lunes, 7 de enero de 2013

Pellejo más o menos.


Era Antonio de carácter tímido y apocado, lo que con frecuencia le originaba problemas de toda índole. Hace cosa de un año, le sucedió -a su entender- el caso más terrible de cuantos imaginar se pueda, y que yo relataré.

Me llamo Fernando, algunos por respeto a mis canas, anteponen siempre el don, y otros, por el mero hecho de ser su doctor. Últimamente no ejerzo, pues, por motivos sindicales, estoy liberado. Mi lugar en la consulta lo ocupa Rosa, una joven dicharachera y muy capaz.

Antonio, esperó pacientemente un día, a que acabara una reunión en el sindicato, para "abusando de nuestra amistad" presentarme el caso que padecía:

- Tengo un problema muy serio, necesito que vayamos al baño donde te lo enseñaré.

Y fuimos al baño, consulta que jamás en mis largos años de medicina había utilizado. Se bajó los pantalones y el calzoncillo, dejando ver para mi sorpresa, una coquilla que ocultaba sus genitales. Desprovisto del artilugio, vi en su prepucio un condiloma, es decir; una verruga algo mayor que una lenteja.

- Compañero, lo llevas crudo. No tienes más remedio que ir a ver a Rosa para que te mande al dermatólogo. El sitio es delicado y esa coliflor hay que analizarla. No parece nada grave, pero tendrás que enseñar la chorra más de lo que deseas.

Y al calvario que venía padeciendo, se unió el escarnio que para él significaba enseñar sus atributos a Rosa -que llamó a la enfermera para que lo viera- al dermatólogo, que lo derivó al urólogo, al anestesista y al resto del equipo que le practicó una circuncisión en toda regla.
- No se preocupe, el 30% de los hombres de este mundo están circuncidados.

- Ahora ya, maldita la importancia que tiene pellejo más o menos.

11 comentarios:

Marta C. dijo...

¡Qué bueno, Alfredo y qué gracia tienes para contarlo! Lo de la "coquilla" nunca lo había oído, ¿era por protección? Desde luego el "condiloma" fue a escoger un sitio...
¿Sabes que desde que hay tantas musulmanas en España, por lo menos aquí en Cataluña, en todos los consultorios hay por lo menos unA ginecólogA?
Para los hombres enseñar vuestras partes a una mujer, por muy doctora que sea, es todo un trauma. En cambio, las mujeres llevamos toda la vida haciéndolo con los ginecólogos y hasta que no han venido las moritas a poner las cosas en su sitio, hemos tenido que "pasar por el tubo". ¿Conoces a alguna mujer uróloga? Yo no.
Besos, me ha gustado mucho.

Maria do Sol dijo...

Alfredo
Eres un cuentista excepcional (em português: um contador de histórias excepcional).
Me encantó el texto.
Abraços

Alfredo dijo...

Marta C.
Si, conozco a una y ya me ha operado hace tiempo.
Salu2.

Alfredo dijo...

Marta C.
Se me pasó, la coquilla la utilizan todos,casi todos, los deportistas para resguardarse de golpes inoportunos. Esta foto, no es una coquilla, es un cinturón de castidad para hombres y se utilizaban en aquella época en que los caballeros iban a la guerra.
Salu2.

Alfredo dijo...

María do Sol.
Gracias por el elogio María, pero yo me considero simplemente una persona a la que se le ocurren cosas.
Salu2.

Marta C. dijo...

Primera noticia, Alfredo. Pensaba que los cinturones de castidad eran solo para evitar infidelidades de la mujer cuando el marido se iba a las cruzadas. ¡Lo que se aprende contigo! + Besos.

Alfredo dijo...

Marta C.
En realidad, aquello parece que era un mito. Se cuenta que los candados tenían dos llaves; una se la llevaba el caballero, y la otra quedaba en poder del cura. Pasado un tiempo determinado, si no volvía, el cura liberaba a la mujer. Lo que no sé, es si el "pater" utilizaba la llave más a menudo de lo convenido.
Se supone un mito, ya que ninguna mujer podía resistir tamaño suplicio durante un tiempo prolongado. (No me refiero al de estar en ayunas, me refiero al dolor físico que representa)
La muestra que he puesto, no era por culpa de la infidelidad recíproca, era para que el hombre no pecase de onanismo.
Salu2.

Rubén Xixón dijo...

"Un cinturón de castidad es un cinturón o braga de hierro, cerrable con llave, que supuestamente se obligaría a usar a algunas mujeres en la Edad Media para evitar las infidelidades o deslices sexuales. Su efectividad se basa en el hecho de que, una vez cerrado el candado y retirada la llave, resulta imposible que un hombre introduzca el pene en la vagina de la mujer dado la presencia de púas en el cinturón al nivel en que ésta se encuentra; por lo que constituye un bloqueo para iniciar el coito.
Se usaba cuando los esposos se iban a guerra. Les ponían a sus mujeres el cinturón y existían 2 llaves: una la tenia el marido y otra el sacerdote. Si el marido no veía a la esposa en un año, el sacerdote en un plazo de 4 años decidía quitarle el cinturón.
El objeto ganó popularidad en Inglaterra en el siglo XIX gracias a un libro cuyo contenido lo describía como "una de las cosas más extraordinarias que los celos masculinos hayan realizado". El libro describe cómo era usado el objeto para asegurar la fidelidad de las damas que se quedaban solas en casa mientras los aguerridos maridos iban a luchar a las Cruzadas.
Esta es la opinión más habitual, aunque equivocada. El cinturón de castidad no puede usarse más que durante unas horas, a lo más un par de días. De otra forma, la mujer que lo llevase moriría víctima de infecciones, abrasiones y laceraciones provocadas por el contacto con el metal. En realidad, el cinturón de castidad era utilizado por las mujeres como defensa contra la violación, en época de acuartelamiento de soldados, durante viajes y en estancias nocturnas en posadas. Su uso era más frecuente en enfermeras y religiosas que atendían heridos en los frentes de batalla para evitar las violaciones.
De cualquier modo, el cinturón de castidad es en realidad una invención muy posterior a la Edad Media, como mínimo del Renacimiento, aunque lo cierto es que no existen referencias históricamente probadas anteriores al siglo XIX. Ninguno de los cinturones de castidad que existen fueron hechos en el medievo, todos los expuestos en museos fueron retirados tras comprobar que eran falsificaciones del siglo XIX.
En la actualidad siguen existiendo en forma de juguetes eróticos y, en algunos casos, son hombres quienes se los ponen a sí mismos para luego ceder las llaves a su pareja." (Wikipedia)

Esilleviana dijo...

Sabía que para los judíos es muy importante llevar esta marca en el cuerpo pero exactamente no conocía lo que implicaba: supone un compromiso con el Patriarca Abraham y su Pueblo.

Un abrazo

Alfredo dijo...

Rubén X.
Todo está en la Wikipedia, si señor.
Salu2.

Alfredo dijo...

Esi.
Lo de "marca" me parece un tanto suave, has de mirar algunas fotos: ¡pánico da!a mi por lo menos.
Salu2.