sábado, 1 de julio de 2017

Cosas de chigre: El mundo pequeñín.


(La imagen es de un pueblo precioso: Torazo, en Cabranes, Asturias, y nada tiene que ver con el tema del cuento)

Esta tarde hacía calor, demasiado calor. Se podía aguantar gracias a que el toldo del chigre tornaba el sol, y que la brisa del puerto corría levemente. Así y todo, renuncié al cafetín acostumbrado y lo tomé con hielo. No me gusta mucho, pero... el café es café aunque esté aguado.
Sentado a mi mesa de costumbre, esa que Manél me tiene reservada, escuchaba las conversaciones de los que estaban en la terraza. Como todos los días.
Dos vejetes algo mayores que yo, se tomaban unos güisquis mientras hablaban de eso que llaman las redes sociales. Presumía el uno, de los seguidores que tenía en tal o cual aplicación, mientras que al otro, lo que decía parecía entrarle  por un oído y salirle por el otro, sin que nada dentro se le quedase. Ya le había avisado; "Yo de esto ni papa". Pero el primero continuaba con su historieta.

- En Facebook tengo 664 seguidores, pero cualquier día voy a eliminar a la mitad de ellos. Son gentes de miras estrechas, que solamente reaccionan ante algo que se publique sobre su pueblo, y que solo sobre su pueblo escriben. Quieren ser los cronistas de una pequeña ciudad sin mucha historia, sin lugares que mostrar, edificios singulares o personajes relevantes. Cuando uno de ellos publica una foto, mil veces repetida desde cada ángulo posible, los demás entran a tropel pinchando en el "me gusta", añadiendo comentarios vacíos e insulsos. Así, esos que creen emblemas de la ciudad, son subidos a la red por unos y otros, cantando alabanzas a lo que por reiteración convierten en trivial y anodino. 
Yo suelo subir toda clase de temas, fotos, videos, ocurrencias... ¿Querrás creer, que ni una sola vez pinchan un me gusta, a no ser que sea algo sobre su pueblo? ¿Por qué se hicieron seguidores míos, si no les interesa lo que subo? ¡Yo no los busqué!
- Ya, pero, si están orgullosos...
- Uno se puede sentir orgulloso de muchas cosas, pero hacerlo únicamente en plan pueblerino, es hacer el mundo tan pequeñín, tan pequeñín, como circunscribirse a mirarse el ombligo. A lo más que puedes llegar, es a descubrir una pelusilla.


A pesar del güisqui, me pareció que el individuo llevaba su parte de razón.

4 comentarios:

Elda dijo...

El individuo lleva toda la razón del mundo.
Esto del Facebook es la red social más tonta del mundo por las cosas tan insípidas que se cuelgan, aunque siempre hay excepciones claro está, con algo interesante.
Hay que ver lo que le gusta a la gente acumular seguidores que ni se conocen ni vuelven a aparecer por el perfil, y encima presumen de ello, jajaja.
Bueno Alfredo ya he criticado bastante este medio, en el cual he de confesar que tengo cuenta pero que no he usado demasiado...
El comienzo de tu relato me sonaba mucho, pero debe ser que otro que editaste lo comenzaste en el mismo lugar, "en la mesa de costumbre".
Un abrazo y buen domingo.

Liliana dijo...

Jejejeje pues así hay mucha gente, interesada en los "me gusta", no? pero se trata de divertirse y no obsesionarse con esas cosas, no crees?

Saludos =)))

Alfredo dijo...

Elda.

Cosas de chigre es una serie de historietas con diversos títulos. Se trata de un personaje que todos los días va a tomar el café al bar, se sienta en la misma mesa de la terraza desde donde observa y escucha. A veces cuenta cosas sobre sí mismo, otras los comentarios que hacen los demás.
Yo utilizo el face solamente para colgar las fotos que hago de mi tierra. Tengo unos pocos amigos, tres docenas más o menos, y son suficientes; come mucho del tiempo que no tengo. El Instagram, que lo utilizaba por el mismo motivo, lo tengo prácticamente abandonado. El verano es una mala estación para mí, por lo que a trabajo se refiere, la hierba y los matos crecen, salen chapuzas nuevas y también hay que salir un poco, por eso escribo menos.
Hay personas que viven de publicitarse a sí mismos- la pela es la pela- pero para el común de los mortales es un entretenimiento. Para eso no es necesario tener tantos seguidores.
Salu2.

Alfredo dijo...

Liliana.
A estas alturas de la película, a mí, lo que se dice obsesión, ya no me obsesiona nada. Por el Face aparezco cuando tengo fotos que colgar, mi mujer y yo salimos mucho casi todo el año menos en el verano, demasiada gente.
Más que un "me gusta", preferiría que alguien me preguntara por los pueblos y lugares que visito, pero hay que comprender, que quien quiere saber algo tiene a su disposición toda la red para enterarse y con mayor garantía.
En fin, allá cada cual.
Salu2.