Ese jovenzuelo -tenía diez y siete años- que toca el piano al comenzar la secuencia, es el gran Tino, acompañado o acompañando a los Archiduques, conjunto del que formó parte.

Pero el video está dedicado a la madrileña Gracita Morales, que en el año 65, rodó Operación Cabaretera. No recuerdo la película, pero creo que es una cinta en la que como en Atraco a las tres, no hace de chacha. ¡Milagro!

Pasos de peatones.

Llevo dándole vueltas a este asunto bastante tiempo, pero no me decidía a meterle mano quizá porque más de uno posiblemente me tilde de troglodita. No soy arquitecto, ni urbanista, pero observo y saco mis conclusiones que en la mayoría de los casos pueden ser erróneas.

Soy conductor con carnet desde hace cuarenta años - posiblemente más, es igual- y peatón - sin carnet- desde hace sesenta y cinco. Por tanto puedo estimar este asunto desde ambos lados de la calzada.

Entiendo, que los pasos de peatones, en un porcentaje alto, son demasiados y están mal ubicados. Las explicaciones tras las reformas propuestas y que son:

1º- Supresión de muchos de ellos. Posiblemente donde son necesarios de verdad, no los hay.

2º- Retirar al menos 10 metros todos los pasos de las curvas y en los cruces.

3º- Prohibición de aparcar a ambos lados del paso, distancia mínima 5 metros.

4º- Eliminación o traslado de los pasos próximos a las paradas del transporte urbano.

5º- Vallado de curvas en cruces y zonas de mucho tránsito peatonal.

6º- Permiso obligatorio de peatón. O concienciación ciudadana con cursillo obligatorio.


Motivos:

Punto 1º. No es de recibo, que en una calle de 500 m haya casi cuarenta pasos de peatón, regulados unos por semáforos y otros no. Así y todo no se respetan. Con ello se aumenta el consumo de carburante y el riesgo, la circulación se hace más lenta y producen atascos. Tampoco es tan trabajoso caminar algo y si tanto tránsito hay, que la calle se haga peatonal.

Punto2º. Con ello se consigue dar más tiempo de reacción al conductor que gira a la derecha.


A mi me parece una temeridad este diseño. Tanto si hay semáforo como si no, los giros a la derecha pueden ocasionar atropellos. A una velocidad de 30Km/h, no se tardan tres segundos en recorrer el espacio hasta el paso de peatones.


Peatón cruzando en paso de cebra, en una curva y mirando al lado contrario de donde viene el tráfico.

Punto3º. Se evita que el peatón salga al paso sin regulación por semáforo, sin ser visto.


Hasta lo que parece un coche policial infringe las normas.

Punto 4º. Es notorio que los pasajeros suelen descender y cruzar tanto por delante como por detrás del autobús, imposible de ver hasta que estás encima.



Punto5º. El peatón es la pieza de caza más vulnerable; no tiene olfato, cruza por donde le da la gana, no suele mirar amparado en su derecho y sufre en su cuerpo el más leve roce.






Punto 6º. El conductor lleva en sus manos una máquina y los imprevistos se pueden presentar en décimas de segundo. El que más pierde debía tener esto en cuenta por su propia seguridad.
Si yo conductor, estoy obligado a parar en un semáforo en rojo, ¿porqué yo peatón, no lo hago?
Si yo conductor, estoy obligado a cumplir unas normas, ¿porqué yo peatón no?.

No soy técnico en la materia, soy usuario de la calzada y de las aceras, y creo que aunque costosas, estas medidas podían salvar vidas que es lo importante.

Vilordo, da.


(Del lat. bis, dos veces, y lurĭdus, pálido, lívido).
1. adj. Perezoso, tardo.

Durante un buen rato le dí vueltas a esta palabra. Me parecía recordar que cuando mi padre era crío, fumaban vilordos. Pero al escribirla me dí cuenta que no eran vilordos, posiblemente fueran vilortos, una especie de paja o caña, que al parecer les hacía llorar por la picazón, aunque ahora dudo sino serían milortos. Pero esta palabra, "milortos" no existe según el DRAE.

En fin, vilordo es como tantas otras palabras, un vocablo que no se escucha mucho. Por lo menos, ignorante yo donde los haya, no recuerdo haberla oído, leído, o escrito.

Supongo que esta simpática imagen representa sobradamente al vilordo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Para rubo.

viernes, 6 de mayo de 2011

Lilian de Celis.




Es posible que a mi madre le gustara porque era asturiana, lo dudo. Yo creo que el regionalismo no tenía nada que ver; le encantaba su voz. Hubo unos años, tendría yo ocho o nueve, que en aquellos aparatos de radio, necesitados de una antena kilométrica y que solían estar en la cocina, no dejaban de sonar sus canciones. ¡Que tiempos aquellos! Los menos pudientes se reunían con los que tenían un aparato, casi siempre comprado a plazos, como luego sucedería con la televisión, otros se fabricaban aquellas radios de galena donde se escuchaba "el parte", y las mujeres repetían por la ventana a voz en cuello aquellas canciones cuando tendían la ropa. No dudéis que eran "aquellos tiempos del cuplé".

Si la traigo hoy, es por si alguien quiere comparar con Sara Montiel con la que mantuvo gran competencia.

La flor del... Rosal.



Con caracol, con araña, con gotas, casi mustia... siempre rosas. Sencillas, sin pretensiones, pero dando color y perfume.

lunes, 2 de mayo de 2011

El herrero que no tenía cuchillo de palo.


Hefestos, Efestio o Vulcano nació en la volcánica isla de Lemnos. Personificó en un principio el fuego celeste y el dios de los rayos. El fuego permitió a los hombres el trabajo de los metales haciendo progresar la civilización, razón por la que aparece como el forjador divino, el dios artesano que creó obras admirables y enseñó a los hombres las artes mecánicas.

Hefestos, concebido por Hera según Exíodo sin intervención de hombre o dios alguno, fue representado como un robusto obrero forjador; con barba y cuello poderoso, pecho peludo, chaqueta corta y sin mangas que dejaba al desnudo su hombro derecho, y portando en sus manos el martillo y las tenazas. Hizo su aprendizaje como herrero en la isla de Naxos bajo la supervisión del enano Kedalión que le inició en el arte, y ayudado en sus trabajos por los Silenos y los Sátiros.

Contrariamente a los demás inmortales, era contrecho, patizambo y de andar poco seguro, despertando la risa de los otros dioses. Tenía también mala salud, probablemente, como cuenta Homero, porque su madre Hera, disgustada por la fealdad de su hijo, lo lanzó desde lo alto del Olimpo al mar. Nueve años permaneció oculto en una profunda gruta forjando ingenios mientras preparaba su venganza.

Cierto día Hera recibió como regalo de su hijo un trono de oro bellamente cincelado en el cual se sentó llena de alegría. Pero, cuando se quiso levantar, observó con sorpresa que estaba retenida en él por invisibles lazos. Ni los dioses fueron capaces de liberarla y solamente Dionisios, embriagándolo, consiguió conducirlo al Olimpo a lomos de un asno donde sellaron la paz.

En una disputa entre Zeus y Hera, intervino Hefestos a favor de esta última, y el enojado Zeus, lo cogió por un pie y lo precipitó a los espacios. Nuevamente a volar y esta vez durante todo un día dando vueltas y más vueltas hasta que a la puesta del sol cayó en Lemnos. Zeus tenía malas pulgas, ya que está admitido en forma general y contradiciendo la Teogonía, Hefestos era hijo de Zeus.

A pesar de estas desventuras, poseía un espíritu sutil y lleno de inventiva, y suyo era el arte de trabajar los metales. Construyó los palacios de los dioses en el Olimpo y su propia morada a base de cobre incorruptible, y se le podía ver en su taller rodeado de hornos en llamas, bañado en sudor y martilleando sobre un enorme yunque el ardiente metal.

En las profundidades del monte Mosiklos había establecido sus forjas y de aquí le robó Prometeo el fuego divino que entregaría a los hombres. Cambió el emplazamiento de sus fraguas instalándose en monte Etna y era tanta su actividad, que los navegantes podían ver los penachos de humo cuando se acercaban a las costas sicilianas. De aquí salieron trabajos delicados como el trono de oro, el cetro y los rayos de Zeus y Júpiter; las flechas de Apolo y Artemisa; la coraza de Hércules; la guadaña de Deméter y el carro de Helios; la diadema de Ariadna y el cetro de Agamenón; los toros de cobre de cuyas narices brotaban llamas; los perros de oro y plata del palacio de Alcinoo; el arpa de Perseo y creó a Pandora, la primera mujer a la que moldeó con agua y barro dotándola de vida y voz humana convirtiéndola en virgen de deslumbrante belleza.

Champollion, Jean-François.


Nacido en 1790 y fallecido en 1832.Apodado "el egipcio" por su tez morena. Aprendió a leer solo y a los diez y seis años domina el latín griego y media docena de lenguas orientales, árabe, sirio, caldeo, copto, chino, y parsi. Descifró los jeroglíficos de la piedra trilingüe de Rosetta.

Sara montiel.




Desde que nace el dia
hasta que muere el sol
resuena en mis oidos
el eco de tu voz.

El monte y los rios
el aire y el rumor
me trae las palabras
que me dijiste amor.

Y aunque lejos de ti
yo no te olvido no
tu imagen adorada
llevo en mi corazón.

Por el anochecer
el velo del adios
flota en ese pañuelo
que tiembla por los dos.

Era una romeria
sonaba el tamboril
y al son de aquel zorcico
me enamore de ti.

Vivimos del recuerdo
que nos supo decir
en su alegre zorcico
la voz del tamboril.

Y aunque lejos de mi
yo no te olvido no
tu imagen adorada
llevo en mi corazón.

Por el anochecer
el velo del adios
flota en ese pañuelo
que tiembla por los dos.

Mayte del alma mia
yo no te olvido no
tu imagen adorada
llevo en mi corazón.

domingo, 1 de mayo de 2011

La flor de la... Capuchina.


Otros nombres: Mastuerzo o mastranzo de indias, pelón, pelonchili, flor de amor, flor de la sangre, berro de México, llagas de Cristo, marañuela, espuela de galán, llagas de Cristo o de San Francisco

Planta trepadora y rastrera, muy invasiva pos semilla, con flores simples y dobles entre abril y octubre. Los colores varían entre amarillo, naranja, rosa, salmón, rojo y escarlata, y las flores suelen ser moteados o flameadas.

La capuchina combate el escorbuto y la tos. Machacada y en forma de emplasto previene contra la caída del cabello y favorece su nacimiento. Produce un antibiótico para las infecciones de las vías urinarias. En ensalada estimula el apetito, facilita la digestión, y facilita el sueño. A la capuchina se le atribuyen virtudes estimulantes del apetito sexual y de ahí su nombre de flor de amor.
Ojo al ataque de los pulgones.

La Mora, Píramo y Tisbe.

Píramo y Tisbe de C. Gautherot

Se dice que el fruto de la morera es de color negro purpúreo, debido a que se tiño con la sangre de Píramo y Tisbe.

Tisbe era la más hermosa y amable de las doncellas de Babilonia. Estaba enamorada de Píramo, agraciado joven que la correspondía. Mas, sus padres se oponían a este amor, lo que acrecentaba la pasión de los jóvenes amantes.

No pudiendo contraer matrimonio, decidieron fugarse de la ciudad al amparo de la noche. Los enamorados se dieron cita junto al mausoleo de Nino, al pie de una morera. Tisbe, cubierta con un velo, consiguió fugarse la primera y se sentó al pie del árbol en espera de su amado.

Al mismo tiempo, y a fin de apaciguar su sed en una fuente cercana, una leona se dirigió hacia allí. Llevaba sus fauces ensangrentadas de unos bueyes que a los que acababa de dar muerte. A la luz de la luna advirtió Tisbe la presencia de la leona, y huyó a refugiarse en una cueva próxima, sin darse cuenta que había perdido el velo. El animal se alejó camino de la selva, encontrando el velo de Tisbe que destrozó con sus dientes aún ensangrentados.

Momentos después llega Píramo al mausoleo y ve las huellas de la leona, temiendo lo peor busca a Tisbe y solo encuentra el velo ensangrentado. Fuera de sí, se llegó al árbol donde quedaran citados, y bañando el velo con sus amargas lágrimas, se dio muerte con su espada.

En aquel momento salía Tisbe de su escondrijo, y acercándose al árbol, encontró al pie el cadáver de su enamorado. Al percatarse de la horrible desgracia se mesó los cabellos horrorizada exclamando;

"Has muerto amado mío, porque no podías sobrevivirme; yo te acompañaré en la muerte y jamás te abandonaré; nuestros padres no podrán negarse a unir nuestros cuerpos en un mismo sepulcro." Y tras estas palabras, apoyó contra su seno la punta de la espada y dejándose caer, hallo muerte rápida.

Metamorfosis” de Ovidio (Libro cuarto, versos 55-166).