lunes, 20 de febrero de 2012

Otario.




1. adj. Arg., Par. y Ur. Tonto, necio, fácil de embaucar.

No creo que este vocablo sea muy usual en España, de hecho, ya dice el DRAE donde se utiliza habitualmente. No obstante, muchos de los que ya tenemos unos años, hemos repetido cantidad de veces la palabra sin percatarnos quizá de su significado. Y es que a menudo, cantamos por puro placer, sin prestar demasiada atención a esas letras que siempre cuentan una historia.

Así ocurre con el tango "Yira" (ramera), donde podemos encontrar además: Grela (puta, mala, suciedad, mugre), tamangos (zapatos), mango (dinero), morfar (comer), cinchar (trabajar, esforzarse), manyés (veas, te des cuenta), vocablos todos del lunfardo; habla que la gente de clase baja, empleaba en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.
Cuando la suerte, que es grela,
fallando y fallando
te largue parao....
Cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao...
Cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol....
Cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar...
la indiferencia del mundo
que es sordo y es mudo
recién sentirás.

Verás que todo es mentira,
verás que nada es amor...
que al mundo nada le importa
Yira...Yira...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor...

Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazao...
Cuando te dejen tirao
después de cinchar,
lo mismo que a mí...
Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar...
¡Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
se puso a ladrar!

2 comentarios:

Vicente Manuel SANCHEZ DIAZ dijo...

Lunfardesco !

Alfredo dijo...

vicente.
He leído que esta forma de hablar, está hoy circunscrita al mundo del tango. Sin embargo, venían al sitio donde asiduamente voy a pescar, un par de amigos paraguayos, con los que trabé amistad. Una vez roto el protocolo que da el desconocimiento, hablaban en su jerga como si yo fuera uno más. Les tenía que preguntar a cada paso que quería decir esto o aquello. A ellos les oí decir, por ejemplo, "malanfio" hablando de un amigo que posiblemente le robara plomo al jefe -eran fontaneros-. Malanfio significa "duda", la duda sobre aquél suceso.
Salu2.