sábado, 8 de junio de 2013

La Noche de San Juan.



Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

No es cierto que tuviera marido, ni tampoco que fuera mozuela; ella fue la que me llevó al río.
Tenía yo doce o trece, esa edad púber en que los cambios del cuerpo han venido. Ella, un tanto corrida y casi veinticinco.
Día de romería, misa, procesión, cohetes, música y algarabía. Comida en el prado donde todo el pueblo se reunía, y ella, mientras los mayores cantaban o jugaban a la brisca, quiso que yo durmiera la siesta, sobre sus rodillas. Sonaba desacompasado el pulso en su barriga, ora bajaba, ora subía, cuando con una hierba en mi oreja, perrerías me hacía.

No fue la noche de Santiago, que fue la de San Juan, y aunque las hogueras aún no habían fenecido, si toqué sus pechos, que, a camisa abierta, lucieron como ramos de jacintos.
Allí, entre los juncos y los espinos, en un claro de tréboles, junto al sauce que hunde sus raíces en el río, ella se quito el vestido, mientras, yo miraba sorprendido.

Bajo el árbol de la pureza perdí yo la mía…

Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.

Se portó como quien era, y, para que viera que aquello era amor de un día, cortó unas ramas del sauce, y me las dio como despedida.


11 comentarios:

Alfredo dijo...

Alfredo.
En primer lugar, un perdón por contaminar los versos de Lorca con mis letras.

En segundo, una breve reseña sobre la simbología del sauce.

El sauce es uno de los árboles sagrados de los celtas, también de los indios de las praderas. En la mitología europea, se considera como árbol de las brujas. Se le ha relacionado siempre con el luto, la muerte y la melancolía. En Gran Bretaña, se regalaban ramas de sauce como signo del final de un amor.
Buen fide a todos.

Maria do Sol dijo...

Para ouvires, uma canção do meu amigo Rui Veloso... Não sei porquê mas o teu texto fez-me lembrar do Rui. Não que tenha muito a ver com o conteúdo do teu post...mas lembrei e partilho contigo.
Abraço

http://www.youtube.com/watch?v=hmSwpNg48TQ

Maria do Sol dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vir dijo...

Pues a mí me ha resultado una combinación hermosa, precioso texto, huele a melancolía. Un saludo

Marta C. dijo...

Alfredo, esta vez la historia de amor, muchas has escrito, te ha quedado muy tierna y poética. Una manera sencilla pero entrañable de contar la primera experiencia de un chaval. Muchos habrían querido que su primera experiencia fuera tan bella y bucólica. Cada vez me gustan más tus relatos. Un beso.

Marta C. dijo...

Por cierto, solo he cambiado la foto por una más actual, no me he hecho nada ¿a qué te referías?
Estoy enterita, como mi madre me parió. No soy nada fotogénica, pero ese día era muy feliz y se nota. ¿Ahora te vas a volver marujilla?

Alfredo dijo...

María do Sol.
He visto la canción y busque la letra en español, pero las traducciones ya sabes como son. Me quedé con la sustancia y no puedo ponerla como hago algunas veces. Esta versión tiene la música un poco alta y para los que no conocemos el idioma resulta un poco complicado. Pero me va el ritmo.
Salu2.

Alfredo dijo...

Vir.
Gracias, me alegro que te gustara.
A esos años yo era tonto de remate - lo sigo siendo- y no sabía de la misa a la media.
Salu2.

Alfredo dijo...

Marta.
A mí me hubiera gustado, pero...
No soy marujilla, las cosas se notan; te has puesto lentillas y has cambiado el peinado. Se te ve más luminosa.
Anda atenta, mañana o pasado, según la guerra que me dé, voy a publicar un cuento para que algún director de cine novel lo lleve a la pantalla.
Salu2.

Marta C. dijo...

Pues mi hijo mayor, sin ir más lejos. Está rodando su primer largometraje en Madrid. Cuando lo acabe, ya le comentaré lo del tuyo.
Sí, me puse lentillas y me he dejado el pelo más largo, pero el peinado es natural, ese es mi pelo. Reconozco que ese día estaba espléndida y tiene para mí un gran significado. Fue tomada en la fiesta-homenaje de jubilación de un compañero muy querido por mí, éramos grandes amigos, era el padrino de mi hijo. Nos ha dejado hace poco, aunque tenía cáncer hace tiemo, el final fue precipitado, de un día para otro. Ver esa foto me recuerda lo feliz que fuimos los dos aquel día. Besos.

Alfredo dijo...

Marta.
Lo siento por tu amigo.

¡Que buen ojo tengo! Me asusto a mi mismo.
Oye, no escribo guiones, fue por picarte un poco, ya sabía lo de tu hijo. No obstante, el cuento, largo, ya está escrito. Mañana lo pondré, estoy buscando una foto para intercalar.
Salu2.