miércoles, 4 de abril de 2012

El desafío de Aracné a Atenea.

El otro día, mi nieta Ana me preguntó si conocía el mito de Aracne o Arácnea, y le contesté que conocía a una Aracné, y que supondría sería la misma. Entonces me relató su versión, y que más o menos coincidía con la mía. No deja de ser una coincidencia el que yo hubiera preparado esta entrada antes de hablar con ella, aunque conociendo su afición a la lectura, no es de extrañar.


Y ya que he hecho este pequeño preámbulo, quiero pedir disculpas por el silencio que he guardado por un tiempo; me encontraba por los mares del Norte. Trataré de ponerme al día.


Se dice de la diosa Atenea, que era tan generosa en la paz como temible en la guerra. No era para menos; nació adulta y completamente armada. Respecto de la generosidad, la atestiguan los hombres de Cirene, a quienes enseñó el arte de la doma del caballo, también enseñó la construcción de los carros de combate a Erictonio primer rey de Atenas. Erictonio, que según el mito, nació del semen caído sobre el muslo de Atenea cuando Hefesto intentó violarla. Al intentar quitárselo ella, fecundó a la Tierra de donde nació Erictonio (nacido de la tierra).

Hábil tejedora de alfombras, obtuvo de los Inmortales el encargo de bordar el velo de Hera. Como diosa de la salud, curó milagrosamente al arquitecto Mesicles en peligro de muerte a consecuencia de una caída cuando trabajaba en la construcción de los Propileos. Podía prolongar la vida de los mortales y conceder el espíritu profético. Protectora de los valientes y casta hasta el extremo de privar de la vista a Tiresias, que involuntariamente la vio cuando en compañía de la ninfa Cariclo se bañaba.
Diosa guerrera por excelencia, faceta que en otra ocasión veremos, era además celosa de sus habilidades hasta el punto en que no admitía que nadie pudiera superarla.

Así sucedió que existía en Lidia una muchacha llamada Aracné y que había alcanzado gran fama en el dominio de la aguja, hasta el punto en que osó desafiar a la diosa. Presentose ésta bajo la forma de una mujer anciana, y le pidió que renunciara al desafío sacrílego, pero la joven rehusó. Entonces Atenea se presentó en su forma divina y aceptó el reto.

Escogió Aracné un trabajo sobre los amores de los dioses, y cuando hubo terminado, lo sometió al examen de Atenea. No pudo la diosa encontrar imperfección alguna, pero considerando ofensivo el tema, metamorfoseó a Aracné en araña y la condenó a seguir eternamente su tarea y a que sacase de su propio cuerpo los hilos que pusiera en sus telas.

8 comentarios:

Marina-Emer dijo...

ME ALEGRO QUE COINCIDAS CON TU NIETA EN LA LITERATURA SOBRE TODO ...YO LO HACIA CON MI PADRE ASI TAMBIEN ME AFICIONÉ A LA POESÍA ,EL ME ENSEÑO RIMA Y METRICA Y AHORA LE RECUERDO CON MUCHA DEVOCIÓN.
ME ALEGRO QUE HAYAS LLEGADO BIEN.Y GRACIAS POR VENIR YA POR MI BLOG
UN ABRAZO
MARINA

Rubén Xixón dijo...

Tengo medio leído el libro de Gustav Schwab titulado "Las mejores leyendas de la antigüedad clásica" que es un compendio de toda la mitología griega. Es un mundo apasionante, un verdadero libro de libros. Es muy gratificante constatar el interés de tu nieta por este tema, en estos tiempos en que los chavales leen tan poco.
Saludos.

Ruben dijo...

Como siempre gracias por la lección, que esta vez recordaba vagamente de mis días de mitología griega. (parece que fue hace un siglo)

Alfredo dijo...

Marina.
Ha cumplido 13 hace poco y para ella la lectura no es obligación; es un placer. Espero que así continúe y que algún día le de por escribir, siguiendo el ejemplo de su madre como tu hiciste con el que te dio tu padre.
Salu2.

Alfredo dijo...

Rubén Xixón.
Ella es la esponja que todo lo absorbe. Le regalé por su cumple un libro de Reverte -no recuerdo el título- sobre la guerra de la independencia, mi mujer dijo que adonde iba con ese coñazo, pero ella vino a los pocos días contándome sucesos allí reflejados. No pasó por alto ni una sola hoja.

Salu2.

Rubén Xixón dijo...

"El Asedio", de Pérez Reverte. Pues la verdad es que tiene mérito porque al principio es farragoso de leer.
Saludos.

Alfredo dijo...

Rubén.
Aunque todo está escrito ya mil veces, mi propósito es tratar de hacer recordar, de estimular al lector para que busque y profundice en estos esbozos. Tal vez así amplíen sus conocimientos y aporten cosas de las cuales yo me pueda beneficiar a su vez.
Salu2.

Alfredo dijo...

Rubén alias Tomé.
Gracias por el recordatorio. Yo aún no lo he leído.