viernes, 26 de septiembre de 2014

El Viaje de Hermelinda. Cap. II Parte 1ª.



Foto de Heinz Albers, www.heinzalbers.org

- Oye Malek, dime si estoy en lo cierto: Abu significa padre, e ibn, hijo. Abu Karim sería por tanto "padre de Karim".

- Es cierto, es un kumya, un sobrenombre.

- Y, pregunto yo ¿no es extraño, que al padre se le reconozca por el nombre del hijo? Tal vez, si el hijo fuese muy importante, o acreedor de algún mérito, tendría una razón, pero, ¿qué razón puede haber, para que el hijo de nuestro barquero tenga menos reconocimiento qué él? ¿Te das cuenta, de que Abu no tiene nombre propio? Él es Abu Karim ibn Abdallah, padre de, e hijo de, solamente.

- Sí... pero no. Muchos de vosotros, pensáis que Abu es un nombre corriente, luego cuando empezáis a conocer algo más, os hacéis un lío. Abu es una forma íntima de dirigirse a alguien muy próximo, lo pueden llamar Abu y llamarse Ibrahim. Nosotros, tú y yo, apenas conocemos más que lo que nos han dicho, lo usual, no los nombres completos. A mí me llaman simplemente Malek el-Bahari, cuando mi nombre sería: Mudir Malek al Afiz ibn Nasser ibn Muhammad al Deir el-Bahari. Mudir es "director"; tratamiento por el cargo que ocupo, al afiz es "el guardián"; un apodo por la misma razón, hijo de Nasser; mi padre, hijo de Muhammad; mi abuelo, y, al Deir el-Bahari por el lugar de donde procedo. Les preguntaré para satisfacer tu curiosidad.

- ¡Ah! Un tanto complejo, ya me lo explicarás más despacio. Pero espera, que aún hay más. ¿Te has dado cuenta, de que padre e hijo, no se tratan como tales? ¿Que Karim parece ser el jefe?  El Rais, ¿se dice Rais? ¿Qué habla por teléfono constantemente, y tiene cuatro? ¿Cuál es el motivo de tanta llamada por parte de uno, y la deferencia por parte del otro?

-  No sé, Abu ya es mayor y fía el gobierno a su hijo. En cuanto a las llamadas, tendrá alguna habibati.

- ¿Tratarías tú así a al tuyo? No creo. En cuanto a lo otro, ya sé lo que es una habiba, y me parece que una querida sería poco para tanto teléfono. Dejémoslo, pero algo me dice que aquí hay algo oculto.

- Sé bien de tus apreciaciones y percepciones, y veo que aprendes rápido. No te preocupes, ya sabes quién, investigará antes de llegar al lugar de la cita.

La falúa ha llegado a Quena. Malek comenta con Abu que van a hacer una excursión para conocer la mezquita, el templo de Hathor, y que volverán en tres horas para proseguir viaje.

- Hermelinda, lo que tenga que suceder, sucederá ahora. He llamado a Málcom que ya nos espera en el muelle de los cruceros con la información que le pedí. Tú tenías razón.

- ¿Qué me dices? ¡Lo sabía!

- Karim no es hijo de Abu. En realidad se llama Amir Azzám y es un delincuente.

- ¿Y qué pinta aquí, y qué esperas para denunciarlo?

- No puedo denunciarlo. Malcom pudo sonsacar a Karima, la mujer de Abu, que tienen retenido a su hijo, que tiene mucho miedo y que no sabe quiénes y cuál es el motivo.

- ¿Es posible, que Amir haya buscado este medio de transporte, para pasar desapercibido y huir de la policía? Espera Malek, estoy pensando y hablo conmigo misma. No, no llegarían a un secuestro solo por eso. Con obligar a Abu a punta de pistola, o robar una lancha bastaría. ¿No irá contigo la cosa? Tienes un cargo importante, en un sitio donde se guardan tesoros incalculables, pero... ¿por qué, en vez de secuestrar al hijo de Abu, no lo hicieron contigo?

- Mira Herme, allí está Malcom, él te explicará lo que por alto me ha contado a mí.

En la terraza del embarcadero, Malcom tomaba algo. A la vera del río, las mesas y los sombrajos, todos blancos, refulgían a pleno sol contrastando con el verde del agua. A aquella hora estaban casi vacías de gente. Pidieron un refresco y el mayordomo, chofer, guardaespaldas y amigo, quiso comenzar la explicación. Malek le interrumpió:

- Espera Malcom, Hermelinda, a la que solamente he dicho que Amir es un delincuente - "el príncipe decidido"·, ese es el significado de su nombre-, ha hecho sus cábalas. ¿Puedes exponerlas, cariño?

- Bueno, aún no lo tengo maduro, y es acertada la palabra; todo son conjeturas sin mucha sustentación. Voy allá, pero primero dime cuántos años tiene y a que se dedica el hijo de Abu.

- Estudia el último curso de ingeniería, y como alumno aventajado, colabora en un proyecto sobre motores para una empresa, creo que de armamento. Su madre no lo sabe a ciencia cierta, el chico lo lleva en secreto. En ocasiones suele ayudar a su padre en el barco.

- A pesar de lo que pueda parecer, no es relevante, es pura casualidad. No veo la conexión entre el trabajo y el secuestro. Eso me lleva a reafirmarme en mi planteamiento. Veamos:
- El Objetivo es Malek, algo quieren del museo. Tú puedes abrirles las puertas sin sospechas, elegir cosas de valor que solamente se echarán de menos en un largo espacio de tiempo, hacer el agosto y largarse.
 - De algún modo se enteraron de que harías este viaje; un barco en mitad del río, con cuatro personas, una de ellas el suplantador y presunto ladrón, la otra, Abu, obviamente en situación imposible de intervenir, parece presa fácil. Lo que no comprendo es como no nos abordaron en la noche. Tal vez les pareciera más fácil en tierra, y quizás aquella tentativa en el camino de Saqqara  tuviera algo que ver, pero no contaron con las armas ni la firme decisión de plantarles cara.
- Ahora, y no penséis que me siento cómoda con la relevancia, han pensado que yo puedo ser moneda de cambio. Tendrán otro rehén para obligarte a cumplir sus deseos; el más importante, soy tu... digamos... novia.
- Ya queda poco camino, hoy será el día en que lo intentarán de nuevo. Amir no suelta el teléfono, él es quien lo dirige todo. Se ha quedado en el barco, tiene que vigilar a Abu, pero los otros nos estarán esperando y ésta vez lo tendrán mejor planificado.

- ¿Eres del FBI, del CNI, del MI7, o algo semejante? ¿Donde aprendiste a deducir de tal forma?

- Malcom, trabajo con politiquillos de pueblo y sé de sus argucias y sofismas. Dime, ¿estoy en lo cierto?

- Lo sabremos en breve. Vamos a planificar el asunto como si así fuera.

Y durante un buen rato planearon la réplica al presunto ataque.

4 comentarios:

Alfredo dijo...

Supongo que a aquellos que leyeron el inicio de este viaje, les resultará un poco complicado retomar esta última parte. Lo comprendo porque yo la he tenido que repasar. Claro está, que yo tengo mala memoria. Mis cuentos me persiguen durante el tiempo en que los escribo, pero luego tengo que desalojar el desván para llenarlo con otras cosas, no me resulta demasiado difícil.
Ya sé que en vez de esta disculpa tonta, debía de haber escrito un resumen de lo anterior, pero...
En fin, que os preste.
Salu2.

Elda dijo...

Jajaja, te iba a decir que voy a tener que leer lo anterior, aunque me acuerdo un poco de la historia, pero con los nombre me he hecho un lío grande, solo recuerdo el de los protagonista, así que trataré de ponerme a la orden.
Mientras, te felicito por el acontecimiento hermoso, pues se me olvidó en el anterior.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Elda.
Gracias por todo Elda.
Mientras la historia se pueda leer y resulte entretenida, todo va bien. Si de paso ayuda a conocer algo más sobre un tiempo y lugar que a mí me parece fascinante, mucho mejor.
Salu2.

Elda dijo...

Pero Alfredoooo!, venía a leer el siguiente y resulta que has dejado aquí un libro, jajaja.
Jo, pues ya vengo en otro momento que ahora voy a cenar.
Un abrazo.