viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Que es la vida?


Gracias a los que me habéis echado de menos por mostrar vuestra preocupación. Si, he estado un par de semanas de vacaciones en el H. de Jove. La verdad es que, la H, no es de hotel y Jove no es una ciudad caribeña.
Compartí habitación por unos días, con alguien a quien conocí hizo este mes de julio, cincuenta años. A pesar de su edad -81- aún se mantiene fuerte, y cuando enseñando el torso, hace alguna finta, o lanza un crochet o un uppercut, se pueden apreciar sus recios músculos en espalda brazos y pecho. Todos los días acude al gimnasio, y en su tarjeta de visita, muestra orgulloso bajo su nombre la profesión nunca abandonada: "Preparador Nacional de Boxeo".
Su estancia sería corta; esperaba los resultados de unas pruebas, pues padecía de úlcera estomacal. Y los resultados llegaron, y la médica le dijo más o menos…
- Bueno, le vamos a enviar para casa con un tratamiento para aliviar los síntomas que padece.
- Para la úlcera - dijo él-
- Si, para las lesiones que padece -empezó ella tratando de bordear el asunto- es una medicación que le sentará bien y que habrá que ir modificando de cuando en cuando…
- ¿Pero es úlcera?
- No. Tiene usted un tumor.
-¿Bueno o malo?
- No hay ningún tumor bueno, unos son mejores que otros, pero todos son malos. Lo suyo no se puede operar, así que, a llevar lo que le quede lo mejor posible y tratando de hacer vida normal.
Y así se lo espetó, sin privacidad alguna -yo estaba delante- y para más inrí, viendo que en la solapa del pijama llevaba un pin religioso muy conocido en esta tierra, le dijo que a él se encomendara.
Yo sé como se siente uno cuando algo así te dicen. Mi amigo solamente acertó a pronunciar: "Ya se acabó todo".
Los ojos se me empañaron. Recordé entonces la reflexión de un jefe indio pies negros de Alberta (Canadá), a su tribu cuando estaba a punto de morir: "Dentro de poco Pata de Cuervo os abandonará… no puedo decir hacia donde. ¿Qué es la vida? Es como el destello de una luciérnaga en la noche. Es como la respiración de un bisonte en el invierno. Es como la pequeña sombra que se extiende a través de la pradera y se pierde en el ocaso".

3 comentarios:

Rubén Xixón dijo...

Sumidos en nuestras preocupaciones diarias, pocas veces advertimos que continuamente vivimos con un pie en el hoyo.
La vida es un frágil castillo de arena, la salud es el muro que la protege. Cuando ese muro se desmorona, las olas arrasan toda la obra del hombre.
Saludos.

Marta C. dijo...

Hola, Alfredo. Veo que has recuperado la actividad en tu blog, de lo cual me alegro enormemente. Yo, sin embargo, sigo en dique seco estricto por severas advertencias médicas. Tengo prohibidos los blogs. Pero como estaba pendiente de saber qué tal fueron esas pruebas tuyas, no he podido evitar escribirte cuatro líneas aquí. Lo mío ya sabes que es solo cuestión de paciencia y ajo... y agua...
Espero tus noticias.
Un fuerte abrazo,
Marta

Alfredo dijo...

Rubén X.
¡Jo, chico, me has dejado sin habla de lo profundo!
Salu2.