jueves, 4 de octubre de 2012

De nuevo pescando.




No está mal, el feo, aunque no lo parezca, casi el kilo, el rayao uno trecientos.

8 comentarios:

Rubén Xixón dijo...

A este paso, entre lo que escribes, lo que pescas y tu aspecto de venerable madurez con alguna que otra cana, te convertirás en una especie de Hemingway astur; por supuesto, huelga decirlo, obviando su desagradable final. En este sentido estoy tranquilo porque amas demasiado la vida como para dedicarte a tontear con las armas de fuego.
Saludos.

Marta C. dijo...

Vaya, pues me alegro mucho, Alfredo, que hayas podido retomar esa actividad que tanto te gusta. Seguro que más de un cuentín se forja en esa horas de plácida espera. Muchos besos.

Humberto Dib dijo...

Hace cuatro años que no salgo de pesca, lo extraño mucho pues es una actividad que me causa un enorme placer.
Suelo hacerlo en río, es mi lugar preferido.
Un fuerte abrazo.
HD

Ruben dijo...

Yo lo único que he pescado en mi vida fueron cangrejos (antes de que palmaran), bueno, las ranas no se si pescan o se cazan.

Alfredo dijo...

Rubén X,
A pescar solo fui dos días, para matar el gusa. Tengo mucho tajo atrasado.
Lo de, alguna que otra cana, va en plan sorna ¿no?. Me quedan cuatro y las llevo al 2.
En cuanto a escribir, estoy en satand by; faltan ideas.
Salu2.

Alfredo dijo...

Marta.
Imposible la concentración en otra cosa que no sea el movimiento de la puntera. Además, la peña no te da respiro.
Salu2.

Alfredo dijo...

Humberto Dib.
No me extraña; tu actividad en el blog te debe de restar mucho tiempo.
En realidad soy pescador, desde hace solamente tres años. Me gusta la mar y la diversidad de peces que se pueden pillar. Al río nunca fui, es más cansado y ya sabes lo que puede salir.
Salu2.

Alfredo dijo...

Rubén.
Y que buenos que estaban. Es lo único que pescaba en aquellos tiempos en que iba más por tu tierra. Aquí tenemos muchos en los pantanos, pero son del americano y no me gustan.
Las ranas las he visto pescar a caña, con un trapo rojo de cebo y se de alguien que las cogía a bastón. Con una cachaba a la que se ponía un rejón y andando por la orilla.
Salu2.