lunes, 29 de octubre de 2012

Cosas de la edad.


Por aquella cosa de la edad, aquel hombre tenía entre ceja y ceja una obsesión; frenar el tiempo.
Tras mucho cavilar llegó a la conclusión, de que si frenaba el giro rotatorio de la tierra, los días serían más largos. Si la llegase a parar, el tiempo se detendría, y si cambiase el giro, hasta es posible que ese dichoso tiempo volviera atrás.
La primera opción estaría bien, mucho mejor la tercera, pues la segunda sería injusta para una parte del mundo; los unos vivirían siempre cara al sol -sin guasa- y los otros en la noche perpetua.
Arquímedes pedía un punto de apoyo, a sabiendas que nadie se lo daría, pero entonces vivían casi en la prehistoria, ahora hay adelantos que no existían en aquella época
Genaro, que así se llamaba, tenía la solución; de polo norte a polo sur, todos en línea, se colocarían cada cien metros un gran cohete atado firmemente por una cadena. A una señal dada, todos los cohetes se encenderían y derechitos, derechitos, tomarían el camino opuesto al giro actual.
- ¡Pero so zopenco! -le dijo un amigo-  ¿No te das cuenta, de que si el tiempo se vuelve atrás, sufriremos terribles consecuencias?
- A ver dime…
- Pues que si no te mueres por arriba, te mueres por abajo. ¡Te ahogarás en el útero de tu madre! O quizá no llegues a salir de las gónadas de tu padre.
- Si, pero volveré a ser joven y, lo bailao, bailao.
- ¡Mira que eres burro! Verás morir a tus hijos de no nacimiento, a los albañiles habría que llamarlos desalbañiles, porque en vez de construir, desharán, volverán las guerras que ya acabaron, se levantarán los muertos que esto va a parecer el juicio final, ¿y cuando vayas al baño? ¿Qué, meas para dentro?  ¿Y que pasa con lo que comiste? Además ¿No sabes que allá bajo, no hay tierra? ¿Engancharías los cohetes en el agua? ¡Eh, eh!

12 comentarios:

Rubén Xixón dijo...

¡Pero qué bueno sería recuperar los momentos en los que se erró, para no volver a meter la pata!
Saludos.

Marta C. dijo...

¡Ay, madre, qué ideas se le ocurrían al pobre Genaro! La verdad es que lo del tiempo tiene su guasa. No queremos que pase porque queremos conservar la juventud con las ventajas de la experiencia de la vejez. Y sin embargo nos pasamos el día deseando ¡QUE LLEGUE EL FIN DE SEMANA! ¡QUE LLEGUEN LAS VACACIONES!
En qué quedamos, ¿que pase o que no pase?
He ahí la cuestión, mi querido Alfredo. Besos.

Marta C. dijo...

No me olvido del otro relato. Estoy en ello.
Besos.

MuCha dijo...

Frenar el tiempo
Jamas se me hubiera ocurrido.Frenarlo en el momento mas dolido para no llorar mas la perdida de el

RECOMENZAR dijo...

Te dejo mi otro blog tambien
Me maravilla como escribes

Ruben dijo...

Si vas a parar el tiempo, frena de a poquito, que voy sin cinturón, y de seguro que me voy al suelo...

Anónimo dijo...

Very useful blog. Keep up the good work.

Alfredo dijo...

Rubén X.
Seguro que la meteríamos en otra cosa, recuerda el refrán del burro.
Salu2.

Alfredo dijo...

Marta.
Y te vas de puente, llegas el domingo a la noche y hoy lunes crees que ya quedó leeeejoooos.
Salu2.

Alfredo dijo...

Marta.
Tranquila, que nadie se lo va a llevar.

Alfredo dijo...

MuCha.Recomenzar.
Yo siempre he tenido complejo de Peter Pan. Quisiera haberme que dado en los quince o así.
Salu2. y gracias por tus comentarios, pasaré a visitarte.

Alfredo dijo...

Rubén.
A ti casi que no te interesa. Tienes los años ideales.
Salu2.