miércoles, 11 de enero de 2012

El otro lado.


Estaba adormilado, calentito entre aquellas suaves sábanas y sin ganas de levantarme. Posiblemente, afuera, la escarcha producida por la helada, teñía de blanco la hierba haciéndola parecer cana. O tal vez estuviera lloviendo. Pero no. Hasta mis oídos no llegaba el ruido característico golpeando los cristales. Aunque tal vez la lluvia fuera de esa tan fina, tan húmeda, que cala hasta los huesos. No sé. Lo que no dudaba es que debía de hacer tanto frío como corresponde a esta estación del año.

Ni siquiera había amanecido, y mientras esperaba a que el sol se colase a través de la persiana para levantarme, mi perro comenzó a aullar. Era ese aullido con el que de un tiempo a esta parte, llamaba para decirme… ya es la hora, he de hacer mis necesidades mayores y menores, además, tengo hambre, baja a sacarme y dame de comer. ¡Pobre cieguito mío! Aunque aún sea de noche para mí, tu reloj funciona a la perfección y en tu noche sempiterna, intuyes que un nuevo día ha llegado.

Quisiera incorporarme raudo he ir a su lado, pero estoy aletargado. Es uno de esos momentos en que uno se encuentra tan laxo, que más de una vez me ha dado por pensar… que dulce sería ahora la muerte. Sin sufrimiento, solo cerrar los ojos, parar esta leve respiración, dejar de pensar.

Pero no es cierto. Pienso así porque estoy vivo. Lo estoy viendo desde este lado y este lado, nada tiene que ver con el otro. Pero, ¿como es ese otro lado? ¿Frío, húmedo, silencioso, alegre, luminoso, aterrador? ¿O simplemente no hay otro lado, y eso es lo terrible?

4 comentarios:

Vir dijo...

El otro lado simplemente no es. Aun así, por si sí, quiero mis cenizas al sol, mirando al mar, que quiero estar calentita y tener buenas vistas oyendo su rumor toda la eternidad...

Alfredo dijo...

Vir
Cantidad de gente piensa en que no es, y otra mucha en que sí. Los que si creen en el otro lado, incluso en la reencarnación, parece que están tranquilos. Somos los que pensamos en que no, los que siempre decimos… por si acaso.
Salu2

jose luis dijo...

Queda muy claro que no es porque simplememte no es. Es muy simple , basta con que te acuerdes de como era antes de venir a este lado y asi es como es.No siendo, jajajaja menudo lio .Creo sinceramente que si fuera sería la mar de aburrido asi durante toda la eternidad. El por si si y el por si acaso solo son producto del miedo.

Alfredo dijo...

El primer punto de tu exposición, me parece que no está muy claro. En cuanto al segundo, no es posible recordar algo, de donde no hemos estado. Comenzamos a estar, siempre, siempre, de este lado. Lo aburrido debe de ser, no estar ni de este, ni del otro lado. En cuanto a lo del miedo… quisiera saber quien no lo tiene.
Salu2.