martes, 5 de agosto de 2014

El Viaje de Hermelinda. Parte 7ª



Malek consultó el GPS y dijo algo a Karim, que llevaba el timón, mientras su padre se ocupaba de la vela. Buscaron un sitio propicio; un pequeño embarcadero y bajaron a tierra. Al poco apareció Málcom que los condujo a un todo terreno y emprendieron la marcha.

El tráfico era escaso y los turistas pocos bajo aquél sol de justicia. Aún no eran las once de la mañana. Dos autocares, un camión del ejército y dos coches que debían proteger el convoy, y poco más había en el aparcamiento. Los soldados haraganeaban a la sombra sin mucho trabajo.
Pasaron a través de la puerta de seis metros de alto y uno de ancho. Herme sintió que atravesaba la frontera a otro mundo. Cuarenta columnas flanquean un pasillo que da a una gran plaza. La pirámide escalonada se eleva con sus seis gradas, sesenta metros sobre el suelo, orientadas sus caras a los cuatro puntos cardinales. Y Malek le va relatando... "Mira ese friso que remata la pared", y Heme se fija en las cobras en actitud desafiante. dispuestas a tacar, "tenían la misión de alejar las fuerzas nocivas".
"Pero, si el dominio que ejerce la pirámide sobre todo el conjunto es ya de sí imponente, más lo son pasadizos y cámaras excavados bajo el suelo; once pozos de 32 metros de fondo por los que se accede a corredores horizontales. La cámara funeraria de Zoser está en el centro de la pirámide, en el fondo de un pozo de 28 metros de profundidad y siete de anchura, pero nunca se encontró su momia".
- ¿Acaso quieres contarme ahora la teoría alienígena?
- ¡Bah! Es una tontería.
- Bueno, aunque sea una patraña, alguna base debía de tener el que la formuló.
- No hay ninguna teoría. Hay quien insinúa que los pozos pudieran ser rampas de lanzamiento, que el Pájaro de Saqqara, hoy en el museo, es un avión, cuando simplemente es un juguete. Que el Serdab, tiene forma de capsula que representa el viaje a "los orígenes" descrito en el libro de los muertos, queriendo dar a entender un viaje extraterrestre, cuando en realidad no es más que una cámara, y el origen una metáfora. Que el Serapeum y sus veinticuatro sarcófagos de sesenta toneladas, que, debían contener los bueyes Apis, no contenían restos de ninguna clase y sus tapas estaban pegadas para conservar un hipotético vacío. ¿Para qué? se preguntan, y  al no hallar respuesta echan la imaginación a volar. Tal vez, dicen, eran lugares donde almacenar una energía desconocida, esa energía que los llevaría a otros mundos. Energía semejante a la de las curaciones milagrosas del ritual del Heb-Sed, es decir, del rejuvenecimiento. Ritual donde el faraón se introducía en un sarcófago relleno de un líquido por espacio de tres días, y que mediante la administración de ciertas drogas, volvía a la vida rejuvenecido. Son alegatos insignificantes cogidos con hilos endebles, y sí, hay muchas cosas que no sabemos, pero de ahí a pensar en extraterrestres hay un camino. El ser humano se ha ganado la posibilidad de la evolución hacia el conocimiento. Concedamos es aposibilidad y dejemos las patrañas, como tú dices,  para los visionarios.
- Malek, te ha cambiado el humor por mi culpa, lo siento. Ya te dije en Guiza lo que pensaba sobre tu pueblo y los extraterrestres; ninguna seudología hará que cambie mi forma de pensar. Anda, enséñame esas cosas que tan bien me has explicado.
Y Malek le enseñó todo lo que podía, ampliando y dando muestra del conocimiento que tenía sobre sus antepasados.

fin parte 7

1 comentario:

Marcos dijo...

Una cultura tan extraordinaria siempre deja muchas incognitas. A veces las soluciones mas rocambolescas e imaginativas, son las que mas se acercan a la verdad.