martes, 1 de septiembre de 2015

Ladrones de Tiritaña.



No hace mucho, una mujer descubrió un grupo de asaltantes que saqueaban su casa. Corrió en busca de un arma, apuntó y disparó dejando bastantes muertos y algunos, que renqueantes, trataban de huir sin conseguirlo.

La dependencia de la comunidad, de aquellos ladrones a la que pertenecían, era sumamente importante, por ello, al percatarse de que no regresaban, la máxima autoridad, envió exploradores a ver qué era lo que había ocurrido. Algunos volvieron, pero otros cayeron en el mismo lugar que los anteriores.

El tiempo era vital, y sin la colaboración de los fallecidos, la comunidad podía colapsar. Por ello, la reina decidió que los soldados dejaran su labor de vigilancia y se sumaran a los obreros para obtener el sustento. Ordenó que buscaran otras rutas menos peligrosas, procurando pasar desapercibidos. Gracias a esta arriesgada decisión de la reina, se pudo salvar el hormiguero.

Tiritaña.
(Del fr. tiretaine).
1. f. Tela endeble de seda.
2. f. coloq. Cosa de poca sustancia o entidad.


Hoy traigo una manera diferente de recordar o aprender una nueva palabra. Aunque lo que pueda robar una hormiga, parezca cosa de poca entidad, las hormigas han colonizado casi todas las tierras del planeta. Se calcula que existen entre mil billones y diez mil billones de hormigas organizadas socialmente, aprovechando los recursos de manera admirable. Su capacidad para dividir el trabajo, la defensa de su hábitat y la comunicación entre los individuos por medio de feromonas, hace que el hormiguero salga adelante. Estas feromonas, percibidas por las antenas, indican el rastro, la dirección que deben seguir en busca de alimento, el camino más corto para regresar marcado por la primera, y reforzado por las que la siguieron.


Un mundo el de las hormigas, que no es de Tiritaña





12 comentarios:

Alfred Comerma Prat dijo...

No sé si recordaré esta palabra, pero la historia de las hormigas sí.
Un saludo.

Alfredo dijo...

Alfred Comerma.
Estoy seguro de que recordarás la palabra cuando veas una hormiga.
Gracias por el comentario.
Salu2.

Ángeles dijo...

He aprendido una nueva palabra y sobre todo mucho de las hormigas. Alfredo recuerdo una película que las hormigas se volvían gigantes por la radioactividad de un lugar... y llegaban a dominar la tierra y a comerse a los humanos.
Era ciencia ficción, pero bien pudiera llegar a ser verdad si como afirmas hay esos millones de hormigas en nuestro mundo... uffff solo de pensarlo da miedo. Mira lo que escribió Julio Verne, en su época era todo ficción y en la nuestra se ha hecho realidad...
¿Por que no se pueden las hormigas convertir en gigantes... o simplemente reproducirse mas deprisa y formar una marabunta que nos aniquile... ? ¡pudiera ser...!

Un abrazo y feliz fin de semana.
Ángeles

Mar de versos dijo...

Linda historia.

Besos.

Alfredo dijo...

Ángeles.
Hoy por hoy las hormigas no son un tema preocupante. A mí me llama la atención, que un bichito tan pequeño tenga esa capacidad social de organización, la más alta entre los animales.
Salu2.

Alfredo dijo...

Mar de versos.
Gracias por el comentario.
Salu2.

Elda dijo...

Hola Alfredo, cuanto tiempo que no venía por aquí. Bueno, he estado fuera, pero de todas las formas no me funciona el cuadro de seguidores y no sé por que será, y al final te he encontrado por alguna parte, jajaja.
Me encanta el cuentito que has elaborado para mostrar el significado de la palabra Tiritaña, cuando la he leído pensé que era el nombre de un pueblo.
Las hormigas son indestructibles le das un pisotón y aún con muletas salen corriendo, jajaja. Podían tener esa resistencia las pobres abejas que se las encuentra en el suelo medio atontadas y sin fuerzas para volar.Ya las he visto así en el pueblo desde el año pasado.
Bueno, que no quiero enrollarme. Un abrazo.

Manuel dijo...

Desconocía esta palabra. Lo que nos cuentas de ellas demuestra, lo sabia y organizadas que son, y como rectifican para que el hormiguero sobreviva.
Si desaparecieran se produciría un desequilibrio en el ecosistema, ya que sus hormigueros sirven para oxigenar y nutrir la tierra, las semillas que recogen germinan y repueblan los campos, además de la limpieza que hacen con la retirada de cadáveres de insectos.
Siempre me ha maravillado la forma de organizarse de estas colonias, aunque a veces en el patio de casa, se me han hallan convertido en una pesadilla.
Gracias.
Un abrazo.

RECOMENZAR dijo...

detesto a los insectos
Son plaga.
Pero me ha gustado las magia que has puesto creando esta entrada

Alfredo dijo...

Elda.
Espero que lo hayas pasado bien.
Yo tampoco me prodigo mucho, aunque los hay que piensan que los jubilados tenemos todo el tiempo del mundo, no es cierto; siempre hay cosas que hacer. El Facebook me come mucho de ese tiempo, hay que visitar lugares, pasar las fotos al ordenador, elegir las menos malas, en fin...
Es una pena que las abejas mueran, tal vez la sequía o la varroa, ese ácaro que infecta las colmenas, acaba con un bichito muy productivo y bueno para la polinización de los frutales.
Salu2.

Alfredo dijo...

Manuel.
En verdad son una lata, se cuelan por cualquier rendija, pero ya sabes, una buena ración de espray como la señora del cuento... y a otra cosa mariposa.
En el campo es donde deben estar, pero ellas todo lo andan en busca del sustento.
Salu2.

Alfredo dijo...

RECOMENZAR.
Los insectos pueden ser molestos, pero cada cual tiene su función en el organigrama de la vida. Hay que soportalos, no hay más remedio.
Salu2.