jueves, 6 de marzo de 2014

Las Pistolas del Abuelo. (Capítulo 2 Parte IV)

Era un viaje de recuerdos, míos, pero también de Jhony: Habíamos visitado el cementerio judío de la calle Coming donde estaba enterrada Abigail, y aunque él no conoció a su madre, no por ello dejaba de serlo.

El chico no pudo leer la lápida escrita en hebreo, solamente el nombre y la fecha; Abigaíl 1812/1844. Yo le indique aquella línea que mandé escribir; "Alegría del padre, también lo fuiste de tu esposo"

Madre, dijo posando su mano sobre la lápida, te estoy agradecido por darme el ser. Y nada más. Él no se sentía judío ni tenía vinculación alguna con ella, su madre era Ty.

La voz de Jhony me sacó de mi ensueño; Father, father, do not you come?

Fue un deseo de mi esposa, que nuestros hijos hablaran inglés. Si ella lo había aprendido, si aprendió español y bastante del gullah, ellos no habían de ser menos; de niños se aprende mejor que de mayor.

- Espera, ¿qué es el gullah? ¿algo así como el spanglish?

- En cierto modo, el spanglish como sabes, es la mezcla de palabras en base española, con inglesas. El gullah era lo que hablaban los criollos, mezcla de africano, inglés, francés, irlandés, alemán...

 Encontré a Palop sumamente avejentado, sin embargo, la casa había sido remozada, había nuevos almacenes de clasificación y fermentación, los secaderos,  maquinaría para el despalillado, sembradoras...
Mientras hacía un recorrido con él, cogiéndolo por el hombro, lloraba: Creí que no vendrías jamás, he estado muy solo aquí. He echado mucho de menos aquellas reuniones sociales de Abigail. Pero Plop, ¡si tú te quedabas en un rincón con el ponche en la mano! Sí, pero veía gente, gente blanca que reía y cantaba cosas alegres... desde que os fuisteis solamente he oído canturías tristes de hombres y mujeres tristes. ¿Por qué? Son libres ahora, o lo serán dentro de poco. Sí, pero cuantos morirán antes, durante y después de la guerra que se avecina. Ellos lo saben, tanto si se quedan como si se van, continuarán siendo esclavos, siendo pobres, de ahí su tristeza.

Palop era demasiado pesimista o de veras estaba muy enfermo. Al anochecer, una música llegó hasta mis oídos, y me fui hasta las cabañas de los negros. Un joven me cortó el paso cuando quise entrar en aquella de donde procedían los sones. Otro más viejo, que fumaba un gordo cigarro, le dijo; deja, es el patrón. Y entré. Varios quinqués iluminaban vagamente la estancia, un rancio olor a petróleo, sudor y humo hacía la atmósfera casi irrespirable, pero fue solamente la primera impresión.
La música, al contrario de lo que opinaba Palop, era alegre, y desenfadada. Trompeta, clarinetes, trombón, percusión y una mujer que canturreaba. Cesaron al verme, pero hice un ademán con las manos y continuaron. Finalizada la canción, uno por uno, sombrero en mano, o con una pequeña inclinación, fueron abandonando el local. Me temo que les fastidié la reunión.

Jhony reconoció las habitaciones de la casa, de todo se acordaba. Le dije que íbamos a ir a los campos donde estarían cortando las últimas plantas de la cosecha. Era medio día, bajo un calor asfixiante, hombres y mujeres se afanaban tumbando plantas de anchas hojas de color verde brillante, y casi dos metros de altura. Por la tarde las cargarían en carretas para llevarlas al secadero y colgarlas por unos días en mancuernas.

Jhony, le dije, todo lo que has visto será tuyo si así lo quieres, ya me arreglaré yo con Palop. Tu madre opina, y yo estoy de acuerdo, que si quieres quedarte, conservarlo y trabajarlo, así sea. Aunque para nosotros continúas siendo un niño, tienes que empezar a decidir tu futuro. Sopesa bien la situación, pregunta lo que no sepas, no juzgues a las personas por sus palabras, si no por sus actos, y trata de adivinar siempre la verdad que se esconde tras las astucias más inverosímiles.

Padre, lo que tengo decidido, decidido está desde hace tiempo.

- ¡Hala, ya está bien! Vete parando que tengo hambre y tortícolis.


- Me dejas intrigado con la decisión que tomará el chaval, pero sí, ya es hora de comer.
Continuará.

1 comentario:

jose luis dijo...

Alfredo que son esas palabras en verde que aparecen de vez en cuando?