sábado, 30 de julio de 2011

Virgo Potens.

El portal era espacioso, tanto, que uno de los vecinos aparcaba allí la vespa sin que nadie dijera ni pío. A mí, que por aquella época tendría diez y ocho, me gustaba la moto, y no dejaba de admirarla esperando algún día poseer tan preciado bien. Cierto día, en ese hueco que hay entre el motor y el faldón delantero, allí sobre el freno de pié, encontré dos libros de texto. Abrí con curiosidad las tapas, por ver a quien pertenecían; Isabel Fernández Campos se llamaba la dueña del de Inglés y Fernando Arrojo Cienfuegos el de francés. Otra cosa más encontré, pero aquello no me lo pude llevar.

Haciendo mil conjeturas, llegué a una conclusión que quise corroborar tratando de conocer a la pareja. La chica era muy guapa y con el frescor que se tiene a los quince años. De inmediato me sentí atraído, lo que me llevó a seguir sus pasos durante un tiempo, para tratar de conocerla sin darme a conocer. El tal Fernando era un imberbe crío dos años menor que ella.

Aquél día me presenté;

- Hola soy Antonio y tengo algo tuyo.

- De nada te conozco, así que me extraña- dijo poniéndose en prevengan.

- ¿Acaso no te llamas Isabel? ¿Aprobarás este curso la asignatura de inglés? Deja, yo te respondo; si a la primera y no a la segunda; te falta el libro para estudiar y hacer los ejercicios.

- ¡Que tonta! es verdad que lo perdí. ¿Me lo devolverás?

- Con una condición. Quiero salir contigo.

- ¡Oye, ya tengo quién me acompañe!

- No, sé que habéis roto.

- Mucho sabes tú.

- Si. Sé que perdiste otra cosa.

-¿El que?

- Tu virginidad.

- ¡Estúpido grosero!

- No te sulfures, niña, que a nadie se lo he dicho. Es nuestro secreto.

- ¡Eso es mentira, no nos pudiste ver!

- ¿Cómo has dicho? Es cierto que no os pude ver, pero te diré lo que pasó. Era al anochecer, el portal a oscuras, vives un par de calles más arriba. Entrasteis. Unos besos apoyada tu con la culera en la moto, ropa que se sube, ropa que se baja y piernas abiertas. Sus manos quizá acarician tus senos y unas gotas de sangre que se derraman. Secas sobre el verde oliva de la moto y alguna más en el suelo las encuentro yo. Posiblemente te arrepintieras en ese momento; el temor a quedar embarazada, no pensaste que él iba a llegar tan lejos, o tal vez una sombra vista a través del cristal os interrumpió. Pero creo que así ocurrió.

Del blanco mortecino al rojo granate su cara, ira en sus ojos y dientes a punto de rechinar.

- ¿Y con ese cuento, me quieres hacer chantaje?

- Solamente quiero la oportunidad para que me conozcas. Me gustas… y quiero gustarte. Soy algo introvertido y no veía otra forma de acercarme a ti.

- Ya. Lo que tú quieres es lo que dices él consiguió. Pero te equivocas, aún soy virgen y así llegaré al matrimonio. Es cierto que me besó, pero el cretino casi me rompe la nariz de un cabezazo. Y si de veras quieres comprobar, que lo que digo es cierto, has de esperar cinco años… para cuando, si llegas a conquistarme, estemos casados.

miércoles, 27 de julio de 2011

La flor de la... Aucuba.



Tanto tiempo en mi casa, y ni me había dado cuenta de que tiene flor.

Aucuba Japónica, nombre que ya indica su procedencia. También lo llaman laurel manchado.

 Es un arbusto de hoja perenne, simples, opuestas, elíptico-oblongas salpicadas de amarillo en sus múltiples formas variegadas y que puede llegar a los 3 metros.

Las flores son pequeñas, de color púrpura en inflorescencia, y que por aquí suelen salir a comienzos de la primavera.

Esta está plantada a pleno sol y requiere riego una vez por semana en verano.
Puede atacarla la cochinilla y necesita de terreno fertil.

Morir de amor.



Duo interpretado por dos senior; Aznavour nació en el 24 y Nana en el 34. Esta colaboración es del 2009 y ya habían trabajado juntos en otras ocasiones.

Les parois de ma vie sont lisses
Las paredes de mi vida son lisas

Je m'y accroche mais je glisse
Me agarro a ellas pero resbalo

Lentement vers ma destinée
Lentamente hacia mi destino

Mourir d'aimer
Morir de amor

Tandis que le mond e nous juge
Mientras el mundo nos juzga

Je ne vois pour nous qu'un refuge
No veo para nosotros más que un refugio

Toute issue m'étant condamnée
Estándome cerrada toda salida

Mourir d'aimer
Morir de amor

Mourir d'aimer
Morir de amor

De plein gré s'enfoncer dans la nuit
De buen grado hundirse en la noche

Payer l'amour au prix de sa vie
Pagar el amor al precio de la propia vida

Pécher contre le corps mais non contre l'esprit
Pecar contra el cuerpo pero no contra el espíritu

Laissons le monde à ses problèmes
Dejemos el mundo con sus problemas

Les gens haineux face à eux-mêmes
La gente rencorosa frente a sí misma

Avec leurs petites idées
Con sus pequeñas ideas

Mourir d'aimer
Morir de amor

Puisque notre amour ne peut vivre
Puesto que nuestro amor no puede vivir

Mieux vaut en refermer le livre
Más vale cerrar el libro

Et plutôt que de le brûler
Y antes que quemarlo

Mourir d'aimer
Morir de amor

Partir en redressant la tête
Partir irguiendo la cabeza

Sortir vainqueur d'une défaite
Salir vencedor de una derrota

Renverser toutes les données
Dar la vuelta a todos los datos

Mourir d'aimer
Morir de amor

Mourir d'aimer
Morir de amor

Comme on le peut de n'importe quoi
Como puede morirse de cualquier cosa

Abandonner tout derrière soi
Abandonarlo todo tras de sí

Pour n'emporter que ce qui fut nous, qui fut toi
Para llevarse lo que fue nosotros, lo que fue tú

Tu es le printemps, moi l'automne
Tú eres la primavera, yo el otoño

Ton cœur se prend, le mien se donne
Tu corazón se toma, el mío se da

Et ma route est déjà tracée
Y mi ruta está trazada

Mourir d'aimer
Morir de amor

Mourir d'aimer
Morir de amor

Mourir d'aimer
Morir de amor.

martes, 26 de julio de 2011

El tío Paco, o el ojo del raposo.


Era el tío Paco uno de aquellos supervivientes de la División Azul. Soldado no por nacionalpatriotismo o por ideología. Tampoco por su espíritu guerrero, aunque siempre fuera un combatiente. Pero como dijo un torero de renombre "más cornás da el hambre", y para mitigarla, se alistó.

Su máxima desde entonces fue la imitación del zorro, si es que el zorro en verdad la practicaba; dormir con un ojo abierto, observar a los demás a una cierta distancia y pasar olímpicamente de todo aquello que no fuera de su agrado.

En varias ocasiones, la observancia de la regla le libró de una muerte cierta. En otras, le liberó de responsabilidades que por su buen hacer, merecieron medallas y distinciones. Pudo haber llegado lejos en el ejército, pero jamás admitió condecoración alguna y menos aún, los galones. La responsabilidad que no quiso al rechazar el mando, la tuvo para con sus compañeros, personas que al igual que él, estaban allí sin fe, pero con sentido del honor y sobre todo, tratando de salvar el pellejo.

Pero eso había sido hace muchos años. Ahora rayanos los sesenta, se encontraba en una posición cómoda, sin agobios y sin familia. Por este motivo, decidió gastarse algo de dinero en aquello que durante muchos años había sido su ilusión; un automóvil Mercedes clase E 300 d.

Como quiera que en su ciudad no lo consiguiera con la premura que exigía la decisión tanto tiempo aplazada, se fue hasta Alemania. El hermano de un compañero de trabajo lo esperaba, y aunque pocas veces necesitó de alguien, aceptó por no desairar. Otro cantar fue cuando el recién conocido le presentó a su esposa alemana; "este es el primo al que vamos a desplumar" -dijo en alemán el hombre. El tío Paco, que hablaba alemán y ruso a la perfección, calló y cerrando uno de los ojos suavemente, al igual que el raposo, pensó; "estas tu bueno, te va a salir el tiro por la culata".

Entraron en un concesionario de la marca y tras las presentaciones, el "amigo", le dijo al vendedor - posiblemente conocido de otras veces- ya de entrada…

- Este paisano mío quiere un coche nuevo, pero vamos a ver si le metemos uno de segunda o tercera mano que esté bien. Mi comisión como intermediario es del diez por ciento, así que manda a alguien que coloque un precio razonable a alguno que tengas por ahí.

Y el tío Paco callado, con cara de lelo, con sus ojos semicerrados la cabeza un poco ladeada. Le enseñaron tres o cuatro docenas de usados tras un brevísimo vistazo a uno nuevo. El vendedor - deseoso de hacer una venta- cantaba las excelencias de los diferentes modelos y el amigo traducía. Paco no se decidía por ninguno.

Cansados, decidieron hacer un alto y volver al día siguiente. El amigo ofreció su casa. Paco- que tenía el hotel pagado- aceptó. Tomaron unas copas con su mujer; una ginebra, una cerveza, una ginebra, una cerveza, y así repitieron hasta que el amigo se cayó redondo sobre el sofá. Entonces la mujer se puso cariñosa con Paco, que habiendo bebido lo que bebió en la guerra, aquello era como jarabe. Y no desaprovechó la ocasión, pero ni una sola silaba en alemán salió de su boca.

Como quiera que el amigo trabajara por la mañana, Paco, tras darle un poco más de madera a la Hengel, salió a dar un paseo. De tarde volvieron al concesionario, pero esta vez con el vendedor estaba el director de la sucursal. Nuevas presentaciones y una pregunta del vendedor con sonrisa de oreja a oreja;

- ¿Se ha decidido ya?

El amigó fue a responder, pero el tío Paco se adelantó;

- Calla tú hi de pu, yo hablaré- y dirigiéndose al jefe en perfecto alemán- señor Hill, este es el empleado del que hablamos esta mañana.

El resultado fue; empleado a la calle, buen precio en el coche nuevo y algunos extras de regalo, amigo cornilargo, ilusión cumplida con creces, y vuelta a casa con flamante haiga.

domingo, 24 de julio de 2011

La Voz de América.



Nacida en 1935 en San Miguel de Tucumán, Argentina. Fallecida en el 2009 en Buenos Aires.
 Conocida como La Negra Sosa o La Voz de América, fue una cantante de música folclórica considerada como la principal cantante de Argentina. Fundadora del Movimiento del Nuevo Cancionero y una de las exponentes de la Nueva canción latinoamericana. Se definía a sí misma como "cantora" antes que "cantante"; "Cantante es el que puede y cantor el que debe" (Facundo Cabral). Ese ideal fue expresado por Mercedes Sosa en los títulos de sus álbumes como "Canciones con Fundamento y Yo no Canto por Cantar".

Escarramán.

1. m. Baile del siglo XVII en que se cantaba el romance de germanía alusivo a Escarramán, personaje rufianesco creado por Quevedo.

Escarramán es el nombre de un personaje que aparece a finales del siglo XVI hasta principio del XVIII. Aparece en las Jácaras de Quevedo. Como quiera que yo no sabía lo que era una Jácara, lo consulté, y mira por donde, es lo que popularmente puede sea más conocido como entremés. La jácara es uno de los géneros satíricos, de humor agudo, que se representaban en el entreacto de las comedias del Siglo de Oro. Los personajes solían ser delincuentes, pícaros, chulos, o gente de mal vivir, hablando la jerga de los bajos fondos; germanía o jerigonza.

Calderón de la Barca, Lope de Vega, Cervantes o Salas Barbadillo escribieron composiciones para estas jácaras. Los bailes fueron prohibidos por la iglesia por ser demasiado voluptuosos.

viernes, 22 de julio de 2011

Nobles équidos.


Cada vez que saco los perros, veo al pasar las dos yeguas de raza asturcón que tiene un vecino. Todos los animales me llaman poderosamente la atención, pero pienso que los caballos son especiales, tanto que alguien los calificó de nobles brutos.

A una de las yeguas la llaman "Mora", quizá en la creencia de que las mujeres africanas han de ser por naturaleza negras. Al llamarla - debe de ser, o la más obediente, o la dominante- me dio por pensar en esos caballos famosos, renombrados, y que acuden a la mente por distintas razones. Famoso fue el Caballo de Troya, aunque de equino solamente tenía la forma. Ya que estamos en Troya, no podemos dejar de mencionar el regalo que Poseidón hizo a Peleo y Tetis y que su hijo Aquiles llevaría a la batalla. Los inmortales caballos se llamaban Janto y Balio y eran hijos de las Harpías y del dios Céfiro.

El caballo mitológico por excelencia, creo que puede ser el alado Pegaso, nacido de la sangre derramada por Medusa cuando Perseo le cortó la cabeza. Su forma más representativa, aparte de las alas, es el color blanco, aunque también se hace en negro.

Si de caballos blancos hablamos, no se puede omitir el de Santiago Matamoros, reducido el nombre a un simple Santiago a fin de no ofender. Santiago luchó contra la morisma en la batalla de Clavijo, consecuencia de la negación por parte de Ramiro I al pago del tributo de las cien doncellas. También era blanco el de Lady Godiva, aquella que se paseó en porrica para que su marido el conde de Coventry, bajara los impuestos que esclavizaban al pueblo. El conde accedió, pero con la condición de que Lady Godiva recorriese la ciudad a caballo, sin otro vestido que sus largos cabellos. El día elegido, la Godiva, montada en su caballo, se paseó desnuda por el pueblo mientras los vecinos permanecían en sus casas con las ventanas cerradas. Uno más sería el de Juana de Arco, "la Doncella de Orleans", o Juana de Domrémy, su verdadero nombre, también llevaba un caballo blanco al frente del ejército francés. Apresada por los borgoñones, fue entregada a los ingleses. Los clérigos, amañando el juicio y las pruebas, la condenaron por herejía siendo el duque Juan de Bedford el que la quemó viva en Ruán. Reabierta su causa por nuestro papa Alfonso Borja, fue declarada inocente y posteriormente declarada santa. Los nombres de estos equinos lo desconozco.

Una vez metidos en religión, hemos de decir que Buda, al que solemos ver representado sentado o tumbado a la bartola, tuvo un caballo llamado Katanka. Supongo que tendría más, era hijo de rey, y esto con toda probabilidad, antes de cumplir los 29 años, edad en la que se sintió atraído por lo espiritual abandonando riquezas, casa, esposa e hijo.

Mahoma tuvo un caballo llamado Lazlos, regalo del gobernador de Egipto, y con el que hizo su primera peregrinación a La Meca.

Dos religiones importantes, sin embargo, Jesucristo no tuvo nunca un caballo, es más, para hacer su entrada en Jerusalén, hubieron de pedir prestado un pollino; "Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él"
La religión cristiana dobla en número de seguidores a la musulmana y son cuatro veces superiores a la budista.

Los nombres de los caballos de los grandes batalladores, son los que quizá se vengan a nuestra memoria con más prontitud. Quien no ha oído hablar de Babieca, aquel caballo del Cid Campeador al que fue atado después de muerto, para que sus enemigos, que así lo creían, huyeran despavoridos. Leed algo más sobre esta bonita historia de un caballo legendario.

Otro caballo famoso, tanto por su dueño como por si mismo, fue el de Alejandro Magno, y es que no se puede concebir un gran batallador sin un gran caballo. Bucéfalo es el nombre de uno de los caballos más famoso de la Antigüedad. Comenzó a montarlo cuando contaba 9 años de edad- ya sabéis que fue precoz para todo- y según narra la leyenda, el caballo comenzó a mostrarse bronco y salvaje, relinchando y lanzando coces sin que nadie lograra apaciguarlo. Alejandro giró la cabeza del caballo hacia el sol, cegándole, para subir a continuación de un salto. Se dice que desde entonces Bucéfalo sólo se dejaba montar por Alejandro, si bien permitía ser cuidado por sus sirvientes. Bucéfalo murió a la edad de treinta años.

¿Quien no ha oído hablar del caballo de Atila, rey de los Unos y que ha decir de la leyenda donde el pisaba no crecía la hierba? Othar, que así se llamaba, acompañó a Atila hasta su muerte, era un tarpán de las estepas, de color gris ceniciento, de crin corta y erizada, una línea negra a lo largo del lomo. Medían alrededor de 1,30 metros a la altura de la cruz y se extinguió durante la segunda mitad del siglo XIX, entre 1851 y 1866.

Gengis Kan tuvo un caballo, el más querido, causante de su muerte por una caída, se llamaba: Dug (Tormenta).

Aníbal, el general cartaginés que atravesó los Alpes con 37 elefantes de guerra para ir sobre Roma, iba a lomos de su caballo Strategos, y que por admiración hacia Alejandro, hizo traer de Grecia.

Supongo que dada la actividad a que se sometían los caballos y la longevidad de estos, los batalladores habrán tenido más de una montura. A Hernán Cortés se le conocen al menos dos caballos; Molinero y Morcillo. El primero fue con el que se presentó ante Moctezuma y el segundo, "El Morcillo" sufrió una herida en un casco durante su expedición a Las Hibueras (Honduras) en 1525. Fue puesto al cuidado de una población indígena en el Petén (en la actual Guatemala) y tratado como un dios vivo, pero murió. Los indígenas, temiendo represalias, hicieron una estatua de él y lo adoraron como al dios Tziminchac (dios del trueno y de los rayos) hasta que en 1618, la escultura fue descubierta por misioneros franciscanos, siendo destruida y dando fin al culto.

De los caballos que los españoles llevaron al nuevo mundo, puede que procedieran el "Siete leguas" y "Grano de oro" de Pancho Villa, el "As de Oros" de Emiliano Zapata, el "Palomo" de Simón Bolivar, o el "Zahareño" del general Sanmartín.

Los ingleses también llevaron caballos y puede que sus descendientes fueran "Comanche" el único caballo vivo de la matanza de Little Big Horn donde el general Custer y su caballo Vic murieron. El de Toro sentado se llamaba Blackie, el del general Lee "El Viajero" y el del forajido Jesse James "Red Fox".

Otro caballo muy conocido por sus atributos, que no por su nombre, fue el de Espartero, general y regente de España que desde lo más bajo del ejercito, llegó a ser propuesto como rey - no aceptó- tras el destronamiento de Isabel II. Los dichos sobre el caballo son de todos conocidos; "Tiene los cojones como el caballo de Espartero", "Tienes más huevos que el caballo de Espartero" o "le ha echado más huevos que el caballo de Espartero" en referencia al tamaño de los testículos del caballo de la estatua. También desconozco el nombre de tan testicular caballo.

También hay caballos famosos en los cuentos - no me gusta decir comic, lo sabéis- como el caballo del Zorro; "Tornado", el del Llanero solitario; Silver, para los hispanos "Plata", o el de Lucky Luke; Jolly Jumper. Y aunque no sea caballo, que era mula, a mi me gustaba mucho "La mula Francis".

Siempre me ha llamado la atención, y con esto termino, ese caballo que se supone era del policía americano, con antecedentes irlandeses casi todos, que habiendo muerto en acción, presentan en el funeral.

Lo que no cabe duda, es que el nombre del caballo que más se ha repetido en el mundo, es el de aquel hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor;

Soy Rocinante el famo-,
Biznieto del gran Babie-;
Por pecados de flaque-
Fui a poder de un don Quijo-,
Parejas corrí a lo flo-;
Mas por uña de caba-;
Que esto saque a Lazari-
Cuando, para hurtar el vi-
Al ciego le di la pa-

miércoles, 20 de julio de 2011

Micky.



Durante casi diez años "el hombre de goma" fue vocalista del grupo "Micky y los Tonys". A estos también los vi actuar en el Gijón de los dorados 60.

La flor de la... Glicinia




Podeis hacer doble clik sobre la imagen para agrandar y se verá con mucho más detalle. El arbusto en cuestión era hermoso, trepaba por las barras del avance de la caravana - estaba sin toldo- pero el oxido se las fue comiendo y se vino a tierra. Como es caducifolio y tengo cerca una pasionaria -invasora por excelencia- cuando retiré los hierros arranque pasionaria y la mayor parte de la glicinia- sin querer- pero quedaron algunas ramas de las que nacen esta bonita flor.
Ojo. Las semillas y vainas que produce son venenosas.
Ojo también con la poda, las flores aparecen en las ramas del año anterior.

lunes, 18 de julio de 2011

La rata topo.

Después de treinta años de matrimonio, aquella pareja parecía que se iba al garete. Los hijos habían volado del nido y ellos, dado el exceso de confianza y la falta de testigos, se hablaban demasiado alto. Cualquier cosa daba paso a un reproche y andaban casi siempre enfurruñados. Lo sé de buena tinta; yo era uno de los dos.

Quiso el azar, que me topara con un compañero de trabajo, a punto de entrar para hacer una apuesta a primitiva, bonoloto, o como quiera que se llame, pues yo jamás he jugado y ni idea tengo. Por no ser menos arrimé un billete de 10 euros y me llevé el papelito con los números que la maquina tuvo a bien marcar.

Una semana después de aquello, estaba el pueblo revolucionado; habían tocado una exageración de millones, y el dueño del boleto no aparecía. Corrí a la mesilla de noche con la esperanza de que fueran mis números, aquellos que ni siquiera por curiosidad, había echado un vistazo.

Soy hombre nervioso, pero me curé casi para siempre. Una paz inusitada, un relajamiento de músculos, me invadió. Fue una catarsis en todo el sentido de la palabra. Los números premiados, eran los míos.

Se lo dije a mi mujer, que en un momento y tras varios saltos y gritos, se gastó -imaginariamente- la mitad del premio.

- Hay que trazar un plan. De momento ni siquiera a tus hijos se lo comentarás. Llevaré el boleto al banco en la ciudad, continuaré con el trabajo, tú no gastarás ni cinco céntimos más de lo habitual y no te saldrás de la rutina ni en la carne ni el pescado… todo ha de seguir exactamente igual, hasta que decidamos que queremos hacer.

Pero, a pesar de mi perorata y aquél acuerdo, algo iba a cambiar radicalmente.

Yo soy hombre de ducha diaria y solamente los sábados me sumerjo en la bañera. Cosa rara fue que mi mujer decidiera secarse el pelo en aquél cuarto de baño, cuando lo usual era que lo hiciera en el de la planta baja. Observaba su maestría con el secador y el cepillo, cuando de pronto, el artilugio se le cayó de las manos y fue a parar a la bañera.
- ¡María! grite con pavor. A dios gracias que con el peso, se tensó el cordón y se salió del enchufe. Eso me salvó de morir electrocutado.

Le daba mil vueltas en la cabeza al suceso, y llegué a una conclusión; ¡esto no ha sido fortuito, esta bruja me quiere matar! Así, que me puse en guardia. A partir de aquél día, el vino dejó de entrar en botellas de tres cuartos- ella tomaba agua- y con la disculpa de que se avinagraba, compraba medias botellas. Así no quedaban restos donde era fácil echar un veneno. Inspeccionaba, no obstante el precinto, por si tuviera alguna marca que indicara que con una jeringa pudiera ser introducido, y como quiera que bajo el fregadero encontré una caja de matarratas, en rápido movimiento, cambiaba mi el plato por el suyo sin que se diese cuenta.

Es cierto que en el jardín habían aparecido los clásicos agujeros de la rata topo, y que tal vez el veneno a ellas iba destinado, pero mi obsesión era grande. No veía yo, que en caso de envenenamiento, todo era demasiado obvio, ella sería la culpable y la cárcel su destino. Pero no era menos cierto, que el mío sería peor; la tumba.

Algunas cosas más vinieron a corroborar la idea de que quería mi muerte. Tras la comida suelo quedarme amodorrado viendo las noticias en la tele, pero sin perder del todo el oído, pues si se apaga el aparato, despierto de inmediato. Debía estar soñando con algo desagradable, pues un olor fétido llegaba a mi nariz; efectos del sueño, pensé. Rebuscaré en mi mente cosas más agradables. Pero lo que a mi cabeza llegó, fue aquella ocasión en que la familia de un compañero, casi se mueren por los efectos de un defecto en el calentador del gas. De inmediato dí un brinco con los ojos abiertos como platos y corrí a inspeccionar la cocina. Abrí las ventanas para que se estableciera corriente de aire y entonces me percaté de que en la pantalla del televisor, había pegada una nota; estoy en casa de Merche. La cocina estaba apagada y los botones en su sitio, pero yo seguía con el tufo en la nariz. Siguiendo el rastro llegué al calentador; la bombona abierta y el piloto apagado. ¡Por allí salía la muerte!

Podía ser una casualidad, pero, ¡a las tres de la tarde a casa de Merche, y tan lejos! ¿Y con la tele encendida?

Aquel día comimos lentejas -no están un poco saladas- pregunté inocentemente. Será el jamón que les he puesto- respondió, y se comió enterito el plato que mi iba destinado. Antes de dos horas se puso a la muerte con vómitos de sangre y estado de shock. La llevé a urgencias a toda prisa y le conté al médico mis sospechas. Tras una semana en el hospital, varias transfusiones y continuo tratamiento, murió.

Le conté absolutamente todo a la policía, que me dio el pésame y me dejó libre de culpa. Pero, ¿era en realidad inocente?

Los Brincos.



El video no es demasiado bueno, pero debe de ser de lo poquito que hay por la red. Por ello es de agradecer al que lo subió,

A estos mozalbetes, hoy y entonces de mi edad, los vi yo en el Parque Gijonés de Gijón si no recuerdo mal, en aquella pista de verano donde se celebraba la verbena del farolillo y que estaba en la calle Asturias, pegado casi a la sala Arrieta.

Buenos tiempos e inolvidable conjunto.

sábado, 16 de julio de 2011

La flor de la... Pasión.





Nombre científico o latino: Passiflora caerulea. Nombre común o vulgar: Pasionaria, Flor de la pasión, Pasionaria azul. Originaria de Brasil y Perú.

Es un arbusto trepador por medio de unos zarcillos simples, que nacen de las hojas. Hay que andar con cuidado pues crece rapidamente invadiendo los espacios de otras plantas a las que se aferra.

Hojas alternas, persistentes, pecioladas, con el limbo profundamente dividido en cinco lóbulos oblongos y casi enteros. Flores del azul celeste al púrpura claro. En la variedad edulis  las flores producen unos frutos comestibles en forma de huevo de color naranja.

Tumbaga.


(Del ár. tunbāk, similor).
1. f. Liga metálica muy quebradiza, compuesta de oro y de igual o menor cantidad de cobre, que se emplea en joyería.
2. f. Sortija hecha de esta liga.
3. f. Anillo de la mano.

Leyendo a María de La Peza hace unos días, encontré una palabra que creo yo está fuera de uso por estos pagos; "Tumbagas". La letra de la canción, pues ahí estaba el vocablo, es "María de la O".

Ocurre que a menudo, yo por lo menos, de las canciones, solamente me quedo con el estribillo. Otras veces la oreja no recoge bien la pronunciación, falseando la letra, y eso lo he visto a menudo en esos "conciertos" de chigre después de una comida copiosa.

Esta palabra me ha traído recuerdos antiguos, de esos de cuando era niño y los abueletes utilizaban aquellas pulseras de cobre para evitar el reuma. Luego, con el tiempo, ha ido cambiando la moda y han inventado otras más milagrosas, más modernas, pero con el mismo efecto; ninguno.

viernes, 15 de julio de 2011

Pirujo, ja.

1. adj. El Salv. Que no cumple con sus deberes religiosos.
2. f. Mujer joven, libre y desenvuelta.
3. f. Méx. prostituta.

Lo que son las cosas, nosotros amenazando a los niños con que viene la bruja piruja - esa vieja de nariz grande y con verrugas- y resulta que para los mejicanos sería una ramera. O una mala devota, a decir de los salvadoreños.

A mi me gusta la segunda acepción, y creo que la pondría en el primer lugar del ranking. Da la imagen de esa mujer a la que todos admiramos; vital, revoltosa, afable y cariñosa.

Orfeo.

A menudo hablamos, cantamos, tocamos, escuchamos o simplemente oímos música. Pero hace tanto, tanto tiempo, que el mayor talento musical murió de amores, que ya casi nadie lo recuerda.

Era Orfeo hijo de Apolo, cantaba y tocaba la lira con tal maestría, que los animales salvajes acudían a él para oírle. Dicen, que incluso los árboles se mecían arrobados por sus melodías.

Mediante sus divinos cantos, el navío Argos, que se hallaba varado en la playa, descendió solo hacia la mar. Y cuentan, que las Simplegadas, Rocas Cianeas o Rocas coincidentes, que flotaban y entrechocaban aleatoriamente, fueron fijadas por él. Así, los argonautas consiguieron ser los primeros en superar con éxito el obstáculo donde podían haber muerto aplastados por las móviles rocas. Hay quien opina que este hecho se debe al timonel del Argos, Eufemo, que soltando una paloma, engañó a las rocas que se juntaron tratando de atraparla, luego, cuando se separaban, a golpe de remo cruzaron velozmente.

Su lira adormeció al dragón que guardaba el Vellocino de Oro y permitió que escaparan a los irresistibles cantos de las sirenas. Hay quiennes cuentan que fue la maga Medea quien proveyó a Jason de un brebaje mágico para matar al dragón. No os dejéis engañar. Fue Orfeo, que con el poder de su voz y su armoniosa lira, adormecía incluso a las divinidades infernales. Y yo os contaré el como y el por qué.

Orfeo estaba casado con la ninfa Euridice, a quien amaba apasionadamente. Pero Aristeo la deseaba, y persiguiéndola un día, fue picada en su huída por una serpiente. Desesperado, Orfeo decidió bajar a los infiernos para recuperarla, Conquistó de tal manera a Hades y Perséfone, que le permitieron llevarse a Euridice con una sola condición; que no volviera la cabeza durante su regreso. Pero inflamado de amor Orfeo, cuando llegaba a las puertas del Hades, y solo un pie le faltaba a esta para ser bañada por el sol, se volvió para mirar a su esposa. Al instante desapareció tragada por las sombras desapareciendo para siempre. Inconsolable Orfeo, se mató.

Muchos son los que cuentan que fue muerto y descuartizado por las mujeres tracias, celosas del amor que había profesado a su esposa. Pero yo prefiero la otra versión

domingo, 10 de julio de 2011

Los gritos del silencio.

Recuerdos de la Alhambra



Hoy mientras comía, he visto que se trató de subastar una partitura de Tárrega. Al parecer no había dinero y quedó desierta por falta de pujas.

Recordé que gracias a su método, comencé a dar mis primeros pasos con la guitarra. En realidad los primeros fueron en el servicio militar, donde un compañero me enseño el tras-tras-pum, con el que decía, podía acompañar cualquier melodía.

Con Tárrega y la guitarra que me compré, aprendí el afinado de las cuerdas y poco más. Siempre he sido una nulidad para la música. Yo, disimulando mi falta de pericia, siempre he achacado a mis manos pequeñas, el que no podía abarcar bien el mástil y por consiguiente pisar los trastes. Pero también me sucedía con el saxo. A mi hermano, que hizo pinitos como representante de grupos musicales, le prestaron un saxo barítono para que aprendiera algo y formar así parte de un conjunto. Yo lo cogía de vez en cuando, pero tuve que desistir ante mi falta de soplido. Esta vez le achaque la falta de pericia a mi mano izquierda, inútil para todo lo que sea distinto a llevar el reloj. Más tarde me compré un órgano electrónico y que a pesar de llevar toda clase de artilugios, fui incapaz de manejar los acordes. Otra vez la puñetera mano. Admiro a mi nieta pequeña que es ambidiestra. Así que las melodías interpretadas a una sola mano y con el acompañamiento en lata, las interpretaciones dejaban bastante que desear. Deserté y apunto estuve de comprarme la flauta de Bartolo.

Volviendo al señor Tárrega, don Francisco, la partitura original que se subastaba es Recuerdos de la Alhambra, que Mike Oldfield, en una versión particular incluye en la banda sonora de la película Los gritos del silencio de 1984.

Traigo hoy dos videos, en uno Narciso Yepes y su famosa guitarra y en el otro la versión de Mike Oldfield. Espero la decisión sobre cual gusta más.

sábado, 9 de julio de 2011

Historia para no dormir. O dormir mal, al menos.

Conducir un automóvil entraña unos riesgos que todos los conductores asumimos sin darles demasiada importancia. Creemos conocer esos riesgos. La cosa cambia cuando los desconocemos y hoy quiero presentar aquí uno de esos desconocidos.

Hace unos días, circulando con velocidad adecuada a la vía, (100km/h) mi coche, con 77.000Km, revisiones por el libro de mantenimiento, la última hace tres meses, me dio todas las alarmas; nivel de aceite, ESP, ABS… y se apagó el motor. Sin freno y sin servo dirección, me arrimé a la orilla con un susto de muerte. Gracias a que era una recta. Preguntándome que era lo que había pasado, traté como Sainz, de arrancar el motor tras preguntarle al ordenador que era lo que estaba mal. Todo en orden. Así que moví la llave y arrancó. Cualquier cosa de la electrónica esta del diablo, pensé. Dos días sin problemas, pero al tercero, subiendo una pequeña cuesta, a 60km/h, para tomar una cuerva, el maldito se para de nuevo. Tirando del volante como se hacía antes de invención del servo, conseguí coronar, dar la curva y aparcar a la orilla. Como esta vez no arrancó, llamo a la grúa que apenas tarda diez minutos, para entonces ya había conseguido ponerlo en marcha, pero no me fío y mando que me lo lleven al concesionario.

- Cosa de poca importancia, a decir del recepcionista que lo metió en el ordenador; un sensor del cigüeñal. Entre ponte bien y estate quieto, dos días sin coche y 650 machacantes. Menos mal que era cosa de poco.

Aunque me escocieron, aún me están escociendo, es una nimiedad en comparación con lo que podía haber pasado, o puede pasar en cualquier momento. Supongamos que ocurre eso bajando el Pajares, en un adelantamiento, unos metros antes de llegar al paso de peatones… Con toda probabilidad, en las curvas del Pajares me iría por barranco, en el adelantamiento me toparía con uno que viniera de frente… y también es posible que me llevara algún peatón en el paso de cebra. No son exageraciones, puede ocurrir.

A raíz de estos incidentes, consulté la red y he visto que sucede de vez en cuando a bastante gente. Los hay incluso que han denunciado, pero no tengo noticias del resultado. Le dije al empleado, que el fabricante bien podría poner un chivato que avisara de la anomalía en ese "ordenador de abordo" del que tanto presumen cuando te venden el vehículo. También le dije que iba a cambiar el coche, que ya no fiaba de él. Y me contestó que esos sensores los llevan todas las marcas.

Considero que es, si no un delito, (porque, a sabiendas de que el dispositivo puede fallar, se siguen instalando, con posibilidad de accidentes gravísimos) si una falta de seguridad muy grave, y que la marca debía de hacerse responsable del costo de la reparación, y sobre todo, poner los medios necesarios para que tal anomalía no se diera.

Mi coche es un Audi A6 TDI.

La flor de la... Achira.








Planta originaria de Centroamérica y de nombre vulgar: Caña de las Indias, Platanillo de Cuba, Caña india, Caña coro, Achira, Lengua de dragón.

Hojas grandes, oblongas, de color verde, púrpura, rojizo o variegado. Las flores se agrupan en inflorescencias de colores rojizo, naranja, amarillo o rosa y florercen durante todo el verano. Muy vistosa pero hay resguardar del viento para que por su altura no caigan a tierra.

viernes, 8 de julio de 2011

El dormidor.

Conocí al hombre más vago de todos los vagos, y que a sus veinticuatro años, no había dado palo al agua como se suele decir. Sus padres, conocidos míos, estaban hasta el moño de aguantarlo en casa, aunque a decir verdad poco tenían que aguantar; se pasaba el día en la cama… con sus respectivas noches.

El motivo de esta vagancia, a decir de su madre, era como consecuencia del abandono de relaciones por parte de su novia, a la que cortejó desde el Kindergarten - cuatro añitos- hasta los diez y nueve. Ella, como casi siempre, se marcho con su mejor amigo.

El médico de cabecera, que fue consultado en repetidas ocasiones, opinaba que probablemente sufriera la picadura de mosca Tse-tse, aunque el chico ni había estado en África, ni tenía los síntomas característicos. El padre por el contrario opinaba, cosa rara, dando en parte la razón a su mujer, en que, o era un a depresión de caballo, o un ataque de vaguitis profunda.

Así que Tadeo, el padre, se dedicó a buscarle un trabajo en consonancia con sus aptitudes, es decir; donde no tuviera que dar golpe. Por mediación de un amigo, lo recomendaron para un trabajo que le vendría como anillo al dedo; probador de colchones.

Don Dimas, poseedor de fábricas en varias provincias, había inventado un colchón extremadamente novedoso; un colchón de guata y muelles de acero, cómodo, con prestancia y elegancia. Adiós a la lana, la borra y a otras cosas menos sutiles que hasta entonces se utilizaban.

Para la promoción del artilugio, se le ocurrió abrir en una de sus tiendas, un escaparate al público, donde un dormidor se pasara las horas de comercio, a la pata la llana, es decir; durmiendo a pierna suelta (Don Dimas no andaba demasiado bien con esto de las locuciones adverbiales) ¿Y quien mejor que nuestro vago profesional? Nadie.

Así, que Miguel, que así se llamaba el joven, se levantaba por la mañana y una vez aseado y desayunado, se dirigía al trabajo. Un pijama para cada día; blanco con rayas verdes o verde con rayas blancas - que uno nunca sabe en que estriba la diferencia- para los lunes, idem con las rojas para los martes y así sucesivamente- abarcando los colores básicos- hasta el sábado. El domingo era día de descanso.

Nuestro dormidor se pasaba tras el escaparate sus ocho horas reglamentarias, haciendo el alto de medio día para un leve refrigerio. Tampoco era cuestión de atiborrarse con la comida, no fuera que en la siesta tuviera pesadillas.

Aquel empleo fue fructífero para ambos; patrón y asalariado. El frente del escaparate estaba siempre atiborrado de espectadores que solamente veían a un tipo en la cama. Algunos entraban en la tienda, y ya se sabe, el que entra, es difícil que salga sin comprar. Pero esto solamente duró un par de años, tres a lo sumo. Luego la novedad dejó de serlo, y las aglomeraciones dieron paso a una soledad decepcionante.

Don Dimas, preocupado por el bajón de ventas, se estrujaba la mollera en como sacar partido de aquella situación que cada día iba a peor. Pensó en hacer un concurso; instalaría una habitación aneja, separada por un leve tabique de cartón piedra y meter un rival del dormidor para que los futuros clientes apostaran por cual dormía más y mejor. El premio, un colchón.

Los candidatos opositores, fueron pasando sin pena ni gloria, pues el que más aguantó no llegó a dos semanas. Pero hete aquí, como se suele decir, que se presentó un rival de armas tomar, era de oficio natural sereno. Y los curiosos volvieron al escaparate.

El sereno parecía que lo tenía fácil; toda la noche en vela y el día para dormir.

Las apuestas de los neófitos daban como ganador al sereno, pero los más duchos en el arte observatorio del escaparate, sabían a quien se enfrentaba el abre puertas nocturno.

Miguel, ni se inmutó. Continuó con "su plan de trabajo" y lo realizaba a conciencia. El sereno aguantó el tirón un par de meses, luego, la responsabilidad, los ronquidos de Miguel y su fortaleza lo empezaron a desvelar. Se hacía el dormido, pero el nerviosismo le hacía dar demasiadas vueltas en la cama. Para colmo de males, el sereno empezó a flaquear en el servicio; se quedaba dormido apoyado en el quicio de cualquier portal y los noctámbulos, que pedían con sus palmadas les abriese la puerta, dieron queja de él. Al final y tras cuatro meses de sufrimiento, el sereno perdió el trabajo, perdió las apuestas y tuvo que ser ingresado en el manicomio.

Miguel comprendió que aquello no era vivir, y que había llevado a un hombre a la locura con su vagancia. Se dedicó a la papiroflexia- trabajo descansado pero bueno para la mente y los dedos- y se pasaba muchas horas con el sereno haciendo figuritas complicadas.

Como todo cuento amable, el sereno Joaquín, sanó, y juntos montaron un negocio de papelería auspiciados por don Dimas, que además, les patrocinó un programa en la naciente televisión, donde enseñaban a los niños el noble arte del Origami importado del Japón.

Abra.

(Del fr. havre, puerto de mar, y este del neerl. medio havene, puerto; cf. al. e ingl. haven).

1. f. Bahía no muy extensa.
2. f. Abertura ancha y despejada entre dos montañas.
3. f. Grieta producida en el terreno por efecto de sacudidas sísmicas.
4. f. Mar. Distancia entre los palos de la arboladura, o abertura angular de las jarcias, de la obencadura, etc.
5. f. Am. Espacio desmontado, claro en un bosque.
6. f. Nic. y R. Dom. Trocha, camino abierto entre la maleza.

Puerto o muelle me parece más usual, rada, cala, ensenada, bahía o fondeadero, pudieran aplicarse como sinónimos, aunque a decir verdad, carecen de la infraestructura de los anteriores. Yo vivo cerca de la mar, y lo cierto es que no oigo a menudo este vocablo en referencia con el puerto. Es más, una vez alguien corrigió a otro cuando mencionó abra como puerto: "Es "El havre" un puerto famoso que hay en Francia". "Ya sé que hay un puerto en Francia con ese nombre, pero también se designa abra en español a los puertos", contestó el otro. Y se armó la discusión.

Queda a vuestro criterio el condenar esta palabra a la cárcel del olvido, o por el contrario airearla para conocimiento del vulgo y que no surjan discusiones tontas.

domingo, 3 de julio de 2011

Gay.

1. adj. Perteneciente o relativo a la homosexualidad.
2. m. Hombre homosexual.

Posiblemente os extrañe que traiga esta palabra bajo la etiqueta de palabras fuera de uso. Tranquilos, ya sé que está muy viva. La menciono porque quisiera que alguien me explicara, a cuento de que se celebra una fiesta del "orgullo gay". Lo eres, lo tienes a orgullo, vale, ¿pero por eso hay que celebrarlo así? Yo, que soy un putero empedernido - no es cierto- quiero que se celebre el día de la puta y el putero.

Seguro que muchos dirían… "no, eso no es de recibo, está mal visto, se fomenta la trata y explotación de personas, mal trato… etc. etc." Y cuando se trata de erradicar este pingüe negocio para algunos, todo el mundo está de acuerdo; "que se lleven a las prostitutas de aquí". Pero la estadística dice que la cosa va en aumento, y me pregunto si muchos de esos que piden la erradicación de boquilla, no estarán haciendo uso del servicio. Sea como fuere, a unos se los persigue y a otros les proporcionan los medios para celebrar su fiesta. Y el tema, viene a ser el mismo: La sexualidad de las personas.

La flor de la... Zarza.




También tengo zarzas. Normalmente trato de arrancarlas de raíz, trabajo penoso pues crecen tras un seto de tuyas, pero alguna las dejo para que mis nietas saboreen las ricas zarzamoras.

No sé si ya lo he contado, pero cuando era chico, pasaban las gitanas con un cestillo vendiendo las moras; un vasito diez céntimos, de peseta. Con el paso del tiempo fueron subiendo el precio o bajando el tamaño del vaso, hasta que desaparecieron. Hacíamos vino de mora poniéndolas a macerar entre agua y les añadíamos algo de azúcar.

Arbusto caducifolio de hasta 2 m de altura, muy ramificado y espinoso. Hojas aserradas de color verde oscuro por el haz y verde grisáceo y con pelos por el envés. Flores blancas o rosadas, de 2 cm de diámetro.
Los frutos son negros, brillantes, de sabor agradable, muy aromáticos y algo ácidos. Son ricas en vitaminas A y C y minerales como en potasio, lo que la hace diurética. La zarzamora aporta mucha fibra y pocas calorías; es pobre en proteínas y grasas, posee propiedades medicinales como Astringente (en contacto con la lengua, produce una sensación entre la sequedad intensa y el amargor). Diurético (Que tiene virtud para aumentar la excreción de la orina). Antidiabético (que combate la diabetes) y Hemostático (que es eficaz para detener una hemorragia)

viernes, 1 de julio de 2011

Taula.

(Del cat. taula, mesa).
1. f. Monumento megalítico abundante en Mallorca, constituido por una piedra hincada verticalmente en el suelo, que soporta otra plana horizontal, con la que forma como una T.

Con toda probabilidad, la mayoría, por no decir todos, de los que lean esta entrada, conocen de sobra el monumento megalítico de Stonehenge. Otra cosa es que sean tan conocidas las Taulas de Mallorca y Menorca, que a decir de los entendidos son más importantes monumentalmente hablando, que las mencionadas de Inglaterra.

Y es que nosotros, los españoles, tenemos la mala costumbre de tratar de conocer - y darle más importancia- lo ajeno y olvidar lo propio.

He recogido esta imagen por si alguien quiere profundizar un poco en el tema de la palabra de hoy.

Chaucer, Geoffrey

Nacido hacia 1340 y fallecido hacia 1400. Poeta, negociante y diplomático inglés al que debemos "Los cuentos de Canterbury". Fue la primera obra literaria escrita en inglés ya que antes de Chaucer sólo se escribía en francés o en latín. También escribió Troilus y Cressida, de influencia italiana (1383-1385), un largo poema de ocho mil versos que relata una historia de amores desgraciados en el marco de la guerra de Troya. Con este mismo título, e inspirado en el argumento escribió Shakespeare otra obra en 1603.