jueves, 8 de junio de 2017

Matar es fácil: Odio.







                            Fotos: Densas del yacimiento arqueológico de la Campa Torres, Foso y muro. El Castro fue fundado por los Cilúrnigos, pueblo de origen Celta que se asentó en el lugar. Más tarde los romanos lo convertirían en el oppidum de Noega. (Lugar elevado con defensas naturales reforzadas por el hombre)


Desde los tiempos más antiguos, los hombres construyeron sus poblaciones en sitios que consideraban seguros. Montes y colinas fueron los lugares preferidos desde donde podían ver y defenderse mejor de sus enemigos. Pero el ver solamente implica estar sobre aviso, no significa defensa, y por ello optaron por fortificar sus pueblos con fosos y parapetos.
Con el andar del tiempo, las fortificaciones se fueron sofisticando; al foso se le fueron añadiendo si era factible, el agua, el contrafoso, la empalizada, el muro, la muralla, los torreones, los matacanes, la barbacana... En fin, todo aquello que dificultara la aproximación y el asalto; arietes, escalas, torres de asalto, caballería... Eran tiempos en que los hombres se mataban frente a frente, sabiendo lo que se les venía encima.

Parece que todo esto ha caído fuera de uso. De nada sirve ante las armas modernas capaces de recorrer kilómetros y alcanzar el objetivo propuesto. Pero mira por donde, hemos vuelto, o nos quieren hacer volver, al neolítico. Hoy las calles de nuestras ciudades, se llenan de bolardos y grandes maceteros, que no son otra cosa que aquellos antiguos parapetos. Y todo por la fanática visión de unos pocos, que primero sembraron el terror a base de explosiones, bombazos, y tiroteos, y hoy no necesitan de grandes medios para provocar una masacre; Cuatro gritos a la carrera ¡Bomba, Bomba! entre el gentío, provocan la desbandada y causan cantidad de heridos y muertos.


Yo me pregunto: ¿De dónde ha salido tanto odio? ¿Qué poder tienen esos que convencen a sus propios correligionarios, para que se inmolen llevándose por delante cuantos más mejor?


4 comentarios:

Elda dijo...

Respondiendo a tu pregunta, supongo que le prometen el oro y el moro lavándole el cerebro para conseguir sus fines, pues sino no tiene otra explicación.
Muy curioso lo que dices de los bolardos, no se me había ocurrido, y claro que lo harán eso de poner tantos, para impedir los atropellos que se están produciendo por los terroristas. Si dejaran de fabricar armas, quizás se conseguiría algo... claro que lo mismo usaban cuchillos y cuerpo a cuerpo como en este último atentado.
Muy aleccionadora esta entrada en la explicación sobre los medios de defensa en los primeros tiempos.
Un abrazo Alfredo.

Elda dijo...

Se me olvido... estupendas fotos.

Alfredo dijo...

Elda.
En primer lugar quise decir Defensas del castro. Está en un lugar privilegiado desde donde se ve todo Gijón. Por el Este hasta el cabo de san Lorenzo, por el Oeste más allá de Luanco, la mar por el Norte y al Sur hasta la Villa Romana de Veranes. Más o menos.
Respecto de lo otro, que quieres que te diga... Todo lo que prometan, ¿de qué sirve? Al fin y a la postre están condenados a morir en el mismo sitio donde cometen sus crímenes.
Gracias por todo Elda.
Salu2.

Liliana dijo...

Preciosas fotos!

Yo también creo que les lavan el cerebro...no me lo explico de otra manera.

Saludos