viernes, 13 de abril de 2012

Hablando de bodas.



Con el buen tiempo empiezan a llegar las bodas, aunque al parecer no se debe a la bondad de la temperatura, si no que inconscientemente responde a una antiquísima tradición. Los romanos lo hacían en el mes de Junio, porque tenían la creencia de que Juno -divinidad y patrona del matrimonio- traería prosperidad y dicha a las parejas casadas en "su" mes.

En realidad, más entonces que ahora, que todo se planifica, con la practica del ritual, se conseguía que los primogénitos vinieran al mundo a principios de la primavera. Así, el inactivo invierno coincidía con los últimos meses de embarazo, y la recuperación de la parturienta antes de la recolección.

Hay quien dice -parece ser que fueron los egipcios - que el anillo de boda se coloca en el dedo anular izquierdo, porque una arteria va directamente al corazón. En realidad hay mucha gente que lo lleva en la mano derecha, pero tanto si se lleva en una como en otra, la explicación más convincente es que se debe a un tema de seguridad; el dedo anular es el único que casi nunca extendemos por sí solo.

Las novias espartanas, se vestían con ropas masculinas y se cortaban el cabello con la esperanza de que los espíritus malignos no las reconocieran e hicieran el matrimonio desdichado. La moda de cubrirse la cabeza con el velo nupcial, y las damas de honor, eran también los métodos empleados para distraer y confundir a los espíritus.

En este lienzo de Goya, podemos contemplar una boda donde nadie parece creer en los malos espíritus, a pesar de ser de conveniencia-según los entendidos; la novia no lleva velo, no se le ve anillo en la mano derecha y lleva el pelo recogido en moño.


Continuando con la descripción del cuadro y siempre según los que entienden -yo solamente veo personajes y no me parece demasiado bueno- parece ser boda de conveniencia, porque la chica es joven, pobre, y lleva los zapatos cambiados de pie en señal de protesta. ¡Si a veces una rozadura te hace ver las estrellas, que será el ir con los zapatos cambiados!

El novio sin duda es rico… y feo, aunque por suerte, no le añadió el pintor cara de viejo. Las féminas, ya sean amigas o familiares, la miran con envidia, mientras que el cura y el padre de ella, tienen cara de alegres cómplices. Dicen que también en el cuadro aparece un antiguo y joven novio… ¿jugarán los espíritus a eso del toro?

2 comentarios:

Ruben dijo...

Ya que hablas de los nacimientos en primavera, he recordado un dicho que tenían aquí los pastores de la trahumancia.
"mujer pastoril, febrero, marzo o abril", refiriénsdose a los partos. Echando cuentas de los nueve meses transcurridos desde el regreso de los pastores de Extremadura. (infidelidades aparte)

Alfredo dijo...

Ruben.
¡Que sabios son los refranes!
Salu2.