domingo, 12 de febrero de 2012

Manual de urbanidad.

Como de costumbre, soy un jubilado, me apostaré medio euro, que se llevará aquel que sepa a quien pertenece la siguiente norma de urbanidad extraída del libro que publicó:

"Si durante un banquete fuera preciso matar a uno de los invitados, los criados deberán retirar con presteza el cadáver para no angustiar a los presentes".

La norma añade que se ha detener preparado otro invitado de repuesto para que ocupe el sitio del difunto, a fin de que los comensales olviden tan lamentable suceso.

4 comentarios:

Vicente Manuel SANCHEZ DIAZ dijo...

Estoy pensando en nuestro amigo Leonardo Da Vinci, que escribió algunas normas de protocolo realmente curiosas.
Ya me confirmarás si se trata de él.
Un saludo.

Vir dijo...

¡Jajajajaja! Madre del amor hermoso, qué despropósito. Por lo de la foto digo lo mismo, pero jamás lo hubiera adivinado. ;)

Alfredo dijo...

Quien iba a pensar de semejante mente prodigiosa, tal aberración. Pero cada momento de la Historia tiene sus claroscuros y es fácil juzgar a toro pasado.
Te debo medio euro.
Salu2.

Alfredo dijo...

Vir.
No te rías, que esto es muy serio. ¿No te das cuenta, que si ese manual estuviera hoy vigente, cerrarían los restaurantes?
Salu2.