sábado, 4 de octubre de 2014

El Viaje de Hermelinda. Cap. II Parte 8ª


Cada cual ha entendido aquello a su modo, pero sin duda todos han quedado sorprendidos.

El director de la policía, no sabe cómo ha de actuar. ¿Ha incumplido alguien la ley? No lo sabe, una cosa tiene clara; Amir parece que es el único que ha delinquido y manda lo esposen hasta que el Secretario del Interior decida.

Malek y Hermelinda se vuelven al Museo con su tesoro. Van sentados atrás en el coche en que vinieron, la una mira al otro; su cara es una pura interrogación.

- ¡Qué! -pregunta por fin Malek- Ya te dije que estabas en una tierra diferente, aquí puede suceder lo impensable.

- Malek, ¿has visto tú moverse las figuras del mural? ¿Has oído la voz del muerto? ¿Y esa luz blanca? ¿No será el alma que voló hasta el paraíso donde reina Osiris, el Aaru?

- Amor mío, ¡cuánto te quiero! Las luces no son más que un recurso técnico, lo demás, son imaginaciones tuyas influenciada por el ambiente. Mañana tus sensaciones y percepciones te harán verlo todo con lógica.

- ¿Y cómo explicas que haya comprendido toda la ceremonia? ¿que haya entendido las palabras? Tal vez las luces se deban como dices a un recurso técnico, pero, ¡parecía todo tan real!

- Omar y el oficiante han hecho bien su trabajo, ese hombre, si está en el más allá, agradecerá sus desvelos. Entender ha sido fácil para ti; conocías el ritual, lo has visto plasmado en la pared... Pero, dime, ¿qué crees que decía el muerto?  Yo solo oí al sacerdote, y apenas dos palabras entendí.

- He dado trabajo y pan. Mis campesinos tienen derecho a la tierra que trabajan pasado un tiempo prudencial. El beneficio que he obtenido, se reinvierte en más tierras que servirán para alimentar a los que vienen detrás. He sido honesto y no hice mal a nadie. Jamás desee aquello que a lo que no tenía derecho, y en muchas ocasiones cedí ese derecho antes que provocar conflictos.


- Sin duda eso es lo que en realidad piensas. Has unido la leyenda a tus propias inquietudes, a tu propia forma de comprender la vida.

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