domingo, 28 de agosto de 2011

Vellutero, ra.

(Del cat. vellut, velludo).

1. m. y f. Persona que trabaja en seda, especialmente en felpa.

Cada vez que leo esta palabra se me viene a la memoria la imagen del Bellotero Esteso. Es cierto que en nada se parecen un bellotero y un vellutero, pero no me negaréis que algo hay de semejanza en la pronunciación.

He leído que los cacereños llaman belloteros a los de Badajoz y he leído también, que tanto unos como otros -supongo que no todos- se identifican con el nombre, en base a la importancia de sus bellotas de las que se alimentan sus sabrosos cerdos.

Sin embargo del pobre vellutero casi nadie se acuerda, a no ser en invierno, cuando reclamamos la camiseta de felpa. Aunque ahora dicen que ya no hace tanto frío.

Los Pop Tops



El grupo se formó en 1967 en Madrid, con los siguientes componentes: José Lipiani, Alberto Vega, Ignacio Pérez, Julián Luis Angulo, Enrique Gómez, Ray Gómez y el cantante Phil Trim, de Trinidad y Tobago.

Este tema fue el que mayor éxito les reportó tanto en España como en el extranjero.

martes, 23 de agosto de 2011

El sueño, la conciencia y el oro del Bigaral.

Por fin hoy me siento con ánimo para escribir y leer algo. La semana pasada, y debido a una avería de telefónica que nos dejó sin Internet, tuve un accidente doméstico, no demasiado serio, pero de esos que en milésimas de segundo te hacen ver toda tu vida. ¡La palmo! pensé cuando sentado en el sillón del ordenador, me caí de espaldas escaleras abajo. Tres cuadros rotos, dos macetas, las ruedas fuera de sitio y el respaldo de la silla reventado. Magulladuras y heridas de cristales en brazos y piernas, amen del costalazo que se va suavizando gracias a las pastillas que la médica de urgencias me recetó. Y menos mal que la predicción no se cumplió, pues a ella le parecía que podía tener un par de costillas rotas.

En fin, os contaré un cuentin, que aunque sea malo, siempre será de más interés que los lloros de un quejica.


El sueño, la conciencia y el oro del Bigaral.

Tuve un sueño la otra noche, de esos largos y bien urdidos, como hacía tiempo no tenía. Supongo que será influencia de la mar a la que como sabéis acudo casi a diario. Veamos si soy capaz de recordarlo.

Salí de un organismo oficial - no sé cual, no importa y me temo que tampoco la forma sería la correcta, pero quedamos en que esto era un sueño- con la autorización para recoger toda chatarra que encontrara en los fondos marinos desde la orilla hasta cinco millas mar adentro y desde el cabo Vidio en Cudillero hasta el cabo Torres en Gijón. Podía recoger todo aquello que no fueran restos arqueológicos, de los que estaba obligado a dar cuenta a fin de que alguien más competente que un simple chatarrero, se hiciera cargo de ellos.

Me hice a la mar con mi pontona, tras muchas horas de charla con viejos marinos que habían tenido naufragios y previo estudio con detector de metales de distintas zonas que había marcado en el mapa por cuadriculas.

Ya la primera semana de trabajos, dimos con un pesquero a no mucha profundidad y comenzamos el desguace. Los buzos cortaban la chapa que luego la grúa subía a la superficie y aunque la rentabilidad era prácticamente nula - con eso ya contábamos- nos servía de entrenamiento para presas de mayor envergadura.

Cerca de la playa del Bigaral, el detector que llevábamos en la zodiac de rastreo, dio señales de vida. Eran tenues, pero lo suficiente como para bajar a investigar. Tal vez un ancla perdida. Pero lo que encontramos fue una lancha con seis motores fuera borda, que había sufrido un incendio y provocado el hundimiento subsiguiente. A todas luces aquél no parecía el lugar donde ocurrió el suceso, pero el temporal la había llevado hasta allí. Como quiera que barco de tales características no era habitual en esas aguas, decidí rebuscar en todos los recovecos sin subirla a la superficie, cosa fácil para la pontona, pero demasiado llamativa para los fisgones.

Bendita la hora en que tal cosa se me ocurrió, pues en un pequeño compartimento, descubrimos cincuenta lingotes de oro de 24 kilates y un kilo de peso. La pequeña inmersión nos iba a reportar más o menos unos tres millones de euros. Pero tras la alegría, comenzaron nuestras dudas; ¿Lo estarían buscando los traficantes? Sin duda. ¿Nos estarían vigilando? ¡Quien sabe! cada tipo con unos prismáticos era un posible sospechoso. ¿Y la guardia civil, sabría del asunto? Según el contrato suscrito con la administración, nos pertenecía. ¿Seguro? Desde luego chatarra no era. ¿Era lícito, achantar el pico y repartir, sabiendo que era un bien ilícito? ¿Cómo cambiaríamos el oro por dinero sin levantar sospechas? ¿Hablaría alguien más de la cuenta?

Nuestro equipo estaba formado por ocho personas y todos participábamos en el negocio a partes iguales, es decir; nueve a repartir ya que la pontona - Yo -tenía derecho a una parte, y la toma de decisiones se llevaba a cabo por votación.

Lo lógico y lo sensato hubiera sido dar parte del hallazgo y que el organismo competente nos recompensara con lo que nos correspondiera, pero, ¿os habéis fijado, que ninguna de las preguntas que nos planteamos, iba en ese sentido? ¿Acaso la avaricia, no acabaría rompiendo el saco?


Parece extraño, pero casi siempre sucede que cuando estás a punto de cometer una falta, aparece la conciencia. Y la conciencia apareció en forma de patrullera de la guardia civil. Botaron la zodiac y se acercaron hasta donde nosotros estábamos, cerca de la rompiente. Preguntaron que era lo que hacíamos y nos pidieron los papeles. Todo en regla, pero pasado el susto, una avioneta civil comenzó a dar vueltas en torno nuestro; de la pontona, al bote, luego la vuelta por Luanco, para girar nuevamente en Aboño hacia la plataforma y al bote. Comenzamos a ponernos nerviosos. Cuando el aparato se alejó, un barco comenzó a levantar nasas cerca de donde estábamos, luego los veleros, los botes que iban al calamar, dos tipos haciendo esquí acuático, y creo que hasta el vendedor del cupón. Aquello pareció de pronto como el paseo que se hacía antiguamente en la calle Corrida; vuelta va y vuelta viene.

Metimos nuestro oro en una bolsa y lo fondeamos con el ancla de la barcaza hasta decidir tras un sueño reparador lo que haríamos. Al día siguiente, cuarenta y un lingotes pasaron a la caja fuerte de un banco en presencia de juez, notario y altos mandos de la policía. Salimos con un resguardo en la mano, y la conciencia muy tranquila, pero que muy tranquila.

lunes, 15 de agosto de 2011

Ahé.

(De a-1 y he).

1. adv. ant. He aquí.

Quisiera yo saber, si este ahé, es el mismo aé que se lee en algunas letras de una rumba famosa y que lleva por título "La Chambelona". Y es que la pegadiza música, ha tenido numerosas letras, cambiantes según el uso y el devenir de los tiempos.

Al parecer, la Chambelona o Chamberona, era una prostituta que contagió de una enfermedad venérea a un barbero llamado Mateo, a resultas de la cual se quedó ciego, por lo que comenzaron a llamarlo el ciego Mateo.

Mateo, apoyado en su bastón y con un perro que le servía de guía, se dedicó a cantar con su guitarra por las calles de Caibarién y Remedios esta música. La letra que compuso, pregonaba quien había causado su mal;

Una bella margarita,

Lisonjera y retozona

Con amor me dio una cita.

¡Merecería una corona!

¡Aé, aé, aé La Chamberona

Yo no tengo la culpita

Que la dulce picarona

Un día de Santa Rita /

Me enredara en la encerrona.

¡Aé, aé, aé La Chamberona!

Guardarraya muy solita

Se llevó a la muy bribona

Con mi corazón -¡maldita!-

Sin dejarme luz… ¡Ladrona!

¡Aé, aé, aé La Chamberona


Sara Montiel cantó otra letra con ese ritmo. Ahí va.




The animals.




¿Y quien no recuerda este clásico?

domingo, 14 de agosto de 2011

Ecua.

(Del lat. aeqŭus).

1. adj. desus. recto (justo).

(Del lat. Aequi, -ōrum).

1. adj. Se dice del individuo de un antiguo pueblo del Lacio, en Italia.

2. adj. Perteneciente o relativo a este pueblo.

No recuerdo de donde saqué esta palabra, quizá de algún crucigrama, pero ya veis que el mismo DRAE, está en camino de finiquitarla en el primer caso, aunque me extraña.

¿Por qué digo que me extraña? Ahí va una de esas pijadas mías que se me vienen a la cabeza de pronto; si se elimina este vocablo, Ecuador pasaría a llamarse Dor y los ecuatorianos serían simplemente Dorianos, los Ecuánimes se quedarían en Nimes y ya no serían imparciales, sino franceses. Ecuable se quedaría en Ble y por tanto sin movimiento, puesto que ecuable se dice del movimiento uniforme. Las ecuaciones dejarían de tener sentido, puesto que ciones ¡que sentido tiene!

Lo siento, no se me ocurre otra cosa y estoy esperando que den las nueve para irme de cenorra y ver el partido.

Sesén.

Y ya que estamos con monedas; otro medio euro a que tampoco sabe nadie que es un sesén. Ni siquiera el cinco por ciento de los burgaleses o aragoneses.

(Del lat. sex, seis).

1. m. Moneda de Aragón, que equivalía a seis maravedís burgaleses.

Seguramente estoy en lo cierto si digo que maravedí es conocido en toda España, y aún en el extranjero, pero sesén…



Claco.

TlacosVamos nuevamente con las apuestas; medio euro me juego, a que la mayoría de los que esto leen, no tiene ni pajolera idea de su significado.

Pues para saberlo hay que saber el indioma - que decía Cantinflas- que hablan los mejicanos, o acudir al DRAE.

(De tlaco)

1. m. Méx. Moneda antigua de cobre.

También se puede acudir a la página donde encontré los clacos; http://www.tacoaleche.com/nuestro-pueblo/tlacos/. muy instructiva, por cierto.

sábado, 13 de agosto de 2011

Pekenikes.



Otra muestra  de música de los 60 interpretada por unos "simples teloneros". Uno de los grupos más importantes del pop español con un sonido instrumental fantástico.

El agua salada y la de Carabaña.

Ayer, cundo salía de pescar de Gallo en Luanco, un padre secaba a su niño, cinco o seis años, que acababa tomar un baño. Seguramente el chavalillo, madrileño él, le dijo que el agua estaba salada y el padre le estaba dando una explicación "científica"; hay dos clases de agua; la dulce y la salada. Al oír aquello, la hermana- un año menor más o menos- intervino corrigiendo; no papa, también está la de Carabaña y la gaseosa.

Me hizo gracia la chiquilla y recordé aquella canción que oí de niño y que aún hoy no se a ciencia cierta lo que significa; "a los tontos de Carabaña, se les engaña con una caña, menos a mí, que soy de Madri"

Recordar que Carabaña es municipio de la comunidad de "Madri".

viernes, 12 de agosto de 2011

Calicia Terra Nosa.





















Como podréis adivinar por las fotos, esta semana me dediqué a hacer un poco el vago, aunque he venido rendido. En cuanto me den el alpiste pasaré a leeros.

lunes, 8 de agosto de 2011

El empalador.

Lo agarró por el cuello apretando hasta que la boca se abrió por falta de aire. Luego cogió una afilada barra de acero y se la fue introduciendo poco a poco, En pocos segundos el empalamiento estaba hecho; la barra había salido por el ano. No contento con el cruel martirio al que sometía a su victima, la colgó de un gancho y la arrojó a la salobre agua. Los peces se la comieron, pero el resultado esperado por aquel hombre, no dio su fruto. Este día no pescó nada.


Me olvidaba decir el nombre de la victima: Xorra, xorrón, gusana, cororeana, americana etc.


miércoles, 3 de agosto de 2011

El mago Lim Pao Cu.

Tenía yo un conocido, que quiso dedicarse al espectáculo. Hacía juegos malabares y algo de magia, y de vez en cuando lo contrataban para actos de menor relevancia. Un día, consiguió una actuación ante un numeroso grupo, lo que podía significar su salto al estrellato.

El evento se daría en un amplio local con motivo de la fiesta que celebraba la Policía Armada, para que nos entendamos; los grises, esos de los que la mayoría de los españoles dicen, en plan progre, haber corrido delante, con motivo de su patrón.

El número fuerte era el de magia y estuvo ensayando más de lo habitual para que todo resultase perfecto. Se anunciaba como Lim Pao Cu (cuando se lo puso no cayó en la cuenta de que en portugués viene a ser Limpia el Culo) y como todo buen chino,  tenía su disfraz con coleta hasta la cintura y uñas larguísimas.

Del truco del bastón que se convierte en ramo de flores, las anillas y las palomas etc. sacó bastantes aplausos, que esperaba rematar espectacularmente como tragafuegos.

Se apagaron las luces de la sala, y solamente unas candelas quedaron en el escenario. Redobles de tambor, chupito de gasolina y llamarada que te va. Aplausos que corta con un ademán. Ahora va a ser el doble de grande y a más distancia. Efectivamente, así sucede, pero el fuego en su retroceso llega a la boca mal secada por Lim Pao y se propaga al tratar de limpiarse con la manga. El ayudante le tapa con una manta y de allí para el hospital.

Cuando ya podía hablar, fui a verlo.

-¡Hay Fredin, que putas las estoy pasando! Esa maldita llama me quemó hasta el ojete, y no pienses que te hablo literalmente. Ahí están los calzoncillos que lo demuestran.

A los calzoncillos les hizo un marco, en realidad no sé el motivo, a mi me parecía una palomita de tomo y lomo, y dicho sea de paso, juró que jamás volvería a representar ese número. No creo que triunfara como mago, aunque hace cuarenta años que lo perdí de vista. Lo cierto es que yo, que admiraba a Houdini, dejé de interesarme por la magia... cuando apareció Jarri Podre.

Y ahora sintiéndolo mucho, por no poder leer vuestros escritos, me voy a los chipirones. Mañana será otro día.

martes, 2 de agosto de 2011

Los Shadows.



Este tema, Apache, va dedicado a un amigo. Supongo que te gustará, de no ser así, busca algo de ellos con Cliff Richard o sin él.

Trasuntar.

¿Podría darse el caso, de que alguien pensara que significa, untar por atrás? No lo creo, pero pudiera darse ese caso. También podría darse la circunstancia de que alguien entendiera tras untar, es decir; que después de untar, sucedió lo que sucediera.

No me hagáis caso, divago.

El caso es que el DRAE dice…
(De trasunto).
1. tr. Copiar un escrito.
2. tr. Compendiar o epilogar algo.

Y a mi particularmente me gusta más compendiar o epilogar. Al fin y al cabo compendiar es "breve y sumaria exposición, oral o escrita, de lo más sustancial de una materia ya expuesta" y epilogar es "recapitular lo dicho en un discurso o en otra composición literaria". Que siempre será mejor que copiar literalmente, pues algo de esfuerzo hace el que compendia.

lunes, 1 de agosto de 2011

La tía Cordula.

La tía Cordula era mayor, beata, soltera, rica y tacaña, aunque no precisamente por ese orden. Colocando unas cortinas, cayó de la silla donde se había subido y a decir del médico, había muerto como consecuencia de un golpe en el occipucio.

El velatorio fue de aquellos que se hacían en casa- no había tanatorios- donde familiares y vecinos se regalaban con rosquillas, cazalla y coñac mientras glosaban las virtudes de la difunta, aunque no tuviera ninguna. Cuando la gente fue disminuyendo, los rosarios rezados pasaban de treinta, y las sombras de la noche avanzaban, reunidos todos los sobrinos con sus respectivos y respectivas en la cocina, empezaron a preguntarse donde podía estar y cuanto sería el dinero de la fallecida.

La casa era grande y había bastante donde buscar. Lo seguro es que estaba allí; no se fiaba de los bancos. Se repartieron por parejas mixtas, pues como buenos herederos de los genes familiares, todos recelaban de los demás. Alguien encontró un arca primorosamente tallada escondida en un hueco de la pared que ocultaba un baúl. Apartaron las botellas y la colocaron sobre la mesa de la cocina. El arca tenía cerradura, pero la llave no aparecía. Calientes por las continuas libaciones, decidieron forzarla, momento en que alguien menos tomado, tuvo la feliz idea de ir a buscar al cuello de la tía. Un respingo recorrió la espalda del sobrino al entrar en el comedor. Sobre unos caballetes descansaba el ataúd con la tapa abierta y la mortecina luz de los cuatro velones causaba un efecto nada agradable. Efectivamente, la llave pendía al cuello. Antonio alargó la mano y de un tirón arrancó el cordón. Entonces creyó oír un leve quejido, y hasta le pareció ver aparecer en el rostro de la muerta una mueca de disgusto.

¡Imaginaciones!

Escrituras de propiedades, acciones de empresas importantes, alhajas y unos buenos fajos de billetes aparecieron ante sus ojos. Pero también un testamento ológrafo, donde claramente especificaba a quien dejaba su herencia. Todos los ojos se fijaron en aquella línea:

-"A mis sobrinos, que poco se han preocupado hasta ahora de mi persona, que les den a partes iguales lo que por ley les corresponda, y ni un céntimo más"

Y allí comenzaron las discusiones. Se cuantificó a groso modo lo que había y cuanto les podía corresponder, optando como en Fuenteovejuna, todos a una, y sin reparo alguno, por quemar el papel, esperar un tiempo prudencial y si no había reclamación u aparición de testamento ante notario, vender y repartir. Mejor era que ellos lo disfrutaran y no curas y monjas.

Antonio, que no las tenía todas consigo, o tal vez se sentía culpable por no respetar el deseo de la finada, se acercó de nuevo hasta los pies del féretro para contemplar a su tía. Fue entonces cuando apreció que una de sus manos se movía, soltaba el crucifijo que sostenía sobre el pecho y trataba de buscar un asidero para incorporarse. Acojonado como estaba, corrió hacia la pared donde habían dejado arrimada la tapa, la levanto y a toda prisa trató de colocarla en el lugar que le correspondía. Dos de los cirios cayeron al suelo, y estaba tratando de encajar la tapa, cuando alarmados por el ruido llegaron los demás.

- ¡Hay que atornillarla - decía echado sobre el ataúd- que me da mucho yuyu!

Y la atornillaron, y Antonio no se quitaba de encima, lloriqueando y balbuciendo…

¡Tía, yo no quería esto, pero no hay más remedio. Ya está todo repartido, no es posible hacer lo que deseabas!

Todos entendieron que tenía remordimientos.

Estos querían una moto.



No sería gran cosa esta canción, pero le pegó fuerte en mis tiempos, también Black is Black, el principal éxito internacional del grupo. A mi me gustan todos los temas, tanto con Mike como sin él.

La flor del... ¿Hibisco?





¿Es posible que este arbusto sea un hibisco? En realidad no lo sé, la flor no acaba de abrir y no la puedo comparar a la que ya he publicado. Parece semidoble, pero es blanca cuando las otras que tengo son rosa, roja, y anaranjada. La hoja es muy parecida, y el cultivo es semejante; algún riego en verano y poda fuerte tras la floración.
Veremos si hay alguien que me pueda orientar.