martes, 9 de abril de 2013

En lo profundo.


Estaba en la cama "arronchao", era sábado, hacía frío y la parienta ya tenía plan; tocaba ir al centro comercial. Sentí abrir la puerta de la calle, ella, como siempre, madrugadora, seguro que traía el periódico y esos bollinos que tanto me gustan. A poco, oí borbotear la cafetera y el aroma del café llegó a mi nariz.

- Manin, no te levantes, que hoy el horóscopo dice que vas a tener un día profundo.

Perfecta sicóloga, sabe bien mis reacciones; me levanté de un salto.

-Chorradas, además, ¿que significado le da a ese, profundo?

- Difícil de comprender, negro y oscuro.

-¡Bah! Voy a ducharme ¿trajiste bollinos de leche?

Es sábado, ¿cuándo te faltaron?

Vestido de pantalón vaquero y camisa me puse a desayunar; los bollos ya estaban abiertos y untados de manteca y mermelada. El café casi puro y caliente a tope.

- Cuando quieras, ya estoy lista.

- Tienes que esperar un poco, he de ir la baño.

­ ¡Cago mi manto! ¡Malditos bolsillos!

- ¿Qué te pasa, a que viene tanta palabra malsonante?

- ¡Nada, que tenía razón el horóscopo, dos palmos de profundo! Me cayó la cartera dentro de la taza. ¡Las perras, las tarjetas, los carnes…!

- ¡Puag, que asco!

- ¡La madre que lo parió, ahora el teléfono!

- Ya te dije cien veces que cualquier día perderías la cartera. Manía la tuya de guardarla en el bolsillo de atrás. Al menos el teléfono es waterproof. Toma unos guantes, mostrenco.

Y haciendo un terrible esfuerzo, hundí mi mano en lo profundo.

4 comentarios:

Maria do Sol dijo...

Acho interessante ser capaz de retratar num texto a dureza quotidiana da rotina. Mesmo com palavras menos elegantes, o texto agradou-me. Se não me agradasse não comentaria.. :-)
Abraços

Ángeles dijo...

Pues el horóscopo era totalmente verídico... y aunque yo no creo en él, corcholis, que contigo acertó el pleno total, hubiese sido mejor que te hubieses quedado en la cama... Y TE LLEVASEN HASTA ELLA EL CAFETITO CALIENTE, Y LOS BOLLINOS...

Un abrazo.

Alfredo dijo...

María do Sol.
María, sabes que tus comentarios son siempre bienvenidos.
Supongo que cosas de estas no les suelen suceder a las mujeres; muchos hombres tenemos la costumbre de llevar el móvil en le bolsillo de la camisa y la cartera en el trasero del pantalón. Y esas cosas suceden.
Salu2.

Alfredo dijo...

Ángeles.
Hoy me siento filósofo de baratillo, así que ahí va...
A veces decimos que no creemos en tal o cual cosa, pero sucede algo, y no tenemos más remedio que rendirnos a la evidencia.
El protagonista (yo también) es de los que no creen, por eso se levanta como un tiro; tiene que demostrarlo.
Claro está, que un imprevisto, incluso dos, los tiene cualquiera.
Salu2.